En Gibraltar, es un negocio de todos los días. Un paquete de cigarillos cuesta alrededor de dos euros menos que en España. Así, los 14.000 españoles que trabajan ahí aprovechan y también otros que visitan la roca.

El negocio del contrabando

El tabaco y, en concreto los cigarrillos, se encuentran entre los productos más comercializados en el mercado negro. Los altos beneficios que generan, así como la facilidad a la hora del transporte y la producción, junto con los bajos niveles de detección, hacen que esta actividad ilícita sea atractiva y lucrativa para los delincuentes. Las investigaciones policiales apuntan a que cada año se venden ilegalmente 480 mil millones de cigarrillos en todo el mundo y solo en el Reino Unido, en los últimos dos años, se han incautado 2,8 mil millones de cigarrillos ilegales y más de 660 toneladas de tabaco. Esto equivale a una pérdida anual de aproximadamente 2,5 millones de libras en Reino Unido (3,27 mil millones de dólares), que podrían haberse destinado a servicios públicos.




En un esfuerzo por combatir el continuo aumento de la falsificación y el comercio ilegal de tabaco, la Unión Europea (junto con otros estados independientes) ha ratificado la Directiva 2014/40 / EU relativa al tabaco(TPD), que impondrá nuevas obligaciones en toda la cadena de suministro de tabaco, cambiando significativamente la forma en la que opera actualmente. Desde el 19 de mayo de 2019, todas las personas involucradas en la fabricación y distribución de tabaco deben, por ley, implementar nuevas medidas, como una mayor seguridad y un sistema de rastreabilidad que ayudará a lograr el cumplimiento de la ley durante la cadena de suministro. Pero ¿están preparadas realmente las compañías de tabaco para adaptarse a estas nuevas regulaciones?

Técnicos contra el contrabando

Una de las medidas incluidas en la TPD (Tobacco Products Directive) es la introducción de datos 2D, o identificadores, que deben aparecer en cada paquete de productos de tabaco. Esta identificación la proporcionará un emisor ID designado a nivel nacional. Además, contará con un identificador de ubicación, de fecha y un sello. Estos datos permitirán a los operadores económicos (EO) rastrear los productos de tabaco rápidamente a medida que avanzan a lo largo de cada etapa de la cadena de suministro. Con el tiempo y la ubicación registrados a través del identificador único del producto, el tabaco se puede rastrear y, si es necesario, hacerlo regresar a su punto de origen.




Esta guía estricta sobre el proceso de etiquetado ha iniciado una carrera para que las partes interesadas de la industria del tabaco cumplan con los requisitos. Los fabricantes deben asegurarse de que los productos estén correctamente etiquetados, mientras que aquellos que se encuentran más abajo en la cadena de suministro deben garantizar el control de los cigarrillos desde el inicio del proceso hasta el punto de venta. Todos los datos de seguimiento y rastreo se deben cargar de forma constante en un primer repositorio dentro de las primeras 24 horas, y luego en un repositorio controlado y auditado de la Unión Europea.

Trazabilizar el crimen

La trazabilidad es clave en la lucha contra los cigarrillos falsificados y de contrabando. Una vez que se establecen los orígenes de estos artículos, el riesgo de productos falsificados en circulación se reduce significativamente. Mientras tanto, los productos rastreados facilitarán a las autoridades determinar cuándo y dónde se produce el desvío de estos artículos al mercado ilegal, para luego actuar en consecuencia para solucionarlo. El aumento de la trazabilidad tiene el potencial de limitar el comercio ilícito de tabaco, pero esto no es tan simple como parece.

A medida que el tabaco va pasando por la cadena de suministro, la visibilidad de los paquetes más pequeños se vuelve más complicada. Los palets se separan, las cajas se abren y los paquetes individuales se distribuyen como parte de pedidos mixtos. Todo esto conlleva una serie de complicaciones a la hora de rastrear, especialmente porque las identificaciones únicas deben mantenerse en todo momento y se debe realizar un análisis de datos en cada punto de verificación.