De Andrés Tejero

Cada vez más personas quieren trabajar desde casa, su coche o una oficina de co-working en lugar de ir cada día al mismo lugar de trabajo, a una oficina donde las estructuras están muy establecidas y se pierde en muchos casos mucho tiempo en "socializing" y también en reuniones. Queremos analizar cuáles son las ventajas y desventajas del teletrabajo.

Ventajas del teletrabajo

Algunas de las principales ventajas del teletrabajo han sido enumeradas por DI MARTINO y WIRTH, en un interesante artículo sobre la cuestión. Aún cuando las cifras adolecen de un importante grado de imprecisión, los aumentos de productividad asociados al teletrabajo oscilan alrededor del 30%; de ahí que importantes multinacionales, como ATT, Pacific Bell, British Telecom, IBM Rank Xerox, o ICL, entre muchas otras, hayan apostado decididamente por el teletrabajo, que no para de extenderse por importantes sectores de la economía, ajenos a la informática y las telecomunicaciones, tales como banca, seguros, ventas, consultoría, formación, editorial, etc.; todo ello por no hablar de las experiencias de teletrabajo en el seno de la Administración Pública, que se ha producido tanto en los Estados Unidos, como en los países más emblemáticos de la Unión Europea.




Además, facilita la contratación y conservación del personal. Así por ejemplo, dicen los autores citados, que permite retener a trabajadores que se plantean la posibilidad de dejar de trabajar, como algunas mujeres, una vez que han sido madres, o insertar en el mercado laboral a trabajadores con pocas posibilidades de desplazamiento, como los que viven en zonas rurales. Igualmente se puede plantear como un puente, transitorio o no, para los trabajadores que desean independizarse, sin que ello suponga una radical desvinculación de su anterior empresa.

Crear empleo para los minusválidos

Es cierto que incrementa sus posibilidades de encontrar trabajo; pero también lo es, en mi opinión, que ello fomenta una clara tendencia a hacer del teletrabajo un ghetto para trabajadores de segunda categoría, en el que se concentrarían minusválidos físicos y amas de casa. En mi opinión el teletrabajo es muy positivo, a condición de que se adopten las medidas necesarias para contrarrestar en lo posible sus efectos marginales para determinadas capas de la población.

Luchar contra el cambio climático

Por la reducción del tiempo de desplazamiento y la reducción de movimientos urbanos, el teletrabajo es un manera de luchar contra el cambio climático. Es una ventaja evidente. Y, debo apostillar, que añade otros puntos positivos de orden ecológico, al exigir un menor consumo de energía. El efecto ecológico de la extensión del teletrabajo es ciertamente significativo, en cuanto a reducir las emisiones de C02, que es el causante del efecto invernadero.

También reduce el tamaño de las oficinas. Si en Madrid, por ejemplo, en una zona céntrica, el coste del metro cuadrado de oficina se sitúa alrededor de 1.500 € y se estima que un trabajador medio ocupa 20 m2, resulta que por cada trabajador que pase a régimen de teletrabajo, los costes de establecimiento disminuyen en 30 mil €, si es en propiedad, o en unos 3.000 €/año aproximadamente, si el regimen es de alquiler.

Es cierto que el teletrabajador también ocupa espacio en su propia casa, o que el espacio fuera del centro de las grandes ciudades también tiene unos costes; pero ni mucho menos comparables a los anteriores. Menos gastos por parte del teletrabajador. No se trata sólo de ahorrar en gastos de desplazamiento, sino también en múltiples aspectos que van desde el menor coste de las comidas a la reducción de exigencias en cuanto a vestimenta. Tales ahorros se estiman en aproximadamente un diez por ciento del salario bruto.

Los inconvenientes del teletrabajo

Frente a los pros que se acaban de comentar, el teletrabajo tiene aspectos negativos igualmente numerosos. Aparte de los reseñados como contrapeso a las ventajas apuntadas por los autores referidos, cabe añadir los siguientes:

    • Poca proclividad de los sindicatos.

lo que en sí mismo es un inconveniente, pues todo aquello que en el ámbito laboral no cuente con el beneplácito de los sindicatos es problemático. Una de las posturas más radicales fue la expresada por la Confederación Alemana de Sindicatos en su 13° Congreso (1986), que llegó a postular la prohibición del "trabajo a domicilio por ordenador".




Los sindicatos achacan al teletrabajo el aislamiento del trabajador, lo que en el fondo se traduce en mayores dificultades para su sindicación tradicional. Sin duda es cierto; pero los sindicatos, al igual que las demás organizaciones sociales, también han de evolucionar para adaptarse a los nuevos retos de la sociedad de la información, de acuerdo con el viejo dicho: "renovarse o morir".

Es importante, entre otras cosas, que también los sindicatos incorporen a su organización las nuevas herramientas y posibilidades que ofrece la sociedad de la información. Para la mayor tranquilidad sindical, diré que en Dinamarca el nivel de afiliación sindical de los teletrabajadores es idéntico al del resto de los empleados por cuenta ajena.

    • Tendencia a potenciar la discriminación de sectores sociales desfavorecidos.

En los países donde el teletrabajo a domicilio es usual, así como en general sucede con el trabajo a domicilio, lo usual es que en tales tareas, el 80% de la población ocupada pertenezca al sexo femenino. Es bien conocido que ello puede dar lugar a una tendencia a hacer del teletrabajo un trabajo periférico, a modo de una especie de trabajo de segunda para amas de casa, a partir de una cierta idea de complemento de ingresos, más que de salario igual.

Un esquema parecido podría reproducirse con los minusválidos físicos. Es obvio que el Legislador y la Administración deben estar prevenidos y adoptar las medidas oportunas frente a posibles efectos indeseables del teletrabajo. De todas formas, insisto que el teletrabajo por sí mismo es un avance con efectos globales claramente positivos.

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En general, tiene el riesgo de producir un aislamiento de los trabajadores; si bien en algunos casos, como en el teletrabajo móvil de los viajantes de comercio, se produce el efecto contrario de aumentar su vinculación a la empresa, al mejorar los medios de comunicación que tienen con la misma. En general, el inconveniente del aislamiento se reduce si se establece la obligación de que el teletrabajador acuda con periodicidad regular a la sede de la empresa, lo que se debe aprovechar para convocar reuniones de equipos y para llevar a cabo actos rituales destinados a mantener viva la implicación recíproca entre el teletrabajador y la empresa.

Difícil separación entre trabajo y vida privada

Necesario replanteamiento de los sistemas de gestión, sobre todo en cuanto a supervisión de recursos humanos. Básicamente se trata de planificar los contactos, lo que tiene efectos positivos tales como el
mantenimiento e intensificación del rendimiento de los teletrabajadores, así como impedir que éstos se sientan aislados, lo que refuerza el sentimiento de pertenencia y lealtad a la empresa. De hecho no hay ningún consejo especial, como no sea que se debe aprender a adaptar las actividades ordinarias de dirección y control al entorno del trabajo a distancia.

Incluso permite a los managers aprender que tampoco en el trabajo de factoría pueden permitirse no
controlar conscientemente los flujos de información, extremo que en demasiadas ocasiones pasa desapercibido. En todo caso, las viejas técnicas de Dirección y control por supervisión directa se ven forzosamente desplazadas por la moderna Dirección por Objetivos, apta para controlar el trabajo a través de los resultados; así como por el desarrollo de sistemas teleinformáticos de control y el desplazamiento progresivo de las tradicionales formas jerárquicas de organización a las nuevas formas de organización reticular o matricial.
La vinculación del teletrabajo a la Dirección por objetivos hace que su éxito dependa en buena medida de las aptitudes de la Dirección de la empresa para gestionarlo. En el fondo, el teletrabajo requiere la potenciación de la mayor parte de las funciones de la Dirección, incluido su liderazgo.