La UE es para sus miembros una construcción compleja y poca eficaz, mientras para el resto el mundo el puerto de paz, la cuna de la cultura y de la civilización, dónde todavía hay algo más que capitalismo puro y duro del punto de vista de muchos. Lo que se aprecia sobre todo es el estado de bienestar que atrae inmigrantes de todas las esquinas del mundo. Las encuestas realizadas por ECFR revelan que la confianza en la UE se ha deteriorado durante la pandemia de Covid-19, y que en países como Alemania, Francia, Holanda, España e Italia, la mayoría de los ciudadanos consideran que el proyecto europeo se ha "quebrado".

La pandemia ha mejorado la imagen de la UE

La respuesta de la UE ante la pandemia de Covid-19 ha socavado la confianza en la capacidad de Bruselas de manejar crisis graves, según una nueva encuesta publicada hoy por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR, en sus siglas en inglés).  En la mitad de los Estados miembros encuestados, una mayoría de los participantes afirmó que tenía poca confianza en la UE, o que su confianza se había deteriorado debido a los eventos del año pasado. La mayoría en Francia (62%), Alemania (55%), Italia (57%), España (52%), Holanda (43%) y Austria (51%) opinan que el proyecto europeo está "quebrado”.  Estos hallazgos, que son la base de un nuevo informe del ECFR titulado ‘Crisis de confianza: cómo ven los europeos su lugar en el mundo’, salen a la luz justo antes de las importantes conversaciones que tendrán lugar este mes en las cumbres del G7, la OTAN y EE. UU.-UE, e indican que los europeos quieren ver mayor activismo en la construcción del papel global de la UE.

Las autoras del informe, Susi Dennison y Jana Puglierin, sostienen que, a menos que se emprendan acciones inmediatas para detener la percibida ineficacia de Bruselas, especialmente entre los miembros fundadores del bloque, la UE podría ver cuestionados sus propósito y legitimidad. Las encuestas del ECFR, encargadas a las empresas Alpha, Analitqs, Dynata, YouGov y Datapraxis en 12 Estados miembros de la UE indican que los ciudadanos están profundamente desilusionados con sus sistemas políticos nacionales. Por ejemplo: en Francia, cuyos ciudadanos acudirán a las urnas en el 2022, dos tercios de los encuestados (66%) opinan que su sistema político nacional está "quebrado". Mientras que en otros países, como Italia (80%), España (80%), Bulgaria (63%), Portugal (55%), Polonia (60%) y Hungría (54%), mayorías significativas comparten este punto de vista. Sin embargo, a pesar de esta crisis de confianza pública, aún existe la percepción generalizada de que hace falta un mayor nivel de cooperación interna en la UE.

La colaboración en ciencia funciona dentro de la UE

En todos los países participantes, excepto Francia y Alemania, la mayoría de los encuestados afirmaron que la crisis del coronavirus reveló una necesidad de más colaboración entre los Estados miembros. La respuesta más importante que dieron los encuestados a la pregunta de en qué debe cambiar Europa después del COVID fue que debe crear una manera de responder colectivamente a las crisis mundiales. En relación a los otros actores globales, el ECFR concluyó que ahora los europeos ven un mundo de socios estratégicos más que de alianzas naturales. Esto incluye a los EE. UU. y a Gran Bretaña, países acerca de los cuales el ECFR detectó notables cambios en la opinión de los ciudadanos. De todos los Estados miembros encuestados, se concluyó que solo Dinamarca veía a Gran Bretaña como un aliado "clave". Turquía fue el único país considerado como rival por una pluralidad de encuestados, mientras que los demás actores globales, como China y Rusia, fueron considerados como socios estratégicos.

Es interesante hacer notar que tan solo el 17% de los encuestados por el ECFR consideran a Rusia un "adversario", una cifra que desciende hasta el 5-7% entre los ciudadanos de Bulgaria, Italia y Portugal.  Según las autoras del informe, las conclusiones de estas encuestas acerca de las actitudes de los ciudadanos después de un año de pandemia de Covid-19 deberían servir como “señal de alerta" para Bruselas. El ECFR también ha utilizado los resultados para esbozar cómo puede Alemania replantearse su relación con Europa en vista de sus inminentes elecciones parlamentarias. Este estudio está disponible aquí.  A continuación, podrá ver las principales conclusiones de la encuesta del ECFR, junto con los análisis de Susi Dennison y Jana Puglierin desde una perspectiva paneuropea.