Por Stefanie Claudia Müller

La soledad no querida es un dolor insoportable. Nos invade, nos desequilibre y deprime. Pero la compañía toxica o vacía de sentido, relaciones que solamente sirven para distraerse hacen lo mismo con nosotros. Muchas relaciones que tenemos con profesores, padres, hijos o parejas son obligadas, falsas, no son autenticas, no aportan, nos quitan algo cada día.

La familia como mono tema

Pero porque son nuestros hijos, padres, parejas o jefes, pensamos que no tenemos derecho de negarles nuestra atención, de escaparnos de sus vidas. Sin embargo, la pandemia nos ha abierto ventanas. Con la excusa de la posible infección nos podemos esconder en nuestro piso de un mundo que nos parece cada vez más hostil. Por lo menos eso es lo que nos cuentan. A la familia a la que culpamos muchas veces por nuestra miseria, la podemos ver ahora a ratos y distanciarnos de hábitos que nos gustaron desde muchos tiempos, pero de repente no nos faltan tanto. Parece que también es el tema Nr.1 en la literatura y el cine como mantener la familia, las estructuras y interacciones dentro de una pandemia que nos venden como tan peligrosa para nuestra vida, lo que dudan algunos, algunos lo aprovechan y a otros les da igual.

Tiempos de repensamiento

La joven creativa Anabel Lorente ha usado este oportunidad y ha escrito un libro en la cuarentena que se llama como una serie de vídeos cortos animados suyos en los que cuenta breves historias reales, muchos relacionadas con el machismo vividos en un entorno de nivel social conflictivo en Barcelona. La experiencia escribir su primer libro había sido como una terapia dice en todo este tiempo de "repensamiento" que vivimos. "True Story" son historias de una niña y adolescente que está sola, a veces porque quiere, a veces porque la obligan, a veces porque nadie quiere estar con ella, por lo menos así lo percibe. En un mundo donde la vida social depende cada vez más de lo que piensan y opinan personas en las redes, y en una cultura de grupos como en España una niña solitaria lo tiene crudo, da igual de que entorno familiar viene. Todo lo diferente es raro. Lorente ha vivido mucho de las cosas que cuenta, ha olido también cierta fama a través de las redes sociales y también ha vivido la caída a la nada de la que se ha salvado paso a paso.

¿Y esta chica guapa que problemas tiene?

"True Story" nos cuenta que importante es cuidarse a uno mismo, aceptarse, quererse y sobre todo escucharse dentro del ruido que nos acompaña cada día. No es egocentrismo querer estar tranquila, de escuchar su música favorita o ir sola al teatro. Anabel Lorente es una joven escritora con mucho talento, porque cuenta sus historias sobre todo tipo problemas sociales de nuestros días no solamente con una agilidad y riqueza verbal sino trasmite transparencia, autenticad y honestidad - algo que se ha perdido a veces en las redes sociales de nuestra vida y en el tiempo pre-pandemia. Contar relatos cura. Escribiendo y dibujando Lorente cuenta que se emociona menos y es más autentica, menos asustada de su propia verdad.

Ser bello, es tener autoestima

El carisma autentico no se gana en Instagram con clicks o visualizaciones en youtube viene de dentro, de un amor propio que no se aprende, se trabaja, no es automático. Hay gente que brilla de verdad, no solamente por unos momentos de auge en Instagram. Conseguir esto es un proceso a veces duro de madurez en el que todas y todos pasamos por altos y bajos. "True Story" habla de esto, y de la cruel realidad que muchos niños y niñas viven en España y en todos los países: falta de verdadero amor parental, a veces también por el duro contexto social en que vive la familia. La vida es una lucha, pero es importante tener alguien quien nos escucha, hay que construir nuestras historias. La vida parece más dura con 13, 14 y 15, ahora también los niños parecen más frágiles, lo que hace la adolescencia de muchas niñas traumáticas.   Construimos el autoestima durante toda nuestra vida, volvemos siempre a la infancia y nos comportamos con 50 años a veces otra vez como adolescentes, esto también se cuenta en "True Story". Si nuestras referencias son personas débiles, toxicas o violentas, también es más difícil cultivar este amor propio.

Muchos lectores de "True Story" se encontraran en estas historias, porque son cosas vividas en muchas casas, en muchos países, en todas las clases sociales, de una y otra manera. Son dudas que muchas chicas tienen, si también las guapas. La diferencia es que Anabel no se calla, ella les da una voz. Como educadora social también ayuda a personas en dificultades y en conferencias ayuda a jóvenes con problemas. Hablando se ayuda, los relatos curan, también a los que escuchan. Por ello Anabel ha decido ir también al Diario Vivo, un espectáculo montado por franceses en que el relato personal es la estrella. Ahí yo la escuché y me quedé perpleja de la honestidad y muy emocionada. No he tenido ni un 20% de los problemas que contaba, pero algunos si y otros más.

Esta psicóloga clínica que ha estado también en esta edición del Diario Vivo en Madrid nos explica porque es tan importante contar nuestra historia a otros, porque las conexiones sociales verdaderas son muy valiosas.

La pandemia es una oportunidad

En esta pandemia hemos aprendido a escucharnos, por lo menos algunos lo hemos aprendido. Es por ello que muchas personas ahora están cambiados, confusas, dudan de sus mismas, están cansadas, porque notan que algo pasa con su vida y que este cambio no tiene nada que ver con el virus. A muchas personas les ha costada casi la vida hacer estos cambios necesarios, muchas todavía están en ello, otros tienen huellas psicológicas por lo vivido, por la solitud y el silencio vivido en estos meses dentro de la familia o fuera, dentro de una pareja o fuera. Muchos han empezado a cuestionar su modelo de vida, sus amigos, sus convicciones, pero no saben a donde quieren ir. Otros buscan consolación en teorías de conspiración y radicalización. Algunos también se han dado cuenta que la familia no es el drama más grande que tenemos un mundo rico donde contamos tantos derechos, pero que hay algo más grande que nos invade, pasa y también enriquece: conectar con nosotros mismos.

Anabel ha decido que quiere hablar, que quiere compartir y contar su realidad, igual cómo la psicóloga Patricia Fernández. Pero la joven educadora y escritora también ha aprendido que el fama que viene con personalizar sus historias no la viene bien, le pone a un lugar irreal donde no quiere estar. Todavía necesita el feedback en las redes, no puede desaparecer por completo, pero ya se ha autocontrolado y no pasa tanto tiempo en Instagram como antes de la pandemia. Ella también ha cambiado durante este tiempo y ella como todos y todas tenemos que madurar cada día, para ello es necesario concentrarse: "Las redes sociales son una droga más", dice.

En sus relatos escritos o dibujados se habla mucho del hombre y de su agresividad, su dominante posición y la fuerza de las mujeres y de sus debilidades. Es cierto que hasta la pandemia el mundo era más fácil para los hombres, porque era una sociedad hecho por hombres para hombres. Las cosas cambian poco a poco. MeToo ha sido un gran acelerador en todo esto. Los tiempos actuales aceleran un giro hacia un mundo más femenino, dan importancia a voces más sensibles.

Pero primero no podemos ir contra los hombres sino tenemos que andar a su lado y segundo hay que aceptar la feminidad en los hombres para conseguir cambios verdaderos en nuestras culturas. Nosotras las mujeres debemos cambiar el chip también. No podemos copiar a los hombres si queremos acabar con el machismo. Si buscamos la masculinidad clásica y si no aceptamos parejas, hijos o padres que lloran, que se emocionan con flores y tienen dudas ridículas como tenemos nosotras las mujeres, la sociedad no cambiara a una igualdad real. "True Story" aporta cosas a todo este debate sobre el feminismo y la masculinidad. Queda mucho trabajo por hacer, también por parte de las mujeres. No paramos de hablarnos, relatando nos encontramos y aprendemos.