Las crisis, epidemias o desastres naturales, suelen convertirse en aceleradores de cambios en la cotidianidad del trabajo. El brote de coronavirus (Covid-19), además de ser un desafío para los trabajadores de la salud, también lo es para otros entornos laborales. En los países con más infectados, las autoridades sugieren la preparación de las empresas, hospitales y centros educativos. En este contexto, muchas compañías optaron por el teletrabajo o trabajo remoto, para evitar la propagación del virus entre los empleados.

Trabajar desde casa es una gozado

La modalidad del teletrabajo se ha convertido en un aliado en los tiempos de crisis, como el que ocurre actualmente en los países afectados por el coronavirus. Pero esta modalidad de trabajo cuenta con numerosas ventajas con respecto al empleo presencial: se puede conciliar la vida personal y laboral, la relación entre el tiempo y la productividad es
mejor y se reducen los costes para las empresas.



El networking, la herramienta perfecta

A lo largo de los últimos años, la oportunidad de trabajar desde casa ha
ido creciendo gracias a la aparición de nuevas tecnologías y el
networking. Actualmente existen infinidad de aplicaciones que permiten
tener conferencias con varias personas, trabajar documentos online,
compartir pantalla o enviar archivos de calidad. En este contexto, existen algunas claves que ayudan a que el genere igual o más productividad como si se realizara desde las
oficinas de las empresas:

Trabajar
con aplicaciones digitales que permitan acotar la distancia entre las
personas, como Skype, Hangouts u otros programas de videoconferencia y
chats online.

Utilizar
herramientas colaborativas para evitar la comunicación y el trabajo
solo por email. Google Drive, Microsoft Teams, Asana y Trello, el
tablero de tareas compartido, son los grandes gestores de colaboración.



Mantener
el diálogo constante con el grupo de trabajo. De esta forma los
procesos se volverán más ágiles y los resultados más positivos.

Una alternativa ante la crisis

Lo importante es encontrar soluciones prácticas ante las situaciones de
crisis, sobre todo cuando afecta a los distintos sectores de cada país.
El trabajo en equipo, aunque sea remoto, es la clave para gestionar los
momentos de crisis de una forma razonable. Los desafíos suponen,
entonces, pequeños cambios para adaptarse a la etapa de transición,
manteniendo la confianza, la comunicación y, así también los resultados. Digitalizarnos de forma correcta durante los momentos críticos, nos
permite ser competitivos y eficientes. Podemos esperar que la crisis nos
supere, o disponernos a vencerla, adaptándonos a los medios digitales,
continuando con las gestiones diarias y dando lo mejor de cada equipo
para salir adelante.