Soltura-hablar-discursoNos ha pasado a todos. Estamos escuchando una conferencia y el orador tartamudea cada poco. Nos damos cuenta con facilidad de que perdemos el hilo y de que el orador pierde el concepto. A lo mejor tienes que luchar en contra del mismo problema cuando diriges una presentación o una conferencia. Tus pensamientos están todos perfectamente estructurados y ordenados pero te es imposible hablar con soltura. En lugar te das cuenta de que sueltas varias variaciones de "eeeeehmm" para rellenar las pausas. No pierdas las esperanzas: con mucha práctica y cinco trucos puedes mejorar tu capacidad a la hora de mantener un discurso. Te enseñaremos lo que tienes que tener en cuenta a la hora de hablar en público...

Los discursos fluidos causan una mejor impresión

Si has escuchado alguna que otra presentación, en la que lo más destacado ha sido la abundancia de pausas incomodas, entenderás que es muy difícil que el orador tenga una buena conexión con el público. Hasta un tema que te guste y te interese mucho puede perder todo tipo de interés a causa de los infinitos “ehm”, “bueno” y “si”.

Al hablar libremente, el oyente recordará mejor tu conferencia y además conllevara a otros efectos positivos.

  • Parece más profesional. El orador capaz de hablar libremente y con claridad parece más seguro y crea una mayor impresión de dominar su materia. Parece más profesional y competente.
  • Trasmite tus ideas. Muchas veces es difícil captar el mensaje principal si se interrumpe mucho el discurso. El oyente pierde con mayor facilidad la atención y al final nadie sabe exactamente de que trataba la conferencia o los aspectos que se estaban discutiendo.
  • Incluye a tu público. Las presentaciones pueden aburrir muy rápido si el orador tarda mucho en encontrar las palabras correctas. La persona que sepa hablar claramente podrá involucrar al público, hacer alguna pregunta y concentrarse en el aspecto más importante del discurso.

Soltura al hablar: así tendrás éxito en tus discursos

trucos-presentacion-hablar"Eh, bueno mi nombre es Juan Rodríguez Garcia y bueno – eh - voy a hablar hoy sobre - ehm - Social Media – eh - bueno si redes sociales - y pienso que – eh – bueno creo que voy a empezar."

Esto es un ejemplo algo exagerado de cómo podría empezar un discurso. En el caso de que empezase así el público ya habría dejado de prestar atención.

Es muy complicado seguir el hilo de los pensamientos del interlocutor si este no es capaz de estructurar sus frases.

La meta del orador debería ser la de mantener el interés del oyente a lo largo de toda la conferencia. Pero esto fracasa si el hilo de los pensamientos no se puede seguir con facilidad y si se le dan demasiadas vueltas al tema.

Para que en tu siguiente conferencia puedas remediar esto te dejamos cinco trucos que te ayudarán a hablar con una mayor soltura y claridad:

  1. Entiende la razón fundamental.

    Antes de solucionar cualquier problema que pueda aparecer tienes que entender primero donde surge. Expresado de otra manera: No tiene sentido solo solucionar los síntomas.

    Un ejemplo: ¿tienes miedo al hablar delante de una masa de personas, estás nervioso y te sientes mal preparado antes de empezar la conferencia? Si te das cuenta de dónde surge el problema vas a ser capaz de solucionarlo con más facilidad.

  2. Prepara tu conferencia con antelación.

    Si tienes suficiente tiempo para preparar tu discurso, te va a resultar más fácil redactar tus ideas claramente. La razón: ya lo has practicado varias veces en un entorno tranquilo como en tu casa.

  3. No fuerces la velocidad.

    Suele ser muy común que por nervios y agitación uno hable mucho más rápido de lo planeado. Esto aumenta el riesgo de cometer fallos. Por eso es importante encontrar una velocidad de locución que te sea cómoda y refuerce tu discurso.

    Si no haces pausas ente las frases es más complicado para el oyente seguir tu discurso.

  4. Usa las pausas a su favor.

    Las pausas también son fundamentales en una buena presentación. Las puedes usar como transiciones para remediar rellenos. Si consigues insertar una pausa en vez de un “ehm” mejora mucho tu discurso. El uso correcto de las pausas requiere práctica y tampoco se debería abusar de ellas.

    Las pausas te darán la oportunidad de ordenar tus pensamientos y permitir al público que te siga mejor.

  5. Mantén el contacto visual.

    Es apropiado mantener el contacto visual con el público y evitar esconderte detrás de los apuntes o permitir que la mirada se pierda por el público. Además tiene otro aspecto más práctico: al mantener el contacto visual te va a resultar más fácil concentrarte y cometerás menos fallos.

[Nils Warkentin & Sandra Kindelan Lohse]