por de Dr.Andres F. Tejero Gonzalez 

¿Acabaremos todos sin empleo dentro de unos años? El objetivo de este artículo es alejarse de las voces más alarmistas y exponer algunos de los estudios recientes que mejor representan los retos y oportunidades del empleo ante la progresiva automatización del mundo, sin obviar los escenarios más pesimistas. Por "robots" entendemos no sólo las máquinas físicas sino también los programas de software, en especial aquellos basados en inteligencia artificial.



La respuesta corta es que los robots destruyen empleo

... pero también crean nuevos puestos de trabajo siendo la relación no siempre es 1:1 y eso quiere decir que la tasa de desempleo será mayor y las razones las explicamos aquí. Una de las mayores autoridades en este asunto es la OCDE. Publicó una actualización de sus análisis cuya principal conclusión es que el 14% de los empleos,el 20% en España, son "altamente automatizables". Eso no quiere decir que, necesariamente, uno de cada siete puestos de trabajo (uno de cada cinco en España) vaya a desaparecer, pero la probabilidad es elevada.

El riesgo es mayor entre las profesiones de menor cualificación y entre los jóvenes, independientemente de su nivel de cualificación. La OCDE explica que los jóvenes no han tenido tiempo de acumular experiencia y convertir su “know how” en un activo insustituible. La tasa de desempleo en España es una de las más elevadas en Europa y eso significa que tendrán que “reconvertirse” al nuevo entorno laboral.

Otro 32% de los empleos "podría afrontar cambios sustanciales". Es decir, uno de cada tres puestos de trabajo no desaparecerá, siempre y cuando logre adaptarse a los nuevos tiempos. El resultado final está sujeto a la inversión en formación y recolocación por parte de empresas e instituciones. De media, el 40% de los trabajadores participa en algún tipo de formación, pero en países como Grecia y Turquía la cifra cae hasta el 16%.

Cambios drásticos dentro de una misma vida laboral

Los expertos parecen coincidir en que la jornada laboral se reducirá, lo que repercutirá en una bajada generalizada de los salarios. "De media, un riesgo un 10% mayor de automatización corresponde a un descenso del 4,3% en la remuneración por hora", dice la OCDE. "Al simplificarse tareas y ganar velocidad, al liberar a las personas de los procesos mecánicos más repetitivos, tediosos e inacabables, o al facilitarse el trabajo a distancia, hemos ganado generalizadamente mucho tiempo libre", expone Tamames. Ya en 1930, el economista británico Keynes vaticinó que, cien años después (para 2030) el crecimiento del capital y la tecnología serían de tal magnitud que el trabajo podría limitarse a tres horas diarias. En Suecia, ya se están llevando a cabo pruebas piloto para estudiar los turnos laborales de seis horas. Pero cierto es actualmente la realidad es otra: Muchas personas hacen cada día horas extras para llegar a sus objetivos, sobre todo en trabajos intelectuales.



A corto plazo habrá destrucción neta de empleo

Con un poco de tiempo, no obstante, la riqueza generada por la eficiencia que genera la automatización dará lugar a nuevas contrataciones. Pero
hay un terreno intermedio que puede generar empleo y riqueza de forma
inmediata: la colaboración entre máquinas y personas. Tanto en fábricas como en oficinas y otros entornos laborales, el manejo de robots permite a los trabajadores extender sus propias habilidades y mejorar su productividad.

Por otra parte, se generarán nuevas profesiones dedicadas a entrenar y controlar los sistemas, desde los ángulos de la fiabilidad, la ciberseguridad, la privacidad de los datos, la interacción con los usuarios, la legalidad, la ética,etc. No todas ellas requerirán formación técnica.

"El 70% de los perfiles que solicitan las empresas tecnológicas en España siguen siendo técnicos (ingenieros de telecomunicaciones, informática o industrial). Otro 20% o 24% corresponde a ramas de márketing, económicas o empresariales, dirigidos a las áreas corporativas. El porcentaje restante, pequeño pero creciente, solicita perfiles de sociología, filosofía, politología, etcétera. La mayoría va a parar a labores de inteligencia estratégica o a NPL (procesamiento del lenguaje natural)", describe Cristina Villanova, corporate managing director de Catenon. "A medida que florezca la industria nacional del Internet de las Cosas, el “big data” o la experiencia de cliente, habrá una mayor demanda de ese tipo de perfiles", opina.

El miedo al robot

Las peliculas nos han presentado el robot como una amenaza y la tecnología como un enimigo. Pero un cobot es por ejemplo un robot colaborativo: máquinas que interactúan y colaboran con los humanos directamente, sin riesgo para estos últimos y sin la necesidad de establecer vallas o cubiertas de protección. En una fábrica con cobots, máquinas y personas comparten el mismo espacio físico. Los cobots incorporan
sensores de proximidad y, en caso de que alguien se coloque en su trayectoria, se paran de inmediato o, como mínimo, reducen mucho la fuerza del impacto.

Los robots colaborativos no solo persiguen automatizar tareas, sino que tienen capacidad para hacerlas conjuntamente con el operario. Esto permite de hecho mejorar la seguridad laboral y aumentar la productividad.

Son, además, máquinas con un precio medio de 24.000 euros, con un retorno de la inversión bastante rápido. Un informe elaborado por el MIT junto con BMW en 2014 determinó que este tipo de interacciones máquina-humano reducía en un 85% el tiempo de inactividad frente a las plantas del grupo que solo
empleaban personas o robots.
Hay otra ventaja destacable de estas máquinas: la oportunidad que brindan para seguir trabajando a personas que por su edad o su condición física ya no podrían realizar su trabajo en una fábrica.

Empleos que aparecerán de aquí a 5 años:

  • Encargado del suministro ético:
    La persona que desempeñase este puesto sería el encargado de tomar decisiones en la empresa basándose en la ética y no en la rentabilidad. Su labor es asegurarse de que se cumplen los valores impuestos por los accionistas, clientes y empleados usando los recursos de la empresa.
  • Conversador/Paseador:
    Con los enormes avances en tecnología y salud la esperanza de vida es cada vez mayor. Actualmente ya hay una enorme demanda por trabajadores que estén al servicio de la tercera edad. Cada vez necesitarán más personas que simplemente hagan compañía a las personas mayores.
  • Encargado de desarrollar el negocio de la IA:
    Este puesto está pensando para alguien que trabajara en una empresa tecnológica de IA. Sería el encargado de hacer algo que la IA no puede hacer por sí solo: venderse. Es decir, es un encargado de ventas de IA.
  • Entrenador y nutricionista personal:
    La obesidad es una preocupación cada vez mayor en la sociedad.. Harán falta entrenadores personales que motiven a los pacientes a cuidar su alimentación y hacer ejercicio físico para llevar una vida más saludable.
  • Conciliador entre máquina y hombre:
    En muchos casos los trabajadores humanos tendrán que trabajar junto a robots.
  • Personal shopper digital:
    Comprar desde el sofá de casa es cómodo, pero la enorme oferta que hay en el mundo virtual puede hacer que sea difícil encontrar exactamente lo que buscas. Los personal shoppers digitales se dedicarían a encontrar los productos ideales para cada cliente y aconsejarles.

  • Broker de datos personales:
    Cognizant mantiene que en un futuro las personas podrán ganar dinero con todos los datos que generan. Las RRSS no serían los que vendieran los datos a otras compañías, sino el propio usuario. El broker se encargaría de asesorar a los usuarios para asegurarse de que obtengan el beneficio correcto.
  • Conservador personal de la memoria:
    La esperanza de vida se ha alargado, pero las mentes continúan avanzando. El conservador de la memoria crearía mundos virtuales para transportar a los pacientes a viejos recuerdos. Se encargarían también de planear con antelación qué memorias quiere tener el paciente en su mundo virtual y dejarlo por escrito.
  • Detective de datos:
    Precisarán de individuos que sepan descifrar los misterios del “big data”. Investigando e interpretando los datos se pueden resolver grandes dudas y hacer importantes descubrimientos.
  • Maestro de Edge Computing:
    Este empleado sería el responsable de transformar la infraestructura que soporta el Internet de las Cosas. Se encargaría de dar el paso del “fog computing’” al “edge computing”, es decir, evolucionar a procesamiento descentralizado. Se trata de un servicio del que
    precisarán las compañías que procesen grandes cantidades de datos.
  • Técnico de IA de la salud:
    La tecnología está llegando al ámbito sanitario, y llegarán avances mayores. Cognizant mantiene que en un punto los pacientes no irán al médico, la IA irá a la casa del paciente acompañado por un asistente que no tiene porque tener conocimientos médicos. El software diagnosticará al paciente con ayuda del técnico humano. El técnico asistente también podría llevar a cabo operaciones
    de la mano de la IA.
  • Analista de ciudades inteligentes:
    Se precisará de equipos de trabajadores tecnológicos que comprueben la seguridad y el correcto funcionamiento de los servicios de las ciudades inteligentes.
  • Director de la oferta de medicina genómica:
    Con los avances en la biotecnología cada vez es más factible desarrollar medicinas personalizadas para cada paciente. El director de este área sería el encargado de diseñar la estrategia y hacer llegar estos medicamentos a la población.
  • Asesor financiero:
    Con la llegada de las monedas virtuales, como Bitcoin, así como la digitalización de la banca, habrá muchos individuos que precisen de un asesoramiento financiero para llevar a cabo operaciones poco frecuentes que no entienden.
  • Analista de Quantum Machine Learning:
    Este tipo de analistas combinarían el quantum con el “machine learning” para encontrar soluciones más rápidas y precisas a los problemas de negocios. Acabarían desarrollando sistemas inteligentes que puedan aprender de los datos.