Pedro Sánchez ha dejado claro desde el principio de su mandato que lo más importante para él en el trabajo era la igualdad, no solamente entre hombre y mujer, sino también superar la brecha salarial. Asimismo, Sánchez se ha referido al reto al que nos enfrenta la llamada Cuarta Revolución Industrial y a los posibles efectos que los cambios tecnológicos puedan producir en el mercado de trabajo. En esta línea, el presidente ha hecho un llamamiento para que, tanto políticos, como agentes económicos y sociales, “en ese balance entre amenaza y oportunidad, abonemos el terreno a la segunda y minimicemos los daños de la primera” a través del diálogo social.


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Más derechos para todos en el trabajo

Respecto al futuro del trabajo, Sánchez también ha considerado “esencial” abordar cuatro aspectos que demarcan la calidad del trabajo y su sostenibilidad en el tiempo. En primer lugar, extender la normativa laboral y la protección social a las nuevas formas de empleo, en segundo lugar invertir en capital humano, en su formación y aprendizaje continuo, en tercer lugar prestar especial atención a los jóvenes, promoviendo oportunidades para facilitar su transición al empleo y, por último, adaptar las representaciones sindicales y empresariales a las transformaciones en marcha.



Guy Ryder, quien presentó los principales hitos de la Iniciativa del futuro del trabajo que se ha lanzado en el marco del Centenario de la OIT, señaló: “la OIT tomó la decisión de mirar hacia adelante, de no concentrarse en el pasado, sino en el futuro, en el futuro del trabajo” y agregó: "debemos comprender mejor lo que está pasando, los temores y esperanzas de los actores del mundo del trabajo. La gente pide respuestas concretas y creíbles para los desafíos del mañana. A la OIT nos toca apoyar a nuestros mandantes para apoyar el futuro que queremos”.