La pandemia ha demostrado otra vez la importancia esencial de un sistema sanitario que funciona. El español es uno de los mejores en el mundo, pero aún así tiene fallos administrativos. Entre ellos el hecho de que inmigrantes sin NIE oficialmente no sean atendidos aunque están indirectamente tolerado en el país y sus hijos a veces están el cole en España. Muchos bebés nacidos durante la pandemia en España, presentan exclusión sanitaria a día de hoy. Son niños sin papeles y sin vacunas. El cierre administrativo durante el Covid, ha generado que muchos bebés nacidos durante la pandemia, carezcan de los papeles necesarios para legalizar su situación sanitaria.

Fundación Madrina denuncia la exclusión sanitaria de muchos niños en España. Paula es una preciosa niña de 13 meses, y es uno de esos casos que presentan una exclusión sanitaria. Carolina es su madre, española, y nos indica que no puede sacar la tarjeta sanitaria de su bebé, al carecer de tarjeta sanitaria y no estar asignada a ella, es como si la bebé no existiera para el médico. Igualmente, no le dan cita previa para Paula por internet al fallar el PIN de la tarjeta de la madre desde el inicio de la pandemia cuando nació el bebé, y no le dejan pasar al centro sanitario con la bebé, explicando que por medidas de seguridad Covid no puede pasar sin cita previa.

Caos administrativo empeora la sanidad española

La falta de atención que hubo por el Covid, la ausencia de citas, la carencia de certificados de nacimiento -por haber estado la Administración del Estado cerrada-, o la falta de empadronamiento de las madres durante el Covid, están generando un “limbo jurídico infantil”, en el que se desprotege sanitariamente a los niños en sus 3 primeros años de vida. Asimismo, los bebés sin papeles nacidos en España, los nacidos de madres aisladas y las madres embarazadas con NIE autorizado, pero sin empadronar, presentan como mucho un número de CIPA (número de expediente interno), pero que no les da derecho a recetas, ni a descuentos en los medicamentos, y los bebés y pequeños carecen de cartilla sanitaria asignada.

Sanidad para todos - España no debe perder este lujo

Las madres españolas tampoco tienen mejor situación. En los ambulatorios de la Seguridad Social no les dan cita, porque explican que no se permite asistir sin cita previa a causa del Covid. Tienen que llamar por teléfono, pero nadie coge las llamadas o bien les dicen que no dan citas por teléfono, solo por internet. Por su parte, resulta una aventura imposible sacar cita por Internet, al no poseer papeles los niños lo que les impide legalizar la situación sanitaria de los niños.

Ante esta situación de “limbo jurídico”, los médicos pediatras en los diferentes centros de salud optan por dar de alta a los niños o bebés cada vez que estos van al ambulatorio, pero estas altas se borran a los 15 días, por lo que se borra todo el historial médico del paciente, y tan sólo se vuelve a atender al menor si se vuelve a dar de alta por parte del médico. Es decir, requiere de la buena voluntad del especialista pediátrico. Asimismo, para pedir la tarjeta sanitaria del bebé, se necesitan unos documentos como la partida de nacimiento, el DNI y la clave PIN de la madre o del padre, y que son documentos que solicita la Seguridad Social, sin ellos no hay sanidad universal, y debido a que no hay acceso a la partida de nacimiento de los bebés nacidos durante el Covid, las madres no pueden acceder con sus hijos a los centros sanitarios.

Cuidar a los niños en la sanidad

Además, cuando el bebé pasa de un año, la Administración Sanitaria les indica a los padres, que el sistema no genera citas, por lo que hay que hacerlo manualmente, dar de alta y posteriormente de baja al menor. Ocurre también que, si la madre no está inscrita en la Seguridad Social, en la admisión administrativa del centro de salud no le dan ninguna cita para su niño si pasa de los 12 meses. Los administrativos de los centros sanitarios empiezan a poner pegas para la atención de los bebés.

Se dificulta, asimismo, la asistencia sanitaria a los adultos y niños sin empadronar, hecho significativo durante la pandemia, al perderse en muchos casos empadronamientos por la crisis económica que ha motivado la movilidad de las familias hacia otras viviendas por los desahucios continuos, generando que varias familias convivan hacinadas, con familiares conviviente de hasta 3 generaciones –abuelos, hijos y nietos-, o amigos. Por otro lado, hay muchas familias vulnerables que no pueden acceder o incluso, no pueden pagar, los medicamentos para los niños aun con las recetas de la Seguridad Social, como la insulina, vitaminas para gestantes y niños, entre otros. Hay una gran cantidad de enfermedades poco comunes que requieren medicamentos, y la Seguridad Social no paga por completo las recetas, lo que agrava la situación social de estas familias.  Este hecho ha sido un infierno económico y sanitario para muchas familias vulnerables, que no tienen recursos para pagar los medicamentos, ni para costear el transporte en metro, por lo que se racionan o dejan de usar los medicamentos tan necesarios como el salbutamol o la insulina.

Ante estos hechos, Fundación Madrina recomienda a las familias vulnerables, a las que se les niega la sanidad pública lo siguiente:

  • Que soliciten por escrito a “ATENCION AL PACIENTE” del centro de atención primaria u hospital, reclamando la asistencia que los menores o las gestantes necesiten.
  • Que siempre vayan acompañados por un voluntario o amistad española; la Fundación Madrina ofrece madrinas sanitarias voluntarias
  • Que en el caso de que se les deniegue la atención sanitaria o la cita, deberán recurrir a la trabajadora social del Centro de Salud para reclamar esta asistencia sanitaria materno-infantil, tanto para las madres gestantes, como para los menores.

Fundación Madrina ofrece un número de teléfono 24h, 914490690, www.madrina.org, para atender cualquier duda, o bien para realizar primeras atenciones pediátricas o ginecológicas, como ecografías, o bien acompañamiento sanitario.