por Stefanie Claudia Müller

En el estilo de las típicas películas policiacas alemanas como “Tatort” o “Der Kommissar” la película “El espía honesto” que se estrena ahora en los cines españoles, cuenta en todos los detalles la enorme crueldad psicológica del régimen en el otro lado del muro de Berlín. La película ha sido escrita y dirigida por la también fotógrafa alemana Franziska Stünkel. Nacido en la parte occidental es ya conocida en su país, pero con esta película que describe en cámara lenta, pero sin filtros la última ejecución de un supuesto enemigo de la RDA, Stünkel ha conseguido sin duda su éxito más grande hasta ahora que podría también convertirse en más repercusión para su vida artística a nivel internacional. Su logro más grande: La película demuestra a todos los alemanes que todavía sueñan con la “DDR” que su sistema de control era igual de brutal que la de la SS de los nazis a los que los marxistas no querían parecer en absoluto.

Cuando unos son más iguales que otros

Ya se han hecho varias películas sobre el feroz control que tenía la “Stasi” sobre los ciudadanos de la RDA y su capacidad eliminatoria contra los enemigos del sistema. Los ciudadanos en la parte oriental de Alemania ni podían ni viajar ni expresar su opinión critica con los políticos, tampoco podrían tener lazos demasiado intensos con el otro lado del muro. Esta película es la primera que demuestra que hace un sistema totalitario supuestamente bueno y en favor de los trabajadores con una persona que realmente tiene consciencia y moral. Es un drama con una línea clara de suspenso dramático que a veces recuerda a una obra de teatro.

“El espía honesto” no necesita muchos efectos especiales, ni sangre, violencia barata o música espectacular. Los diálogos son tan reales que el transcurso de esta historia verdadera parece todavía más cruel que cualquier película sangriente de Quentin Tarantino. Al final es la clásica historia de una persona que vende su alma sin darse cuenta, la Eva que ha comido de la manzana, aunque la han advertido varias veces de no hacerlo. El actor principal, Lars Eidinger, interpretando a Werner Teske, es quizás el mejor actor que tiene Alemania ahora mismo.

Con una formación muy clásica su interpretación parece tan realista que a veces el espectador tiene la sensación de ver un documental. Sin embargo, la trama dramática es transferible a otros contextos de excesivo control, la seducción psicológica siempre es la misma. En este caso el apasionado y ambicioso científico está muy enamorado de su mujer. Para ofrecer a ella una vida privilegiada en un país de apariencia gris se deja seducir materialmente por los servicios de inteligencia. El equipo de fotografía y vestuario de esta película han hecho un trabajo excelente para reflejar el ambiente triste de la vida diaria de mucha gente en la dictadura que se termina solamente gracias a un movimiento de resistencia en el 1989.

La seducción peligrosa a gente que no tiene lujos

Al científico contratado y controlado por la “Stasi” en la película el Gobierno le deja de repente un piso de lujo y le permita muchas cosas que para los ciudadanos de la RDA en este momento eran prohibidos o inalcanzables como un teléfono, un coche, fiestas promiscuas y prostitutas. Lo que el protagonista no realiza es que su piso está observado y lleno de dispositivos de escuchas. Cuando Teske se da cuenta en que nido de serpientes se ha metido ya es demasiado tarde para salir y se hunde psicológicamente como el Fausto de Goethe y con él cae todo su entorno. La brutalidad psicológica que aplicaba la “Stasi” es todavía para muchos alemanes, da igual de qué lado del muro, un gran enigma a pesar de lo aprendido en los colegios.

Esta película demuestra la brutalidad de los comunistas sin perdón. Pero, aunque la historia se desarrolla en la RDA, el espectador se da cuenta que podría ser cualquier sistema de control de otro servicio de inteligencia, de una secta, de una empresa autoritaria, una sección extremista de la iglesia o cualquier internado elitista. “El espía honesto” cuenta la perversión violenta del poder cuando tiene todo el control sobre los individuos. Cuando los presumen protegernos y ayudarnos se convierten en nuestros enemigos y acusadores más crueles. “El espía honesto” es una historia actual y debería ser una película obligatoria en los institutos como es “La ola”.