El arranque de la temporada de verano en junio permitirá al país volver a reducir el desempleo, tras el parón sufrido en los meses anteriores. Según datos de la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (INE), la pandemia provocó que la tasa de paro de la temporada de verano del año pasado aumentara a un 16,26% respecto al 14,55% de desempleo del 2018 y el 13,99% en 2019.

Sin embargo, los datos de ocupación de la misma encuesta muestran que, a pesar de la pandemia, el año pasado creció la ocupación, pasando de un 55,54% en el segundo trimestre a un 57,82% en el tercero, coincidiendo con el verano. Esta tendencia se repite en los ejercicios anteriores, con un 58,73% de ocupación en 2018 y un 58,72% de ocupación en 2019.

Es importante tener claro qué tipo de trabajo de verano se quiere hacer. Lo importante es elegir los tipos de puestos en función de las preferencias básicas y pensar en lo que se está dispuesto a hacer, sin olvidar las habilidades, aptitudes y experiencia.

  • Preparar el currículum para el tipo de trabajo: La característica principal de los empleos de verano es su estacionalidad, pero aun así, pueden ser la puerta de entrada a una posición estable. Redactar el currículum, enfocándolo al sector que se quiere y a los puestos más solicitados, facilitará a las empresas el acceso directo a aquellos trabajadores orientados en específico a ese tipo de puestos.

  • Ser flexible en la disponibilidad horaria: Decidir trabajar en verano implica ser conscientes de que estos empleos se caracterizan por su variedad en cuanto a horario, teniendo jornadas partidas, diferentes turnos o cambios de última hora, por lo que es clave ser flexible ante el horario.

  • Reforzar los idiomas: Cada año visitan España un gran número de personas que llegan desde todos los puntos del mundo. Por este motivo, el dominio de un segundo idioma siempre es un valor añadido y es importante destacarlo en el currículum. Aunque el inglés es el más demandado, siempre es útil conocer otras lenguas como el francés, alemán o el italiano.

  • Refinar las habilidades formándose: Hay habilidades que se pueden potenciar para poder encontrar ciertos empleos. Por ello, es clave estudiar cursos de cualificación profesional o de especialización que otorga una preparación complementaria por encima de la media. Por ejemplo, si una persona es bartender, se puede centrar en cócteles.

  • Investigar las ofertas de empleo y hacer búsquedas inteligentes: Un truco esbuscar las palabras claves que puedan ayudar a encontrar el empleo deseado. Esta búsqueda se transforma en un listado de treinta empresas que permitan investigar cómo postularse en esas ofertas de empleo. Además, funciona activar todas las alertas en los portales de empleo online, redes sociales y motores de búsqueda.

  • Considerar un cambio temporal de residencia: Si no se encuentra ningún trabajo cerca de casa, se puede probar suerte en otra comunidad o incluso en otro país. Hay que tener en cuenta que en esta época la mayoría de las vacantes se ofrecen en zonas costeras o muy turísticas que reciben a multitud de visitantes. Es una buena estrategia considerar acercarse a estos puntos con más demanda de talento durante el verano.

  • Ser positivo y preparar la mejor sonrisa: Es igual la situación laboral y personal que se encuentre uno, las empresas perciben la negatividad en los entrevistados. Tener buena actitud transmitirá confianza y seguridad en las entrevistas de trabajo.