de Andres Fernando Tejero Gonzalez/Andrea Sagay

El 80% restante lo ha intentado alguna vez. Pero 6 de cada 10 han fracasado; un punto en el que la ayuda profesional se convierte en una alternativa. Según datos del estudio elaborado por Acierto.com, hasta el 58% de los que intentan dejarlo fracasan en el intento. Pero,¿por qué?, ¿a qué se debe su falta de éxito?, ¿tiene que ver con la falta de conocimiento?, ¿de medios? El comparador de seguros de salud da respuesta a estas y otras cuestiones.

Cuando la voluntad no es clara

Lo primero que hay que comentar es que el desconocimiento ya no es una de las razones para no conseguirlo. De hecho, la mayoría de fumadores consideran que saber de sus nefastas consecuencias es un aliciente para dejarlo. Y es que el tabaquismo se salda con más de 52.000 muertes anuales en nuestro país.

Asimismo, la mayoría conoce la utilidad de métodos como los parches y chicles de nicotina y hasta es capaz -si ya se lo está tomando en serio- de mencionar varias apps específicas con las que trata de alcanzar su objetivo.







La fuerza de la adicción

A pesar de los medios, no les resulta tarea fácil. Volviendo a los números, el 41% de quienes han querido abandonar el tabaco sin éxito lo han intentado entre una y dos veces, mientras que el 17% restante ha tratado de hacerlo en más de tres ocasiones. Y a pesar de los fracasos hay un dato positivo: el 80% quiere desterrar el tabaco de su vida. ¿La parte negativa? Ese 20% restante y que España es todavía un país con un 24% de la población fumadora. Sí, incluso con los cambios legislativos y las restricciones que se han aplicado los últimos años, que ya han perdido su efecto disuasorio inicial.

Algo que evidencia precisamente el consumo referido, que viene despuntando desde el año 2017. Además, cada vez se empieza antes. Por no hablar del incumplimiento de la normativa que, o se incumple (se estima que en el 62%, en especial en terrazas de más de dos paredes) o se queda corta (el 58% de los consumidores considera las medidas insuficientes).

Dejarlo cuesta dinero

Dejar el tabaco, es una cuestión de dinero si uno busca ayuda profesional, pero luego es un ahorro enorme. Más allá de la salud (el principal motivo para dejar el tabaco), el ahorro es otro aspecto fundamental, sobre todo para aquellos fumadores más jóvenes.

Una cajetilla ronda en España los 4,50 euros. Esto vendría a suponer un desembolso de unos 1.800 euros anuales para aquellos que consuman una al día y un 14% del presupuesto medio anual de un español. O sea, que en 10 años, si lo dejaran, estarían ahorrando 18.000 euros solo en tabaco.

Si les añadimos costes adicionales como los chicles y pastillas mentoladas contra el mal aliento, los de cambiar las cortinas ennegrecidas por el humo, tratamientos dentales y otros gastos derivados -variables-, la cifra asciende a los 23.557 euros por década. Aquí hay que comentar que hasta 7 de cada 10 consumidores apoyan encarecer el precio del tabaco para disuadir a los más jóvenes de este hábito, así como endurecer las medidas legislativas en terrazas pero también en el interior del coche y otros lugares donde actualmente no está vetado el tabaco.

Fumar en el trabajo está muy mal visto

El consumo de sustancias estupefacientes en el lugar de trabajo es considerado por nuestra legislación como motivo de despido disciplinario si se realiza de forma habitual y repercute negativamente en el trabajo. Al hilo de un pronunciamiento jurisprudencial del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que no consideraba que fumar 'porros' en el lugar de trabajo y dentro del horario laboral deba castigarse con el despido, por las peculiares circunstancias que rodeaban el supuesto concreto, se realiza una panorámica sucinta sobre dicha causa de despido desde una óptica jurisprudencial.

Dejar de fumar sin ayuda es díficil

De hecho, los expertos indican que en el abandono de esta adicción resulta de gran ayuda la figura del especialista. Nos estamos refiriendo tanto al psicólogo como al neumólogo y similares. Un abordaje multidisciplinar y un seguimiento adecuado nos ayudarán a sobrellevar la ansiedad, la dependencia y otras cuestiones asociadas a dejar los cigarrillos. “En este punto, los seguros de salud han empezado a ofrecer programas para dejar de fumar y a promover entre sus clientes un estilo de vida saludable”, comenta Carlos Brüggemann, cofundador de Acierto.com.