La ciencia ficción no era tan ficticia como podía parecer viendo Star Trek y muchos de los aparatos que parecían imposibles ya están al alcance de todos. Wearable technology es, literalmente, tecnología vestible o ponible, es decir, algo que puede ser desde un simple reloj de toda la vida a unas gafas de realidad virtual. Hay camisetas que controlan el calor corporal, gafas que permiten visualizar la pantalla del móvil como si la humanidad se hubiera transformado en pequeños aprendices de Terminator o diademas que miden las ondas cerebrales para ayudar a la concentración y rebajar los niveles de estrés. Pero ahora mismo, cuando se habla de wearables, lo que a todo el mundo le viene a la cabeza son los relojes inteligentes y las pulseras deportivas.

Llevar la vida en un reloj

Los nuevos relojes wearables tienen tantas aplicaciones que el hecho de que midan el tiempo ya es lo de menos. Como pueden sincronizarse con un smartphone, cualquier aplicación sobre dieta o ejercicio puede darle al reloj indicaciones sobre el entrenamiento que seguir por el usuario o el número de calorías que ingiere y quema. Ahora, las pulseras y relojes inteligentes miden las fases del sueño, el ritmo cardiaco, cuentan los pasos, informan sobre el ciclo menstrual de las mujeres e incluso ayudan a las embarazadas a prevenir la preeclampsia. Un reloj que puede localizar a personas extraviadas o avisar a una ambulancia si detecta un paro cardíaco.




Las pulseras representan el 61 % de los wearables vendidos frente al 39 % de los relojes deportivos. Su compra es mayoritariamente masculina (59 %) y la edad media para adquirir uno es de 25 años. Las Comunidades Autónomas donde se registran más ventas son Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Madrid y Andalucía. El precio medio gastado por cliente es de son 38 euros. El 89 % de los usuarios que lo compraron practican algún tipo de actividad deportiva.

El complemento perfecto para hacer deporte Para los aficionados al ciclismo o al running, tener una pulsera inteligente o un smartwatch (si cuentan con opciones de compatibilidad o conexión con un smartphone) es totalmente imprescindible. Entre las distintas prestaciones que ofrecen están: conectividad 3G, localización por GPS que informa sobre la topografía y navegación giro a giro en rutas específicas, pulsómetro que monitoriza de forma continua cómo varía el ritmo cardiaco en distintos terrenos, podómetro, visualización de llamadas y mensajes, control de la música, sincronización con un smartphone para visualizar las estadísticas del rendimiento.




Aunque las pulseras y los relojes inteligentes tengan un público mayoritariamente aficionado al deporte la comunidad médica ve en ellos un importante aliado para la prevención, el tratamiento y la monitorización de enfermos, al tener la capacidad de almacenar y compartir datos biomédicos de manera constante que son tremendamente valiosos para hacer mejores diagnósticos o prevenir problemas. Además, los wearables podrían suponer un aumento de la esperanza de vida media al poder monitorear la salud y hábitos de cada persona en tiempo real. Pero sobre todo estos nuevos productos representan una nueva oportunidad de mercados y trabajos, de nuevos perfiles profesionales y conocimientos.