Las empresas tendrán que abonar a los empleados los gastos relacionados con los medios técnicos y las herramientas necesarias para llevar a cabo su actividad laboral de forma remota. Así lo establece la recién aprobada Ley del Teletrabajo en España, que regula las bases de una actividad que la pandemia ha impuesto a marchas forzadas. Esta digitalización acelerada del puesto de trabajo requiere también nuevos modelos de gestión de gastos.

Automatización del proceso

El confinamiento no ha reducido los gastos. Sólo cambia el apunte contable: los viajes de trabajo (que han caído un 78%) se han sustituido por software y dispositivos informáticos (aumento del 42%), material de oficina (incremento del 74%) y gastos de Internet y teléfono, que han crecido en un 193%. Con la continuidad del teletrabajo, estos gastos seguirán incrementándose y, al igual que en otros procesos de negocio, la digitalización permite agilizar las operaciones, ahorrar tiempo y costes innecesarios y disminuir errores.