El sexto sentido es este sentido último que supera los demás sentidos y nos permite entender instantáneamente el sentido de la vida y ver más allá de las apariencias materiales que limitan nuestra visión habitual del universo y de los mundos invisibles. Es posible desarrollar nuestro sexto sentido. A nivel del trabajo, es una herramienta que nos hace distinguir entre un buen jefe o un mal jefe, entre un buen proyecto u otro que no lo es.




Dejar fluir el sexto sentido

Muchas personas reprimen su sexto sentido porque les parece complicado conseguirlo y piensan que está reservado a gente excepcional. ¡No es verdad! En primer lugar, debes convencerte de que posees un sexto sentido porque algo no se puede desarrollar si no crees en ello. El sexto sentido da muestras de positividad, tanto en sus pensamientos como en sus palabras o en sus acciones. Debes dar una dirección positiva a tu vida y pensar, hablar y actuar en el buen sentido.

Pensar en positivo para despertar el sexto sentido

Trata también de desarrollar un estado de ánimo favorable a este despertar y repítete cada día que eres capaz de descubrir y utilizar tu sexto sentido. De este modo, enviarás una señal positiva a tu cerebro. Si mantienes un estado de ánimo positivo, tu cerebro hará que se dé cuenta de este don del sexto sentido, te indicará el camino a seguir y hará surgir en tu mente ideas que van en este sentido.


Ser espiritual para poder sentir el sexto sentido

Primero aplícate ya en desarrollar plenamente tus cinco sentidos, es lo que conviene hacer para que aparezca tu sexto sentido. Poco a poco, imperceptiblemente, empezará a desencadenar percepciones sensoriales y extrasensoriales cada vez más precisas. Es difícil describirte con precisión cómo va a surgir este sentido en ti y cuáles serán los signos anunciadores de su llegada, pero créeme: cuando empiece a despertarse, lo sentirás.

El impacto del sexto sentido en la vida cotidiana

Por ejemplo, al final de un periodo marcado por la perseverancia, sus cinco sentidos podrían llegar a ser cada vez más agudos. Su sentido del gusto podría desarrollarse, podrías convertirte en gastrónomo y apreciar mejor la buena comida y las sensaciones gustativas. Tu sentido del olfato se desarrollará cada vez más, será sensible tanto a los buenos como a los malos olores. Los detectará a distancia. Ocurrirá lo mismo con tus demás sentidos…

Pasado un momento, tus percepciones sensoriales podrían desarrollarse tanto que podrías percibir el mundo sutil de las sensaciones extrasensoriales, lo que te abriría una infinidad de posibilidades. Imagínate: percibirías olores sutiles, sonidos divinos, voces angelicales o de personas desaparecidas, tendrías visiones de otros mundos, de seres invisibles, etc. Es lo que podría suceder si te muestras paciente y constante y si prestas atención a todos los pequeños signos que se te presentan... No te fijes ninguna fecha límite para descubrir tu sexto sentido, se pondrá en marcha en el momento adecuado y, muy a menudo, ¡sucede cuando menos te lo esperas!