Un estudio sobre frecuencia de pensamiento sexual realizado por Platanomelón.com ha demostrado que el 82% de los españoles piensa en sexo a diario y deduce que “cada vez más personas se atreven a hablar sobre sus fantasías sexuales y es que el sexo ya es una parte innegable de nuestra de nuestra vida”, afirma la sexóloga de Platanomelón.com, Monica Branni.





1. Los solteros y solteras del colectivo LGTBIQ+ son quienes más fantasean

El estudio fue realizado a partir de una encuesta a más de 5.800 personas entre los países de habla hispana, de entre las cuales 9 de cada 10 han admitido pensar en sexo a diario. En referencia a España, suelen ser personas en una relación sin hijos que piensa en sexo entre 1 y 10 veces al día. De este hecho se desprende que probablemente su imaginario erótico es amplio y variado, lo cual “nos facilita la masturbación —comenta la sexóloga— conectando así con nuestro cuerpo y sensaciones y ayudándonos a conocernos y disfrutarnos”.

El estudio también muestra que, por el momento, hay una diferencia entre las tendencias sexuales del colectivo LGTBIQ+ y la heterosexual, siendo los primeros quienes fantasean un 1,8% más a menudo. “No hay evidencias que expliquen la razón de esta diferencia, pero suponemos que habiendo pasado y pasando por periodos de represión y liberación sexual, el colectivo LGBTIQ+ valore más la sexualidad y su expresión”, afirma la sexóloga.




2. ¿Con quién, dónde y cuándo fantaseamos?

El estudio revela que tanto en España como en Latinoamérica pensamos más en sexo por la tarde, fuera del trabajo e imaginando a nuestra pareja o a la persona que nos gusta. Aun así, tal y como explica Branni, “fisiológicamente los hombres están más predispuestos a tener deseo sexual por la mañana, y las mujeres suelen tenerlo distribuido más equilibradamente durante todo el día.” Sin embargo, el 20% admite pensar en sexo durante su jornada laboral, lo cual se acentúa especialmente en Extremadura, Andalucía y Castilla León. ¿Será esta la razón por la que existen los líos de oficina?

Como era de esperar, los resultados también indican que nuestra pareja —o la persona que nos gusta— es quien nos suscita más deseo, en concreto lo hace el 83%. Sin embargo, un alto porcentaje de los encuestados afirma fantasear con personas que se han cruzado por la calle, en el transporte público o en la biblioteca, hecho particularmente recurrente, según Branni.

3. Las mujeres juegan exprimiendo el recuerdo

El estudio también pone de relieve cómo pensamos en sexo. Ante una situación potencialmente erótica, los hombres tienden a excitarse in situ. Sin embargo, las mujeres tienen mayor capacidad de autocontrol sobre sus impulsos naturales, con lo que suelen recolectar los recuerdos para utilizarlos más tarde durante la masturbación.

“Es muy positivo que no se dejen las fantasías en un cajón y se pongan en práctica, ya que esto activa el deseo sexual e incentiva el disfrute de la sexualidad ya sea a solas o en pareja. Las personas que fantasean más suelen tener una mejor activación sexual, conocer qué es lo que gusta y lo que no.” De hecho, más del 65% de los encuestados afirma compartir sus fantasías sexuales con sus parejas o con sus amigos.

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