Nadie lo habla, muchas mujeres no quieren, el estigma es grande. Menopausia es igual a envejecer y fin de la fertilidad. No es sexy hablar sobre ello, igual que para los hombres no mola admitir que no tienen deseo sexual o problemas eréctiles. La menopausia en circunstancias normales, llega entre los 48 y los 54 años y supone el fin de la menstruación, pero es mucho más y sabemos muy poco. Al llegar esta etapa, los ovarios dejan de ejercer su función y producen menos hormonas femeninas (estrógenos y progesterona). Esta caída de las hormonas afecta a la maduración de los ovocitos, las células que se convierten en óvulos al madurar. No se trata de una enfermedad, pero sí supone cambios muy importantes en el cuerpo, cuya intensidad varía de una mujer a otra. Los cambios también tienen un aspecto psicológica de que todavía menos se habla, por el miedo que nadie lo entienda.


Son a veces nuevas las dudas a las que se enfrenta la mujer, ataque de ansiedad por los cambios, las mujeres tienen que enfrentarse a una nueva etapa de su vida que normalmente también representa la separación con sus hijos que ya empiezan a tener su vida. De repente viene la gran pregunta del sentido de todo, el matrimonio, la familia o la carrera profesional. La menopausia también tiene un impacto muy grande en el rendimiento profesional de la mujer y en sus ambiciones. La pandemia ha acelerado todo esto. Son sobre todo las mujeres que sufren ahora con un doble estrés y con las problemas de la menopausia. Normalmente baja la ansiedad de tener éxito laboral, de brillar en redes sociales y también bajan las ganas de demostrar algo a un jefe o padre. Llega en la mayoría de los casos cierto pragmatismo y madurez que hace muchas cosas  más fáciles  a la vez.

La pandemia ha reforzado los problemas de la menopausia

Todo cambia a esta edad y en este momento de la pandemia, pero no todo es malo, muchas cosas cambian a mejor. Para los hombres es igual, tienen su midlife crisis lo que les lleva a romper con sus familias, vivir con parejas más jóvenes o retirarse de su vida profesional. Los cambios hormonales son también importante para ellos, bajan los niveles igual como con la mujer. Pese a que la menopausia llega, de media, a los 51,4 años, a veces se adelanta y llega incluso antes de los 40. A veces, ocurre sin una causa justificada. No obstante, no todos los casos de menopausia precoz son irreversibles; puede tratarse de una alteración temporal que se soluciona con el tiempo. Todo dependerá del motivo por el que haya aparecido, si se conoce. Sin embargo, los antecedentes familiares influyen en el riesgo de sufrir menopausia precoz.

Menos sexo, más cultura

Además, la falta de estrógenos trae otras consecuencias para las mujeres, como un mayor riesgo de osteoporosisya que los huesos se vuelven más frágiles. Conviene hacer más deporte y cuidar más la dieta para sentirse bien, para dormir bien y tener una circulación de sangre correcta, porque un bajo nivel de estrógenos aumenta el riesgo cardiovascular en una mujer todavía joven. Además, hay que reforzar el consumo de calcio para evitar la osteoporosis, ya sea con una dieta más rica en calcio o con algún suplemento alimenticio. También hay que mantener un buen nivel de vitamina D, que se obtiene principalmente de la luz solar o de ciertos alimentos y suplementos. La sequedad vaginal es uno de los síntomas más frecuentes de la menopausia. Si no se evita, las relaciones sexuales pueden ser molestas o incluso dolorosas. En algunos casos, esa falta de deseo se produce por las molestias que genera la sequedad vaginal, que puede tratarse con facilidad. Pero no todas las mujeres tienen estos problemas y a veces el deseo sexual aumenta con la liberación de otros factores en la vida, como cambio de pareja o trabajo.