procrastinacion-exusa-tecnicas-ayuda¿Otra vez te has propuesto hacer un montón de cosas? ¿Tienes una lista interminable de tareas que hacer y te sientes motivado? Así es como empiezan varios días de trabajo pero, de repente alguien te pregunta algo, comienzas a ocuparte de ello y cuando quieres volver a lo que te habías propuesto hacer estás perdido y no sabes dónde te quedaste. La procrastinación se da bastante a menudo pero, ¿por qué? Es más fácil retrasar o postponer las tareas que realizarlas al momento y nunca nos cuesta demasiado poner excusas...

La mayoría de la gente comienza el día proponiéndose estar concentrado, ir cerrando las cosas que tienen pendientes, etc. Esta voluntad existe, pero, sin embargo, caemos en la procrastinación: sin querer – o a veces queriendo – retrasamos tareas que deberíamos hacer de inmediato. Cambiar el orden de las tareas puede ser una buena idea y aportar ciertas ventajas, ya que algunas veces, haciendo unas cosas las otras se van resolviendo. El problema empieza cuando comenzamos a retrasar las cosas de manera sistemática.

Los científicos diferencian entre:

  • Los procrastinadores natos. Solo actúan bajo presión y lo que les motiva a acabar un trabajo es la presión de tener que entregarlo de inmediato. Consideran que de esta manera son más productivos.
  • Los que simplemente retrasan las tareas que deben de completar. Sufren porque tienen miedo al fracaso y evitan terminar los trabajos y que el fracaso del proyecto dependa de ellos. Son los maestros de las excusas.

ayuda-procrastinacionEl verdadero problema de los que dejan todo para luego es que tienen dificultades para definir prioridades y generalmente se sienten inferiores. Si las tareas son demasiado largas las dejan para más adelante y anteponen cosas como ordenar, leer los mails... que son más rápidas y les aportan un sentimiento de satisfacción al terminarlas mucho mayor que el de empezar con cosas complejas.

Tipología: cinco tipos distintos de procrastinación

¿Has reconocido tu propio comportamiento en lo descrito anteriormente? Si no lo has hecho, seguro que encuentras alguna similitud en las tipologías que vamos a describir a continuación. No tiene por qué tratarse de algo malo, sino que puede tener efectos positivos también. Para cada tipología damos un consejo que puede ayudar a mejorar esta tendencia.

El pulcro

Típica frase: "Primero tengo que fregar, luego ordenar los papeles y el escritorio y después me pongo."

¿Por qué?

Teniendo en cuenta que cuando te enfrentas a alguna tarea te sientes desbordado, sientes la necesidad de ordenarlo todo. De todas formas no sabes por donde empezar.

¿Qué hacer?

Reduce las tareas complejas en otras más sencillas. Es una cuestión de mentalidad, si lo que resulta más pesado de hacer lo hacemos sin abandonarlo a la primera de cambio, resultará menos aburrido.

El alarmista

Típica frase: "Todavía hay tiempo"

¿Por qué?

El alarmista tiene un pésimo manejo del tiempo. Nunca consigue repartirse bien las tareas. A menudo subestima la cantidad de trabajo pendiente que tiene.

¿Qué hacer?

No te presiones tanto. Normalmente piensas "tengo que...", "debería de...", "hazlo ahora porque si no...". Eso no funciona – te recomendamos que cambies de mecanismo: mentalízate para tomar elecciones reales. Ten prioridades. Define lo que sea verdaderamente importante y urgente y aquello que puedas hacer con más tiempo.

El hacedor de listas

Típica frase: "Voy a hacer una lista rápidamente."

¿Por qué?

Sencillamente, te encanta. Añadir cosas a tu lista te da un sentimiento de plenitud y te hace sentirte productivo.

¿Qué hacer?

Empieza por hacer lo que menos le gusta. Coge el toro por los cuernos. Generalmente retrasas la tarea que menos te apetece hacer cuando deberías hacerlo al revés. El resto del día te sentirás más despejado habiendo hecho lo más aburrido en primer lugar.

El Multitareas

Típica frase: "No se me ocurre nada".

¿Por qué?

Te aburres rápido de las tareas que realizas y no puedes concentrarte bien en ellas. Te atascas en un punto y decides cambiar tarea rápidamente.

¿Qué hacer?

Olvídate de las múltiples tareas. Un estudio afirma que la gente deja de ser productiva cuando trata de hacer varias cosas a la vez. Tratar de realizar varias tareas a la vez genera estrés, te sugerimos que trate de realizarlas una a una.

El yonki del internet

Típica frase: "¿Qué habrán publicado en Facebook?."

¿Por qué?

La búsqueda constante de cosas en internet hace que te desconcentres fácilmente, igualmente con un mail que con un video divertido de Youtube.

¿Qué hacer?

Limita tu tiempo en las redes sociales. Toma conciencia de todo el tiempo que inviertes en ello. Así te darás cuenta de que fácilmente estás perdiendo 2-3 horas en las redes cada día.

10 consejos contra la Procrastinación

La procrastinación puede llegar a ser un problema grave si se vuelve algo crónico. Al principio no es muy grave, pero debemos prevenir el que vaya a más. Algunos expertos nos dan consejos para prevenirla.

Empieza enseguida: La regla de las 72 horas dice que cuando alguien comienza una tarea debe tener algo tangible en un plazo máximo de 72 horas. Si no es así, la oportunidad de terminarlo de manera satisfactoria se reduce a un 1%.

Pregúntate: ¿Por qué postpones siempre ciertas tareas? La procrastinación es un hábito que puede cambiarse. Para ello solo hay que tomar conciencia de que está pasando exactamente y romper con ello. También ayuda anotar durante un tiempo nuestros hábitos de comportamiento ¿Qué tengo que hacer urgentemente? ¿Por qué? ¿Qué me quita el estrés? ¿Cómo podría hacerlo de otra manera?

Planifícate con tiempo: La procrastinación es una costumbre. Anota por las tardes lo que tienes que hacer al día siguiente (no lo que quieres, sino lo que debes) y cíñate a eso. Planifica también actividades llevaderas y que te entretengan para los descansos.

Sé concreto: Cuanto más concretas y precisas sean tus planes, más difícil será salirse de lo planificado.

Ten cuidado con tus pensamientos: Los pensamientos tienen mucho poder. Constantemente reflexionamos acerca de nuestro comportamiento, nos analizamos, autocriticamos... Este diálogo interno nos absorbe casi en un 95%. Por lo tanto, debemos poder controlar nuestros pensamientos y motivarnos creyéndonos que podemos hacerlo.

Exígete menos: Normalmente pienssa "tengo que..." o "hazlo ahora porque si no...", y eso no funciona. Te recomendamos que cambies de mecanismo y te mentalices para tomar una decisión.

Ten claras las consecuencias: Sé consciente de las consecuencias que tiene el que no termines lo que debes hacer o que lo hagas mal y a destiempo. ¿Qué pensarán el jefe y sus compañeros de trabajo? Puede que esto te lleve a perder buenas oportunidades.

Establezca prioridades: Define lo que sea verdaderamente importante y urgente y lo que puede hacerse con más tiempo.

Reduce las tareas complejas en otras más sencillas: Es una cuestión de mentalidad, si lo que resulta más pesado de hacer lo hacemos sin abandonarlo a la primera de cambio, resultará menos tedioso. Poco a poco, se va haciendo el camino.

Mantén su organización: Puedes usar diferentes técnicas para ello pero mantén el orden que decidas seguir de manera que puedas realizar las tareas que debes y tener momentos de descanso.

[de Jochen Mai, Alejenadra Bajo Enice, Deike Ricardo // Fotogrfía de Tim Reckmann, pixelio]