Es imprescindible ser innovador y nunca dejar de crear nuevas tecnologías para poder competir con otras empresas, pero sobre todo para mejorar el mundo, ganarse la vida y facilitar todo para todos. Sin embargo, es cierto que debido a esta transformación el mundo laboral cambiará radicalmente. También el mundo de deporte está cambiando mucho. Victoire Cogevina es el mejor ejemplo.

Dos rubias triunfando en el deporte

Cogevina nació en Boston y se crió en Argentina, tiene solamente 27 años y ya es una grande en el mundo del deporte. Con residencia actual entre San Francisco y Los Ángeles, se crió alrededor del futbol siguiendo de cerca el deporte toda su vida (hincha fanática del Racing, creció yendo a la popular en Avellaneda). Desde hace unos años está trabajando con varios equipos y jugadores de la MLS, EPL y Serie A, siempre está activa para darle a nuevos talentos un nicho para acelerar sus carreras en la industria deportiva.

Junto a su madre, la agente FIFA Shalimar Reynal, fundaron la compañía SR ALL STARS. Victoire no solo se encargó de armar la estructura corporativa de la agencia sino que lideró el Departamento de Imagen y Relaciones Publicas, construyendo un equipo especializado para manejar la presencia online de los atletas profesionales y conseguirles (source sponshorship and endorsment deals) distintas marcas prestigiosas. Victoire no solo se preocupaba por el futuro de los jugadores una vez retirados, sino que les orientaba en utilizar su fama e influencia para ayudar. (responsabilidad social)

Votar al mejor de los mejores

Dentro de SR All Stars, detecté la oportunidad que había alrededor de los jugadores aficionados con talento y la falta de posibilidades de difundir sus logros y llegar a conseguir un pase a las grandes ligas.

A diario he recibido solicitudes de madres y jóvenes talentos de distintas partes del mundo pidiendo una oportunidad. Así fue como comencé a trabajar en el diseño de una plataforma que permitiría a los jugadores de todo el mundo subir sus propios vídeos, su performance y darse a conocer entre los directores técnicos de todas las ligas. La demográfica del fútbol aficionado estaba sin atender, es enorme y requiere de un buen servicio. Eliminaría muchos casos de coimas y corrupción enquistados en el fútbol y sobre todo daría visibilidad a los verdaderos protagonistas: los deportistas.

Actualmente desarrollamos Gloria, desde Silicon Soccer, un software de detección de talento de fútbol que utiliza ingeniería de vídeo + inteligencia artificial. Detectará talento amateur y será puesto a la disposición de ligas y clubes. Todos los jóvenes sin capacidad económica o de agente podrá subir fácilmente su vídeo hecho con su teléfono celular a un espacio donde la AI podrá detectar sus capacidades y catalogarlo por edad, sexo, posición dentro de la cancha, etc.

¿Cómo financias tus ideas?

Este Software se vendió a un holding en Silicon Valley (San Francisco, USA) que busca resolver los grandes problemas que existen en la industria del fútbol. Los inversores son asiáticos y un jugador muy reconocido se unirá antes de fin de año como inversor. Está planteado para ser un híbrido entre de pago y gratuito, conocido como freemium model.

¿Funciona ya el negocio?

El desarrollo en el que se encuentra trabajando ahora será la primera comunidad de 3.4 billones de personas en el mundo, más grande que Facebook, Amazon y Netflix. Un destino online para todos lo que interactúan con el fútbol de una u otra manera. El lanzamiento se hará durante la Copa América del año que viene.

¿También promocionas el fútbol femenino?

Por supuesto que también incluirá la selección de talento femenino.

¿Creas puestos de trabajo? Y, ¿con qué perfil profesional?

Desde Miami me acabo de mudar a San Francisco. Solo el 2% del total de proyectos de Silicon Valley son comandados por mujeres. Este será el primero dedicado al fútbol en toda la región y además uno de los pocos comandados por una mujer y menor de 30 años. Mi equipo está integrado básicamente por ingenieros en AI, creativos en marketing y sobre todo en comunicación.