Pedro Sánchez no se puede permitir subir demasiado los impuestos, pero necesita el apoyo de las capas sociales más bajas. Así, opto por menos subidas fiscales y más bonus para gente desprivilegiada. “Las propuestas tributarias contempladas en este proyecto de ley de PGE 2022 resultan insuficientes y poco ambiciosas”, afirma Franc Cortada, director de Oxfam Intermón. Cortada insiste en que “con estas previsiones de ingresos tributarios, el esfuerzo fiscal sigue recayendo en el conjunto de las familias y las personas trabajadoras, frente a las empresas y el capital”.

Las empresas tienen que pagar por minimo 15%

La principal medida estrella propuesta en los PGE 2022 es que las empresas paguen un mínimo efectivo del 15% del impuesto de sociedades. Sin embargo, este tipo se va a seguir calculando sobre una base imponible agujereada por innumerables deducciones, exenciones y créditos fiscales que benefician especialmente a la gran empresa. Para avanzar en un impuesto de sociedades más justo y equitativo son necesarios ciertos ajustes encaminados a cambiar la propia normativa nacional, por ejemplo, limitando al 90% las deducciones de dividendos y plusvalías en el exterior. En cuanto a los Fondos Europeos, el anteproyecto de ley de los Presupuestos Generales del Estado de 2022 propone un techo de gasto de 196.142 millones de euros, de los cuáles 27.633 millones procederán de dichos fondos. “Es clave que se avance en una mayor transparencia de información sobre a qué sectores y a quiénes llegarán esos fondos, y cómo se va a reducir la pobreza y la desigualdad a través de la ejecución de los mismos, asegurando que nadie queda atrás” dice Cortada.

Más dinero para la dependencia

“El incremento del 23% en el Sistema para la Autonomía y Ayuda a la Dependencia (SAAD) es una buena noticia que permitirá una mayor y mejor cobertura de las necesidades de cuidados de las personas dependientes y sus familias” apunta Cortada, que incide en la necesidad de que este incremento presupuestario “venga acompañado de otras medidas, como la reducción de las listas de espera y la mejora de las condiciones laborales de quienes prestan estos servicios de cuidados, en su mayoría mujeres migrantes trabajadoras del hogar, muchas de ellas en situación administrativa irregular”. Desde Oxfam Intermón se valora positivamente el aumento de Salario Mínimo Interprofesional (SMI) hasta los 965 euros al mes y advierte que serán necesarios pasos ambiciosos en las progresivas revisiones de 2022 y 2023 para continuar la senda del incremento hasta alcanzar el 60% del salario medio antes del fin de la legislatura, tal y como determina la Carta Social Europea suscrita por España y como se prometió en el acuerdo del Gobierno de coalición.

Los jóvenes ganan importancia en los PGE22

“Nos alegramos del protagonismo que los jóvenes tienen en estos presupuestos, al tiempo que remarcamos la importancia de apuntar a los problemas estructurales que les afectan, asentados en las disfuncionalidades del mercado laboral o de acceso a vivienda” dice Cortada. “Tenemos una oportunidad en los fondos Next Generation de mejorar la estructura ocupacional, aumentando el peso en la economía de sectores de más valor añadido, siendo esta senda una de las principales políticas para acabar con la precariedad, y en concreto la juvenil”.

En materia de juventud, Oxfam Intermón recuerda que es necesario aumentar los esfuerzos que el sistema de bienestar hace por la protección del que es ya el segundo grupo de edad en mayor riesgo de exclusión social, solo precedido por la infancia. En este sentido, es imprescindible que, mientras se trabaja por aumentar la cobertura de la prestación contributiva mediante una mejora de sus condiciones laborales, se les incluya en mayor medida como receptores de prestaciones no contributivas. Ajustes como destinar 2.000 millones de euros (el 2% del presupuesto total) de los fondos de recuperación que el Gobierno dice son para juventud al IMV permitiría a 350.000 jóvenes salir de la pobreza, según cálculos publicados por el Consejo de la Juventud de España.