La pandemia ha cambiado mucho más que podemos imaginar y todavía no se acabado el proceso de cambio y transformación de nuestra economía. Provocado por fuera o no, claro es que hay muchas cosas que son muy positivas, como por ejemplo trabajar más desde casa y evitar así también los a veces malos rollos de la oficina y la perdida de tiempo en el trayecto.

Esto ha provocado que ya una mayoría no tiene ganas ir en traje a la oficina si solamente hay poco compañeros y solamente las jefas o jefes. Una investigación realizada por IWG entre los líderes empresariales del FTSE 100 y el FTSE 250, llevada a cabo a principios de este año, reveló que el número de empresas que desean utilizar un modelo de oficina híbrido es tres veces mayor que el de las que pretenden continuar de la misma manera que antes de la pandemia.

Sin embargo, a pesar de este claro cambio hacia prácticas más flexibles, la oficina va a desempeñar un papel clave en la vida laboral posterior a la pandemia. Los datos de acceso al Wi-Fi de IWG muestran que las visitas a la oficina en sus centros han aumentado un 58% desde principios de enero. Además, el 55% de los encuestados, trabajan mejor cuando tienen la libertad de vestirse como quieren, y el 40% afirma que son más creativos. Los últimos datos de IWG muestran que las visitas a las oficinas han aumentado un 58% desde principios de 2021. Los diseñadores ya han creado colecciones "casual" para todo tipo de trabajo que responden a los deseos de los trabajadores de expresar su individualidad en el trabajo a través de su vestimenta. Según un estudio realizado por IWG, el 51 % de los ciudadanos de 25 a 34 años confirma que su atuendo de oficina está relacionado con su creatividad.

La nueva moda de oficina tras la pandemia

Sigue avanzando la desescalada en distintos países y la cuestión de qué ropa ponerse al volver a la oficina ha estado en el primer plano de la mente de muchos trabajadores, la gran mayoría (64%) opta por la ropa cómoda en lugar de la vestimenta formal. De igual forma, más de la mitad (59%) afirma que los días de la vestimenta formal de negocios han terminado, mientras que el 39% cree que será más aceptable llevar ropa menos formal en la oficina como resultado del trabajo híbrido. Aunque la moda de la ropa de trabajo está evolucionando claramente, casi dos tercios (64%) siguen estando de acuerdo en que lo que visten ahora está ligado a la edad, y un tercio (32%) afirma sentirse mejor consigo mismo cuando lleva ropa más elegante, lo que pone de relieve la necesidad de estilo en la nueva colección, según lo que se desprende del análisis realizado por IWG.

Los toques de queda impuestos por la pandemia han hecho que trabajar desde casa se convierta en la norma para muchos, pero ya hay claros indicios de que el futuro del trabajo es un modelo híbrido. Este año, IWG ha observado un aumento significativo de la demanda de espacios de oficina tanto suburbanos (32%) como rurales (20%), ya que las empresas comienzan a operar con un modelo "hub and spoke".

Este enfoque significa que los empleados dividen su tiempo entre el hogar, una oficina local y ocasionalmente en una sede corporativa. Las paletas de colores pasan del tradicional blanco y negro a una paleta más amplia de grises y carbones junto a tonos marinos y marrones suaves, elegidos para reforzar la fuerza y la confianza del usuario. Además, los colores caqui y arena se escogen por sus propiedades calmantes, mientras que los colores más brillantes, como el azul claro, ayudan a que el empleado se sienta feliz, con autoconfianza y autoridad, mientras que el rojo representa el liderazgo y la determinación.