El 65 % de los europeos es partidario de crear una unión sanitaria europea. La mayoría de los europeos estarían dispuestos a pagar más impuestos para subir los sueldos de los trabajadores esenciales. A raíz de la pandemia hay más europeos que temen perder su trabajo. Aumenta el respaldo a medidas que limiten la automatización. Pese a que la gran mayoría de los europeos cree que los medios sociales han agravado las divisiones políticas, no desea que los Gobiernos controlen la difusión de noticias falsas.


Las conclusiones del estudio ponen de manifiesto que ha aumentado la responsabilidad colectiva a la hora de abordar los grandes problemas sociales evidenciados o agravados por la pandemia, como la mejora de la sanidad y la protección de los puestos de trabajo. En muchos casos se observa una tendencia hacia la cooperación y la cohesión sociales, así como un cambio en la percepción de los espacios urbanos: La mayoría de los europeos (61 %) estaría dispuesto a pagar más impuestos para subir los sueldos de los trabajadores esenciales, desde las enfermeras hasta los empleados del comercio. El mayor grado de respaldo lo registran Suecia (70 %), el Reino Unido (70 %) y España (67 %) y el único país que rechaza la medida es Francia (con el 54 % en contra). La mayoría de los europeos (65 %) es partidario de crear una unión sanitaria europea que refuerce la cooperación en materia de sanidad pública, registrando el mayor porcentaje de aprobación España (75 %), Italia (73 %) y Países Bajos (70 %). El 67 % de los europeos se declara a favor de políticas fiscales que ayuden a las personas y las empresas a trasladarse a ciudades más pequeñas y núcleos rurales, concitando el mayor grado de apoyo España (83 %).

Hay más sensibilidad para el sector sanitario después de la pandemia

El informe European Tech Insights del Center for the Governance of Change (CGC) de IE University refleja también la creciente inquietud ante la seguridad del empleo y señala el aumento de una brecha generacional que se agrandará a medida que los nativos digitales se hagan más mayores y ganen poder adquisitivo y político. La mayoría de los jóvenes europeos menores de 25 años (46 %) se muestra menos preocupado por su intimidad y más dispuesto a compartir sus datos personales, como los de salud, mientras que los mayores de 35 años (53 %) preferiría no hacerlo. El grado de respaldo es mayor en Italia (52 %), España (41 %), Países Bajos y Polonia (ambos en el 38 %). Del mismo modo, los jóvenes europeos expresan su disposición a permitir que sus Gobiernos compartan su historial médico con empresas como Google, como prueba que el 55 % de los menores de 25 años esté a favor de ello.

El apoyo a limitar la automatización para proteger el empleo es mayor entre los menores de 44 años (el 53 % en las franjas de edad de 18 a 24 y 35 a 44 años), mientras que los mayores de 45 años son más reacios (solo el 45 % de todos los grupos de más de 45 años está de acuerdo). La pandemia también ha ejercido un impacto en la relación de los europeos con la ciudad. Este año se constata por primera vez una mayoría (43 % frente al 41 % en contra) a favor de reducir la presencia de automóviles en el centro de las ciudades mediante impuestos u otras restricciones; en 2020 solo el 38 % era partidario, frente al 49 % en contra.

Oscar Jonsson, director académico del Center for the Governance of Change de IE University, ha declarado: «Este año hemos observado una aceleración y cohesión generales de las opiniones, en concreto con respecto a la sanidad, el apoyo a los trabajadores esenciales y el valor que damos a la creación de espacios urbanos más verdes. Si bien la coexistencia de algunas diferencias basadas en argumentos políticos, culturales o históricos es evidente —como demuestra, por ejemplo, el Brexit—, parece claro que la experiencia colectiva de la COVID-19 y el aislamiento ha generado, en muchos casos, un sentido de la solidaridad y la responsabilidad que antes no se manifestaba. Esto se refleja en el miedo compartido al desempleo por la tecnología, así como en las brechas generacionales vinculadas a la tecnología y las cuestiones socioeconómicas en toda Europa».