Aunque aún es pronto para conocer el impacto en cifras reales, la pandemia ha incrementado el número de teletrabajadores, un aumento que aún está por ver si se consolida en el mercado laboral. La clave para determinar dónde tributan los nómadas digitales es establecer su domicilio de residencia fiscal, según explican desde CIM Tax & Legal. Para ser residente fiscal en España se debe cumplir alguno de estos tres requisitos: “Permanecer fiscalmente en territorio español en un período superior a 183 días en un año natural; tener la principal fuente de renta en España; o cuando el cónyuge y los hijos menores de edad residan en el país.

Trabajar como un nómada digital da la oportunidad de trabajar para una empresa extranjera sin necesidad de cambiar de vida y desplazar a toda la familia, o, por el contrario, de mantener un trabajo en el país de origen y residir en el extranjero, o vivir viajando. En el caso de España, “los residentes fiscales tributan por sus rendimientos mundiales, con independencia de la fuente, y los no residentes únicamente por los rendimientos obtenidos en España”. De este modo, un no residente tributa en España por su salario solo si trabaja físicamente en España. Debido a estas cuestiones, la abogada considera “importante asesorarse con un profesional y revisar si se cumplen los criterios de residencia en España”, ya que, si adquieren la residencia en España, deberán tributar por los rendimientos obtenidos en los dos países. Si no, podrían tener también obligación de tributar en España por los rendimientos obtenidos durante el tiempo de presencia física en España.

Además, Llopart destaca que el Consejo de Ministros “ha publicado recientemente un Informe del Anteproyecto de Ley de fomento del ecosistema de las empresas emergentes”, un proyecto que incluye medidas encaminadas a atraer talento extranjero. “Esto puede afectar a los nómadas digitales, como la mejora de las condiciones para acceder al régimen especial para trabajadores desplazados a territorio español”, apunta. Así, Llopart advierte de que “es muy importante analizar la situación de los trabajadores en remoto”, ya que según las funciones que ejerzan, “podrían generar un establecimiento permanente en el país en el que resida el trabajador”, generando nuevas obligaciones fiscales o debiendo asegurar la cobertura del trabajador en remoto.