La complicada situación económica derivada de la crisis de la COVID-19 ha cambiado la actitud de los jóvenes hacia el dinero. En un país dónde desde siempre no hay trabajos para universitarios salvo becas mal pagados o praticas gratuitas en empresas, los jóvenes tienen miedo como será cuando dejan su casa y tienen que financiarse ellos mismos. Así se desprende del estudio paneuropeo* del banco móvil N26 sobre cómo la pandemia ha transformado la forma en la que los estudiantes gestionan su dinero. En España, más de un tercio de los universitarios (39%) afirma que ahora vigila de cerca sus finanzas y conoce siempre su presupuesto mensual.

Enfrentados a un panorama económico difícil, la tecnología se presenta como una herramienta que ofrece un mayor control de las finanzas. Aunque la mitad de los estudiantes españoles encuestados vivieron en casa de su familia en el último curso académico debido al COVID, una quinta parte tuvo que seguir pagando el alquiler y hasta un 12% vió sus gastos incrementados porque tuvo que asumir la renta de algún compañero/a de piso. Además, la falta de ahorros es otro de los grandes problemas para este colectivo: el 12% no prevé ahorrar dinero en el próximo año académico, y más de una cuarta parte de los estudiantes ha perdido su trabajo paralelo como consecuencia de la pandemia de COVID-19 (27%). El Gobierno tiene que plantearse ofrecer creditos y ayudas directas a estudiantes para vivir fuera de su casa que están vinculado al éxito de sus estudios y los ingresos que tiene su familia como existe en Alemania o en los países nordicos. Pero toda iniciativa política no funciona si los empresarios de este país no empiezas a apostar por los talentos formandoles y pagandoles pensando en la ventaja para la sociedad y su propia empresa a largo plazo.