Gracias a la buena comunicación de su lider feminina, la popular primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern. Su enorme carisma ha ayudado que Nueva Zelanda ha sido el país con mejor ‘Marca País’, con una nota de 8,09 sobre 10 en un ranking elaborado por Marco.

Así, el país ha fortalecido su notoriedad e imagen, aplaudida tanto por los medios de comunicación internacionales como por key opinion leaders. La nota final también pondera la percepción de la gestión de la crisis sanitaria provocada por la COVID-19 (50%) durante la primera ola por los medios internacionales y líderes de opinión, su capacidad para crear marca turística (25%) y marca económica (25%). A Nueva Zelanda le siguen Singapur (7,68) y Corea del Sur (7,5) en segunda y tercera posición, respectivamente.

Estos resultados globales coinciden por su división por continente, Asia, Oriente Medio y Oceanía. En cuanto a Europa, Alemania, con una nota media de 7,41, ha sido la vencedora. De nuevo, el jurado ha elogiado la rápida respuesta del país. Por su parte, Portugal (6,78) y Finlandia (6,45) han sido reconocidos con el segundo y tercer puesto. En América, Canadá (7,06) ha sido la clara ganadora, seguida de Colombia (5,61) y Chile (5,6). En África, solo Marruecos, que ocupa la primera posición, ha conseguido el aprobado (5,7), mientras que Sudáfrica (4,96) y Egipto (4,84) completan el top 3.




La reputación de España: suspenso y a la cola de Europa

España, con una valoración media de 4,79, suspende en la gestión de la crisis de la COVID-19, quedando muy por detrás del resto de países europeos preseleccionados. De hecho, de los 13 países europeos analizados, España está a la cola del ranking al situarse en el puesto número 10, solo por delante de Reino Unido (4,4), Hungría (4,17) y Rusia (4,08). La actuación del gobierno español fue duramente criticada en los medios de comunicación internacionales, que resaltaron el pobre manejo de la situación y las carencias de un sistema público de salud que se ha visto debilitado en los últimos años.

El hecho que la primera ministra de Nueva Zelanda no solamente ha bajado el sueldo al Gobierno un 20% incluyendo su salario, también ha convencido en muchos otros asunto. Con su gestión inteligente ha hecho olvidar partidismo y ideologías, algo que también consiguio Angela Merkel en Alemania. Pero no solamente es el logro de ellas, sino también de todo el país seguiendo en mayoría las recomandaciones y una oposición menos polemica y agresiva que en España.