A pesar del récord de apoyo a la UE, los votantes europeos temen el colapso del marco político y una guerra entre los Estados miembros, de acuerdo con nuestro último estudio

  • Una encuesta pan-europea revela que los votantes están profundamente preocupados a cerca de lo que aguarda el futuro.
  • Más de la mitad de los votantes en países como Francia, Alemania, Italia y Polonia creen que la desintegración de la UE podría ocurrir; y que tal vez estas sean una de las últimas elecciones parlamentarias europeas en las que participen.
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  • También existe el temor de que pudiera surgir un conflicto entre los Estados Miembros – con un tercio de los votantes españoles de edades comprendidas entre los 18 y los 24 años temiendo esta coyuntura.
  • Sin embargo, a pesar de estos miedos y los problemas económicos de años recientes, la encuesta muestra que los votantes españoles son optimistas acerca de sus oportunidades de vida.
  • El análisis llevado a cabo por ECFR argumenta que los partidos mayoritarios deben adaptarse a un nuevo escenario político europeo, defender los intereses de los votantes, y ofrecer ideas audaces para el cambio.

Los votantes europeos temen por el futuro de la Unión. Muchos creen que quizás esta sea una de las últimas ocasiones en las que puedan votar en las elecciones al Parlamento Europeo (PE) debido a los temores de que la UE deje de existir pronto, de acuerdo con un nuevo informe respaldado por encuestas.

La mayoria piensa positivo sobre la UE

El informe publicado por el Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR en inglés) y basado en una encuesta llevada a cabo por YouGov en 14 países miembros, identifica una paradoja entre los votantes. Dos tercios de los europeos experimentan sentimientos positivos hacia la UE, de acuerdo con el Eurobarómetro (cifra récord desde 1983). Aún así, de acuerdo con la última encuesta de ECFR y YouGov, la mayoría de los votantes temen que la UE pueda colapsar en los próximos 10 o 20 años; y 1/3 de los votantes franceses y polacos, así como ¼ de los alemanes, creen que una guerra entre Estados Miembros de la UE es una “posibilidad real” en la próxima década.
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Los votantes españoles, sin embargo, son menos pesimistas. Una minoría de los votantes (40%) temen la desintegración de la UE - la cifra más baja de los 14 Estados en los que se realizó la encuesta. El informe de ECFR argumenta que el reto para los pro-europeos es usar esta contradicción para movilizar a la mayoría silenciosa y asegurar que que no sean solo los partidos anti-sistema los que prosperen el 26 de Mayo. El informe revela que casi el 84% de los votantes piensan que saldrían perdiendo si la UE colapsara, temiendo en especial por su capacidad para comerciar, viajar y trabajar en otros países miembros. Los ciudadanos también temen perder unidad en materia de seguridad y defensa; y dejar de ser parte de un bloque que pueda contrarrestar a los Estados Unidos y a China.

Los temores sobre una guerra en Europa no deben ser vistos simplemente como una predicción de conflicto real, sino que reflejan inquietudes sobre que el sistema político europeo haya pasado a estar dominado por una “lógica de conflicto”. Este conflicto está llevando a una desconexión con el sistema político, afirma ECFR.

Contrariamente a lo que refleja el estereotipo del “optimismo joven”, el análisis de ECFR muestra que la proporción más grande de votantes que temen un conflicto en la UE se encuentra entre las edades comprendidas entre los 18-24 y los 25-34 años. Un 33,8% de los votantes en España en el primer grupo de edad están preocupados por esta posible eventualidad.

Los miedos más grandes en la UE

  • Miedo al nacionalismo
  • Incertidumbre sobre el cambio climático
  • Incertidumbre económica

El informe de ECGR señala que:

  • A pesar del récord de sentimientos favorables hacia la UE entre los electores, estos temen por su futuro a largo plazo. La mayoría de ciudadanos en 11 de los 14 países de la encuesta – incluyendo Alemania (51%), Italia (58%), Holanda (52%), Polonia (58%), Rumanía (58%), Eslovaquia (66%) y Suecia (44%) – creen que la UE podría quebrarse en los próximos 20 años. España fue el país con menor temor por esta posibilidad, con solo un 40% de los encuestados prediciendo una posible desintegración.
  • Los votantes más jóvenes, de edades comprendidas entre los 18 y los 34 años, están preocupados sobre la posibilidad del estallido de un conflicto entre Estados Miembros en una década. Estos temores son muy evidentes en Francia (35-26%) y Holanda (43-51%); siendo también fuertes en Alemania (30-36%) y Polonia (36-48%). En España, casi un cuarto de los votantes (23%) creen que la prospectiva de un conflicto entre Estados Miembros en los próximos 10 o 20 años podría darse. Es el menor resultado de los 14 países encuestados.
  • Si la UE colapsara, los electores españoles estarían especialmente preocupados por perder su capacidad para comerciar libremente (41%); viajar y trabajar sin restricciones en otros Estados Miembros (43%); el Euro (32%); trabajar conjuntamente en materia de seguridad y defensa (31%); y ser capaces de contrarrestar a superpoderes como EEUU y China (27%). Solo el 3% cree que no perdería demasiado.
  • La ansiedad económica abunda en la UE, con la vivienda, el desempleo, y los costes de vida citados como las principales preocupaciones de los votantes en Francia, Holanda, Austria, Hungría, Polonia, Italia, Dinamarca, Suecia, Alemania y Rumanía.
  • Los votantes también están preocupados porque las grandes empresas se aprovechen de los trabajadores corrientes, con los alemanes (64%), rumanos (66%), húngaros (70%), polacos (69%) y franceses (69%) identificándolo como uno de los problemas principales. En España, más de 2/3 de los encuestados comparten esta preocupación (71%).El cambio climático está también en la mente de los electores, en especial entre los votantes italianos (74%), húngaros (73%), austriacos (66%), alemanes (61%), polacos (62%) y franceses (64%). En España, casi 2/3 (63%) de los votantes lo ven como una amenaza que debería priorizarse sobre otros problemas.
  • El miedo al nacionalismo está tan generalizado como el miedo a las migraciones en países clave como Austria, Alemania, Grecia, Holanda, Polonia y España. Los datos de la encuesta también revelan que los votantes que se preocupan por el nacionalismo son más propensos a ir a votar que aquellos que temen al fenómeno migratorio.
  • Los partidarios de los partidos mayoritarios son, en general, más optimistas, más favorables al compromiso, y ven a la UE como un vehículo para alcanzar la paz. Los votantes con estas opiniones de mentalidad liberal (y que forman parte del "partido de la paz", tal como se define en este informe) representan una gran proporción del apoyo de “En Marche” en Francia (77%); de “Les Républicains” en Francia (56%); del Partido Verde de Alemania (84%); del “Partito Democratico” de Italia (83%); de “Platforma Obywatelska” de Polonia (74%); y del Partido Socialista Obrero Español (79%).

Los datos de la encuesta, recogidos en 14 Estados Miembros, también reflejan los sentimientos y pensamientos de los electores sobre el futuro. Muestran que, en un contexto político tumultuoso, los europeos están “asustados”, con este sentimiento siendo más latente en Francia (36%), República Checa (35%) y Eslovaquia (31%). También revela que en países políticamente inestables y económicamente frágiles, como Grecia, hasta el 50% de los encuestados se identifican como "estresados".

De todos modos, aún resiste la esperanza. Una proporción significativa de los votantes se identifican como “optimistas” en Alemania (32%), Polonia (31%), España (29%), Austria (38%), y Rumanía (46%). Dinamarca y Suecia muestran valores atípicos, donde las respuestas dominantes fueron “felices” (37%) y “seguros” (35%), respectivamente.



Sobre los hallazgos de la encuesta paneuropea, el coautor y director fundador de ECFR, Mark Leonard, dijo:

Los pro-europeos deben ofrecer a los votantes ideas audaces para un cambio que resuene emocionalmente, y hacer que la mayoría silenciosa sienta que vale la pena acudir a votar a finales de mayo. Aún no es demasiado tarde: con un electorado europeo volátil, hay hasta 97 millones de votantes que aún podrían ser persuadidos para votar por diferentes partidos.

Susi Dennison, Senior Policy Fellow y Directora del programa European Power en ECFR, dijo:

El desafío ahora es que los partidos proeuropeos vuelvan a conectar con los votantes que mantienen la creencia de que el proyecto europeo es algo bueno pero sienten que el sistema está roto, mostrándoles que votar es algo que vale la pena hacer, con los problemas que les interesa de cara al futuro en mente.

Para inspirarse realmente, los pro-europeos deben mirar más allá del sistema de partidos. Piense en Greta Thunberg o en los Gilets Jaunes: estos movimientos utilizan la lógica del conflicto pero con un mensaje progresista. Los partidos políticos deben demostrar que reconocen la profunda brecha entre los votantes y los partidos, y ofrecer una visión de un futuro europeo que haga que la mayoría silenciosa sienta que vale la pena salir a votar.