de Andrés Tejero

Siempre hay un debate sobre si hay que dejar propina o no, si hay que financiar a los empresarios que no pagan lo suficiente a sus empleados. Cierto es que en algunos países hay reglas claras.

Las propinas en REINO UNIDO

La propina es una de esas costumbres que hacen que sean tan distintos de los españoles. Si llevas a tu pareja a cenar a una marisquería y te sale la factura por 58,70 libras, en España dejas sesenta y tan pancho -si lo haces, lo normal es incluso coger la vuelta para pagar el parking. Aquí en Alemania no. Aquí el estándar sería dejarle al camarero entre cinco o seis libras.

Ya hay muchos lugares que incluyen en la cuenta el “service charge” que suele rondar el 12,5% del total. Desconfiad, es un subterfugio que muchos locales utilizan para hinchar los precios y sacar mayores beneficios y, por lo general, los currantes ven nada o muy poco de ese dinero. Es una buena filosofía bien mirado. La tentación de ganar un sobresueldo con las propinas mejora el servicio que los camareros te dan, a priori. Para el inglés el servicio en una mesa no sólo consiste en que te dejen los platos y los retiren, sino que pretende que le sea brindada una experiencia que vaya más allá de la meramente culinaria.

Pagar la comida y el servicio por seperado

Así que en Inglaterra si el servicio ha sido correcto, véase, te han atendido con amabilidad, explicado y orientado en caso de necesitarlo sobre los intríngulis del menú, no se han equivocado con las comandas y te han limpiado la mesa con presteza, como mínimo debes dejar un 10%. Si el servicio ha ido un poco más allá, incluso debes dejar algo más. Y por supuesto, si estimas que no se han cumplido los estándares, tienes el deber de hacérselo saber recogiendo las monedas del cambio para pagar el parking.

Si como turista has cenado alguna vez en Londres y crees que el servicio ha dejado mucho que desear es que has probado el lado oscuro de esta práctica. Los camareros no son tontos y saben que los turistas italianos, españoles, franceses, etc… no dejan propinas -y normalmente encima dan mucha guerra-, así que claro, no se suelen esmerar mucho con ellos, guardando energías para aquellas mesas donde saben que pueden ganar dinero.

Las propinas en Alemania, un pequeño ritual

Hay que saber que en Alemania el salario mínimo ronda ya los 1.400 euros brutos al mes, lo que son 8,50 euros la hora. Quiere decir cada camarero o peluquero debería estar bien pagado. Pero aún así, la propina es una costumbre que está muy arraigada. No solo en cafeterías y restaurantes, también se suele dejar propina en la peluquería, a los guías turísticos, a los que sirven la comida a domicilio, mensajeros e incluso a los masajistas. En definitiva, todo lo que sea un servicio personalizado.



El caso más típico -y donde los extranjeros a veces pecamos de desconocimiento- es en los restaurantes. En Alemania, es normal dejar una propina de aproximadamente el 10% del total al pagar la cuenta. No es obligatorio, pero si negamos la propina estamos diciendo implícitamente que el servicio no nos gustó. En los restaurantes, el pago de la propina es un pequeño ritual que empieza cuando pedimos la cuenta: (zahlen, bitte!), tras lo que el camarero suele preguntar si vamos a pagar todos juntos (zusammen) o cada uno paga lo suyo (getrennt), que es el caso más normal. En este segundo caso el camarero hace una cuenta por separado por cada comensal.

Y aquí empieza el lío: Cada uno ha de decir lo que ha consumido, el camarero hace la suma en la mesa y a cada comensal le indica lo que debe pagar. Entonces, cada uno responde al camarero con la cantidad indicada más la propina. Por ejemplo, si nos dicen 15,5 euros y queremos dejar el euro de propina, le damos un billete de 20 y decimos “16,5”. Aquí lógicamente entra en juego el dominio de cada uno con el idioma. En alemán hay números que suenan muy parecido, así que si no pronunciamos muy clarito podemos multiplicar la propina por cinco.

Las propinas en Egipto

En este país, hay mucha gente no tiene un contrato laboral y vive solamente de las propinas que es una costumbre arraigada en Egipto con la llegada de los turistas. Es una costumbre que hay que respetar, por lo cual habrá que dar propina a todo aquel que nos preste un servicio. Hay que tener en cuenta que los sueldos de los trabajadores se calculan en función de las propinas que estos vayan a conseguir. El caso más extremo es el de los trabajadores que no perciben ningún salario, solo las propinas.

La primera en el aeropuerto. 1,00 € por subirte la maleta al autobús. Tú cargas con ella hasta allí y por levantarla y ponerla dentro te piden la monedita. Nada más llegar al barco te explicarán el tema de la propina general, es decir, una cantidad para ahorrarte tener que estar todo el día soltando propinas a los de las habitaciones, al del autobús, hotel, etc. Suelen ser unos euros inútiles que sueltas. Lo de inútiles es porque eso no te evitará que te las pidan, sobre todo en el barco, ya que cuando vayas a abandonar el camarote (salvo que tengas suerte), cualquiera de la tripulación te lo pedirá. Y sin opción a que no les des.


Las propinas en CHINA, país de abuso laboral

La propina era algo inusual en China y se consideraba ofensiva, aunque la costumbre va arraigando. En los restaurantes se suele dar el 3% del valor de la cuenta y a los botones se les da uno o dos euros. No se da propina a los taxistas, aunque se les puede dejar algunas monedas del cambio. En Hong Kong, los restaurantes cargan un 10% en la cuenta por el servicio y los taxistas cobran unos 50 céntimos por maleta. No se permite a los guías y conductores turísticos aceptar propinas, aunque sí pueden hacérseles pequeños obsequios como tabaco, dulces, camisetas, o cosméticos.

El espinoso tema de la propina en España

Paradojas de la vida, somos un país con millares de bares, pero lo de la propina se nos escapa. En España somos muy de vivir en los bares. Esto equivale a desayunar, merendar e incluso cenar en uno de ellos. El alterne es nuestra vida. Pero, aunque presumamos de saber más del mundo de la hostelería que nadie, hay un aspecto que escapa a nuestra sapiencia: la propina. Solo nos acordamos de ella cuando nos toca viajar a Estados Unidos, donde tenemos claro que es obligatoria.

Propinas en Italia

¿Se deja propina en Italia? ¿Sí o no? No es necesario, pero sí es aceptada si a ti el servicio te ha resultado muy bueno.Si es así, debes calcular un 10% sobre la tarifa final, aunque te advierto que un tercio de los italianos no dejan propina en ninguna de las comidas o bebidas que toma fuera.



En Italia, el cubierto se llama coperto y suele ser de entre dos o tres euros por cabeza. Existe siempre, apenas te sientas en una silla de un restaurante, bar o cafetería. Hay que tenerlo en cuenta. Y más allá de eso, otros restaurantes suman un servicio que está en el 10 % de la cuenta. Suele aparecer en el menú y puede ser que se cobre en las mesas compuestas por muchas personas, más de cinco. Si ves que te han sumado el servizio no es necesario que dejes propina.

Con respecto a los taxis, es común redondear la tarifa final para alcanzar un número redondo pero eso no puede llamarse propina. Si contratas con antelación el taxi no es necesario pagar ningún extra ni redondear nada. Con respecto a las visitas guiadas tampoco es una obligación porque tienen un salario. Aún así, si quieres dejar un 10 de propina está más que bien.