Nos relata una mujer de 69 años, ya abuela pero nada mayor ni anticuada, sino moderna desde siempre, cómo era y cómo es ser mujer en España. Francis Guijarro ha sido empresaria de moda, gastrónoma y publicitaria, entre otras cosas...

de Francis Guijarro

Yo pertenezco a las mujeres de los años 60.

Durante la dictadura, ya queríamos ser independientes a pesar de las dificultades que tuvimos con las reglas de régimen y la moral de la iglesia. Estudié en la universidad privada que ya había durante Franco. Elegí la carrera de Recursos Humanos, un graduado social. Antes de casarme trabajé en este campo en el departamento de Recursos Humanos de Galerías Preciados (los primeros grandes almacenes). Fiel a mi tiempo me casé a los 23 años, lo que hoy casi es impensable y no recomendable. Al casarme, me fui a vivir a San Sebastián y durante 4 años no trabajé porque tuve 3 hijas, pero mi idea siempre fue seguir trabajando. A mi marido le parecía bien.



Pero no encontré trabajo de lo que había estudiado y decidí buscar en otro campo para no quedarme en casa mirando al techo. Me ofrecieron unas representaciones de moda y las cogí. Empezé de 0, vendiendo en el País Vasco. Después de unos años, volvimos a Madrid y entonces con la experiencia monté un negocio de confección de moda con una amiga. Fue difícil al principio pero nos fue muy bien, a pesar de la trabas ya que el marido tenía que firmar oficialmente muchas cosas, como la salida al extranjero y el crédito en el banco. La empresa creció y en 5 años se expandió.

Los hijos no impiden la carrera profesional

Por desgracia tuve que separarme de mi marido, pero gracias a ser independiente económicamente pude hacerlo, tomando yo la decisión. Yo digo a las mujeres: tener hijos no impide tener ambición profesional. Se puede siempre combinar, antes y hoy. Hay que saber organizarse, dedicarse, concentrarse y querer a su familia y su trabajo de manera igual. Con el dinero ganado contraté a una chica interna que estuvo trabajando en mi casa durante muchos años.

Diferente a lo que cuenta la gente, creo que para los niños es bueno ver a sus padres como ejemplo de disciplina y motivación profesional, para ellos mismos tener ilusión de encontrar su vida profesional. Siempre hay tiempo, si uno sabe organizar sus prioridades. Todo tiene que ver con "mindfulness" y atención.

Soy feminista, pero no estoy contra los hombres

Puedo considerarme feminista en el sentido en el que saqué adelante a mi familia con muy poca ayuda de mi ex-marido, diferente a los divorcios que he vivido con otras amigas y conocidas no trabajando, que se han podido garantizar su estilo de vida con el dinero de su ex-pareja, pero la lucha diaria no me importaba. Cada vez me sentía más fuerte haciendo lo que quería, sin que alguien estuviese encima de mí, controlándome y dominándome.

Pero yo admiro a los hombres también, por ello a los 10 años después de mi divorcio volví a casarme y tuve otro hijo. Cambie de trabajo por la crisis y trabajé en publicidad como ejecutiva de cuentas durante 10 años. Soy el ejemplo vivo de que no hay límites de aprender a cualquier edad y en cualquier momento. Tuve un restaurante durante 4 años cerca de Madrid. Es un negocio muy duro, especialmente para las mujeres. Pero dos de mis hijas están trabajando en ello y lo hacen fenomenal. Se han organizado de tal manera que pueden combinar su vida profesional con la familia. Hoy en día quizás sea más difícil hacer esto, porque cada vez hay mucha más competencia, también porque cada vez hay menos mujeres que no quieren trabajar y eligen solamente la vida de ama de casa.

Ser mujer no es un obstáculo

Ser mujer no me ha supuesto nunca un problema, ya que mi trabajo siempre ha sido libre. Ser free lance tuvo para mí muchas ventajas y lo recomiendo a las mujeres que sienten que en sus empresas no llegan a los puestos deseados. Hay que tomar el control sobre la vida de cada una y no dejarlo en manos de otros. Así, volví a separarme pero pude seguir ganándome la vida de forma independiente.



En este sentido, si tuviera que dar un consejo a las mujeres de ahora, les diría que crean en ellas mismas. Deben saber que valen mucho. La capacidad de la mujer compaginando trabajo y familia es muy grande, ¡¡que no quieran ser iguales que los hombres!! ¡¡Si son mejores!! Y os recomiendo una cosa: hay que viajar. Los viajes son mi pasión, he estado 3 veces en la India, en Vietnam, Birmania, China (donde he fabricado ropa) he recorrido Namibia en camión, Malí, Senegal, Argelia, Egipto y sigo viajando con mis amigas a todas partes del mundo, visitando a mis hijos y disfrutando del tiempo que me queda.