Quinito López Mourelle es compositor. El musico gallego ama a Alemania. Bach es su gran referencia. Como escribir un libro sobre Bach parece casi una tarea inútil, porque ya se ha dicho todo sobre el músico alemán, el escritor se inventa gran parte de la historia en "La herida de Bach" para seducir a los que todavía no conocen la figura de Bach. Así, el compositor muy fértil y en ocasiones muy pasional se convierte en el libro de López en un mujeriego divertido. 

Jugar con la imaginación

Es un hecho que el príncipe Leopoldo contrató a Bach primero como maestro de capilla en 1717 y el musico compuso varias cantatas y una serenata en honor de él. Pero Bach comenzó a trabajar sin avisar a su anterior jefe, el duque de Weimar. Así, cuando volvió a Weimar a preparar la mudanza y el traslado de su familia, fue detenido y encarcelado. Pero su nuevo jefe le ayuda salir de la cárcel y empieza una bonita amistad entre ambos que se destroza luego por la mujer del príncipe. Todos estos detalles de "prensa amarilla" del siglo 18 lo traslada López a nuestros tiempos y conecta así nuestra vida moderna con una figura que muchos conocen solamente por su música. Nos hace ver que las vidas no son tan diferentes. Qué la tecnología no cambia la vida humana en lo esencial: los humanos quieren amar, cuidar y divertirse. Así, en su viaje en 1720 a Karlsbad para ver a Leopoldo de Anhalt-Köthen  el Bach de López lucha de repente con la modernidad del siglo 21 cuando hay emails para comunicarse y aviones para moverse.

Es un juego intelectual divertido que caracterice el libro de López y insinúa una figura de un Bach privado dulce y juguetón, aunque su segunda esposa le describe más bien como poco diplomático en la realidad.  El genio se comporte en la imaginación del escritor como cualquier otra persona: le gustan las mujeres, pero también se preocupa mucho por su familia. Le duele por ejemplo la perdida de su hijo en 1719 y también la muerte de su primer mujer por lo que regresa con prisa de su estancia en Karlsbad en 2020. En la herencia de esta relación entre dos hombre muy importantes para Alemania están las Suites para orquesta, las seis Suites para violonchelo solo, las Sonatas y partitas para violín solo y los Conciertos de Brandeburgo.


En la vida real, después de la boda del príncipe Leopoldo con la princesa Federica, Bach tuvo que tocar y componer marchas militares para los torneos militares que le gustaban a la esposa. Sin embargo, el compositor lo detesta y se frustra. Leopoldo, que también era músico, apreciaba su talento, le pagaba bien y le dio un tiempo considerable para componer y tocar, pero su esposa y sus deseos de música hace que cada vez aprecia menos a Bach que por su parte se empieza a deprimir.  Al regresar de este viaje halló muerta a su mujer, madre de seis hijos y su gran amor según él. Con tantos hijos a su cargo necesitaba otra esposa. Así,  se caso un año más tarde con la cantante Ana Magdalena Wilcke con la que tenía otros 13 hijos. Sin duda Bach era muy productivo en el trabajo y también como hombre. 

Quinito López Mourelle nos explica sus razones por escribir este tipo de historia tan divertida, pero que quizás puede ofender a conocedores de la figura histórica o compañeros compositores amantes de Bach por ser en cierta manera banal:

¿Por qué otro libro sobre Bach?

Como todo aficionado a la música y también en mi faceta de compositor/pianista tengo una gran deuda con Bach. Sin embargo, a priori no me parecía interesante porque ya se ha escrito y divulgado mucho sobre Bach. Cuando tuve noticia de su viaje a Karlsbad y lo que sucedió a su regreso me asaltó la inquietud de saber cómo había sido ese viaje.

Luego descubrí que del viaje en sí apenas se sabe nada. Esa laguna me motivó todavía más para armar mi historia. Quise humanizar a Bach, verlo con los ojos del hombre de hoy, de igual manera que hoy se puede interpretar música del Barroco con instrumentos de hoy. (Las corrientes "historicistas" prefieren utilizar instrumentos de su época: también es, por supuesto, una postura muy respetable).

¿Por qué "la herida de Bach"?

La herida hace referencia a la marcha repentina de Bach para regresar con su familia: lo que dejó atrás, ese momento del pasado, permanece en él como una herida. Es un episodio inventado.

¿Era un mujeriego de verdad?

En absoluto. Su vida se resumió en trabajar y trabajar y sacar adelante a la familia.

¿En qué se basa tu historia a parte del viaje?

Sí, sobre todo he tenido como referencia la biografía que escribió Philipp Spitta. Es muy completa y aporta manuscritos originales, cartas de Bach etc, aunque son pocos. He intentado imitar el lenguaje de la época cuando es el propio Bach quien escribe a su amigo Erdmann para contarle sus aventuras. He leído otros libros (el último "Ein verpflichtendes Erbe" de Paul Hindemith, ed. Insel), pero poco más aportan sobre su biografía.

La vida de Bach, exceptuando su música, fue bastante sacrificada y anodina. Los episodios más relevantes los he reflejado en el libro y  muchos otros los he inventado. Quería plantear ese juego: que el conocedor de su vida disfrutase de la invención y que el desconocedor de su vida se preguntase qué ocurrió en realidad. Por otro lado también quise reflejar la impresión de mi primer viaje a Alemania (Freiburg), mi interés por la cultura alemana etc.