primer día-trabajo-nuevo-empezar-contactoEl primer día en una empresa nueva siempre es algo especial. Nuevo trabajo, nuevo lugar, nuevos compañeros. Por un lado te alegras – es un nuevo reto, al fin y al cabo – pero por otro lado estás aterrado/a: no sabes bien qué pasará. Te haces esperanzas del nuevo trabajo y de tus objetivos. Pero también el temor a hacer algo mal puede jugarte una mala pasada. Para facilitarle este primer día hemos elaborado una serie de consejos que pueden ayudarte a convencer a tus nuevos jefes y compañeros de que eres totalmente capaz de desempeñar perfectamente tu nuevo trabajo...

El primer día – Un nuevo comienzo

Acabas de terminar la carrera o el máster, o te cambias de trabajo después de varios años en una empresa – existen diferentes motivos que llevan a comenzar un nuevo trabajo, pero lo que es seguro es que te enfrentas a un nuevo comienzo.

Este comienzo te da la oportunidad de cambiar las cosas que hasta ahora no te gustaban en tu antiguo trabajo, o de ti mismo/a. Te presentamos algunos estímulos que pueden animarte a demostrar lo que vales en tu nuevo trabajo:

No dejes que te exploten: aprende a decir que no. Ayudar a los compañeros cuando están en apuros es una cosa, pero cuando se trata de tomar responsabilidades que no te corresponden todo el tiempo, es demasiado.

Construye una nueva red de contactos de trabajo. Te has olvidado, hasta ahora, de tener una agenda de contactos de trabajo y es un buen momento para cambiarlo. Apúntate a las formaciones profesionales que te puedan ser útiles. Si tus nuevos jefes no te lo han ofrecido pregúntales si cabe la posibilidad de acudir a algún curso.

Cómo prepararte para tu primer día de trabajo y superarlo con éxito

trabajo-nuevo-primer-diaEs más fácil conseguir este propósito cuando des una buena impresión desde el principio. Pensamos que es necesario no mostrar nerviosismo, y no es del todo así. Es normal estar nervioso el primer día, y sueles caer mejor a los compañeros: alguien que se nota que está algo nervioso puede parecer más simpático que alguien que llegue con mucha prepotencia. Tampoco te quedes paralizado por los nervios. Para ello te damos ocho consejos que pueden ayudarte a superar con éxito tu primer día de trabajo.

  • Vaya preparado. En tu primer día de trabajo no deberías llevarte ninguna gran sorpresa. Para ello deberías tener claras las cosas importantes antes de empezar. Comprueba que tu ropa esté limpia y planchada, infórmate de cuánto tiempo tardarás en llegar, si hay obras en el camino, si se puede aparcar...También sería bueno que hablaras de antemano con tu jefe de las tareas que vas a desempeñar. De esta manera lograrás ir más relajado en tu primer día.
  • Llega un poco antes de su hora. El que llega su primer día a trabajar con prisas no dará la impresión ser alguien organizado y competente. Para no estar estresado con el tiempo es bueno llegar un poco antes. De esta manera tendrás tiempo para presentarte como el nuevo compañero de oficina. Sin la presión de la hora todo va más relajado y puedes concentrarte en hacer bien tu trabajo, sin estar dándole vueltas al haber llegado tarde.
  • Preséntate. Cuando se empieza en una nueva empresa se conoce a mucha gente el primer día. Nuevos compañeros de trabajo, jefes, asistentes, y también sucede a la inversa: todo el mundo querrá conocerte, por lo que es bueno no alargarse mucho en esto y presentarse de manera clara y corta. ¿Qué has hecho hasta este momento? ¿Qué quieres conseguir en este nuevo puesto de trabajo? ¿Quiere llevarte bien con tus nuevos compañeros de trabajo? Si no te sientes muy seguro de cómo presentarte te recomendamos que lo practiques en casa.
  • Acepta las invitaciones a comer. Llegas a un equipo que lleva funcionando ya un tiempo, y por eso es importante que te integres desde el principio. Si te invitan a comer el primer día sólo existe una respuesta: "sí, encantado y muchas gracias por la invitación". Lo que quieres es integrarte en el equipo en la primera semana, por lo que también es buena idea lanzarse y dar el primer paso invitándoles tú a compartir una comida.
  • Silencia tu teléfono. A pesar de que esto es algo de cajón, puede pasar que el primer día de trabajo se te olvide. Que el teléfono suene mientras tu jefe te esté enseñando tu nuevo puesto de trabajo y en qué consistirá éste, queda muy poco profesional. En caso de que esto suceda hay formas de actuar correctamente, disculpándote por el error y apagando el teléfono para demostrar que toda tu atención está en lo que te están diciendo.
  • Haz preguntas. No es solo que esté en tu derecho de preguntar todo lo que necesites, sino que se espera que lo hagas. A pesar de que puedas tener una amplia experiencia, el trabajo en cada empresa se realiza de diferente manera. No te preocupes de si las preguntas no están a la altura, es mejor que preguntes ante cualquier duda, y aproveches ese primer momento porque si comienzas a hacer las preguntas tras varias semanas de trabajo sus jefes pensarán que sigues necesitando formación.
  • Encuentra a alguien que pueda ayudarte en casos de apuro. Si se te rompe el ordenador, no funciona el internet o el Fax se ha tragado un documento… son problemas que suceden con frecuencia en una oficina y que pueden ser solucionados rápidamente si sabes quién puede ayudarte. Pregunta al asistente qué hacer en estos casos.
  • Haz contactos. Salir corriendo de la oficina a la hora que termina tu jornada laboral no da muy buena impresión – y menos en los primeros días. Trata de hablar con tus nuevos compañeros, agradéceles su ayuda o invita a un café a tu compañero/a de oficina. De esta manera podrás conocer mejor al equipo y puedes llegar a entablar amistad incluso fuera de la oficina.
[de Jochen Mai y Alejandra Bajo Enrice]