Las fuentes de energía renovable, la gran aliada para afrontar la actual crisis climática, cubren ya el 26% de la electricidad global, pero según el IEA se espera que alcancen el 30% para 2024. España está a la cabeza de la producción de energía renovable con el boom de la energía fotovoltaica, que este año repuntará un 17%, hasta alcanzar los 115 GW.

España puede ser líder europeo

La producción y el uso de la energía influye en la grave situación del cambio climático de la que estamos siendo testigos. Las cada vez más alarmantes noticias sobre las temperaturas extremas del planeta y las condiciones meteorológicas causados por el cambio climático han llevado a países de todo el mundo a intensificar sus esfuerzos en materia de producción de energía limpia, con innovaciones tecnológicas que han dado como resultado un desplome de los precios de la energía eólica y la solar y un contexto favorable para la construcción de parques de producción de energía limpia.




Según previsiones de la Agencia Internacional de la Energía cubren ya el 26% de la electricidad mundial y llegarán al 30% para 2024 tras añadirse un 12% de capacidad instalada en todo el mundo. Sin embargo, a pesar de la creciente entrada de las energías renovables en el mercado energético, se sigue requiriendo acelerar la transición hacia un modelo energético sostenible desde empresas y organismos políticos para poder cumplir con los los objetivos de reducción de emisiones de CO2 fijados por la Unión Europea.

Por ello, los países de la UE están cada vez más apostando por la implementación de políticas que aboguen por el uso racional de los recursos energéticos. En este sentido, el nuevo Plan Nacional Integrado de Energía y Clima que el Gobierno en funciones de España presentó en Bruselas en febrero, destacaba la producción de energía mediante el uso de paneles solares, lo que supone un gran paso cualitativo para el mercado fotovoltaico.

La energía solar lo que más potencial tiene

La energía solar ya es la opción más barata según recientes informes oficiales. De hecho, según el último informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), la energía renovable llegó el año pasado a registrarse como la fuente de electricidad más barata en la mayor parte del mundo, y su coste seguirá bajando desde el 15% hasta un 35% para 2024. En esta misma línea, el EU PVSEC PAPER pronostica la progresiva disminución de los costes del uso de energía fotovoltaica destacando las oportunidades económicas que esta ofrece.




Según las últimas previsiones de la Agencia Internacional de la Energía (IEA), las renovables cerrarán un 2019 brillante, el mejor de los últimos cuatro años, después del bajón sufrido en 2019 debido esencialmente a los cambios regulatorios en China. Este empujón tiene mucho que agradecer al pequeño boom de la energía solar, que este año repuntará un 17%, hasta alcanzar los 115 GW. Sin embargo, estos incrementos son totalmente insuficientes para combatir la emergencia climática, ya que habría que añadir cada año hasta el 2030 unos 300 GW de capacidad renovable para cumplir con los objetivos fijados en el Acuerdo de París.