El Informe Mundial sobre Salarios 2020-2021 de la OIT asegura que la pandemia de COVID-19 provocó que en el primer semestre de 2020 los salarios se redujeran o crecieran más lentamente que en años anteriores. En el caso de España, los salarios que en 2019 habían experimentado un crecimiento real de 1,2% en 2019 después de varios años de caída (-1,8% en 2017 y –O,6% en 20118), en 2020 volverán a caer. Además, es probable que en el futuro cercano la crisis ejerza una inmensa presión a la baja sobre los salarios en todo el mundo. España es el segundo país de la Unión Europea con más pérdida de masa salarial por el impacto de la pandemia.





España es el país que más pierde

En España la masa salarial (el total de ingresos de los asalariados) ha caído en un 12,7% en los dos primeros trimestres de 2020. ). La mayor parte de esta caída, el 9,7%, lo ha sido por reducción de las horas trabajadas, y el resto, 3%, por pérdidas de empleo. Sólo Portugal, con una caída del 13,5% pierde más masa salarial. Los efectos más adversos de esta pérdida se han hecho sentir en el salario de las mujeres, cuya masa salarial ha caído en un 14,9% minetras que los hombres perdían en 11,3%.  No obstante esta caída habría sido muy superior si no se hubera visto compensada en un 40% por los subsidios y ayudas extraordinarias, como los ERTE y otras medidas adoptadas a través del diálogo social.

Incumplimiento del pago del salario mínimo

El Informe incluye un análisis de los sistemas de salario mínimo, que podrían ser un factor determinante para conseguir una recuperación sostenible y justa. “Un salario mínimo adecuado pone al trabajador a salvo de una remuneración baja y reduce la desigualdad”, dijo Rosalía Vázquez Álvarez, una de las autoras del Informe. La OIT adoptó en 1970 el Convenio 131 sobre Salario Mínimo que, aunque no establece una fórmula matemática para la fijación de salarios mínimos, exige la consulta y el diálogo social para su adopción en unos niveles que tengan en cuenta las necesidades de los trabajadores y sus familias, así como factores económicos como la evolución de la productividad.

En la actualidad, el 90 por ciento de los 187 Estados Miembros de la OIT tiene establecida alguna modalidad de salario mínimo. Sudáfrica y Qatar han sido los últimos países en establecerlos.

Los salarios mínimos contribuyen poderosamente a disminuir las desigualdades y la pobreza laboral y de la sociedad en su conjunto. Ahora bien, la OIT ha detectado en su Informe unos elevados índices de vulneración de la aplicación de los salarios mínimos. Antes de comenzar la pandemia, a nivel mundial, 266 millones de personas –el 15 por ciento de todas las personas asalariadas cubiertas por salarios mínimos– percibían una remuneración inferior a la del salario mínimo por hora establecido. Las mujeres son mayoría entre los trabajadores que perciben el salario inferior al salario mínimo.




Son situaciones de trabajo no declarado y no remunerado. En unos casos se trata de trabajadores que trabajan sin contrato, en otros muchos se trata de trabajadores con contrato a tiempo parcial o a tiempo completo con salarios cercanos al salario mínimo pero a los que no se les abonan las horas complementarias o las horas extras realizadas, lo que provoca que su remuneración media por hora caiga por debajo del salario mínimo. En cualquier caso la cifra es alarmante.
Los salarios pueden contribuir a la recuperación social