como se indica pretensiones salariales en una aplicación o en una entrevistaQuizás sea la tarea más difícil de todas a las que deben enfrentarse los recién licenciados antes de incorporarse al mundo laboral: tasar su propio valor económico en el mercado laboral en forma de salario inicial. Algunas empresas exigen en su oferta de empleo que los candidatos al puesto indiquen sus pretensiones salariales en la solicitud de empleo o carta de presentación. Hallar la respuesta correcta puede determinar el rumbo decisivo que marque la futura carrera profesional, porque los siguientes aumentos salariales a menudo se orientan porcentualmente sobre la base del salario actual. Por lo tanto, quien empiece obteniendo más ingresos, ganará también más a lo largo de los años...

Menciona tus pretensiones salariales

Sobrevalorarse tampoco es buena idea. Se trata de uno de los mayores errores que cometen los candidatos al indicar sus expectativas económicas: la codicia extrema enseguida causa antipatía. Pero también quien aporta argumentos poco convincentes y subjetivos (“porque soy el mejor”) o quien simplemente exige cifras desorbitadas se catapulta directamente a quedarse sin opciones.

Responder a la pregunta del salario no solo es una obligación incómoda, sino también una prueba. Sobre todo porque con esta pregunta acerca de las pretensiones salariales el empresario mide de forma sutil y al mismo tiempo dos aspectos:

  • ¿Conoces tu valor económico en el mercado laboral? ¿Te has informado en este sentido de lo que se suele pagar en el sector, la región, el trabajo y la empresa?
  • ¿Cuánto le cuestas a la empresa? La empresa naturalmente también hace cálculos: en comparación con los demás candidatos al puesto con tu misma formación, ¿sales más caro o por el contrario te vendes por debajo de tu valor (opción preferible para el empresario)?

Pretensiones salariales ¡Calcula y menciona lo que quieres ganar!

Así pues, antes de manifestar tus pretensiones salariales, reflexiona también sobre qué margen es estratégicamente adecuado para lograr tu objetivo: algo más elevado de lo que esperas para que tengas margen de negociación a la baja, pero tampoco demasiado alto para no quedarte sin opciones.

Tampoco seas demasiado modesto, porque eso también genera una mala imagen de ti al no saber en absoluto lo que realmente vales en función de tu formación. Solo unas pocas empresas explotan a sus trabajadores, ya que esto a la larga genera mayor frustración y fluctuación de trabajadores. Y alguien que no conoce su valor económico en el mercado laboral, tampoco demuestra ser competente.

De modo que si la empresa que publica la oferta requiere de forma explícita que indiques tus pretensiones salariales en la oferta de empleo, debes hacerlo.
Por muy incómodo que te resulte, dudar sería de entre todas las alternativas la peor opción. Si los candidatos no responden a un requisito expresamente mencionado, acaban presentando documentación incompleta. Y esto supone claramente un punto negativo en la carta de presentación.

Por lo general, en ese momento los responsables de personal empiezan a darle vueltas a la cabeza sin parar:

  • ¿Por qué el candidato no menciona ninguna cifra?
  • ¿No es capaz de establecer su valor económico en el mercado laboral?
  • ¿Tiene demasiadas pretensiones?
  • ¿Merece realmente la pena concertar una entrevista con él?

Reglas, errores y consejos: Indicar las pretensiones salariales:

pretensiones salariales, solicitud de trabajoLos asesores de personal aconsejan en este sentido indicar al menos en la carta: he entendido lo que me está pidiendo. Por ejemplo, con una fórmula como: "Mi actual salario anual es de 29.000 euros". En realidad no se responde a la pregunta, pero es una manera posible de sentar una base para negociar.

Naturalmente en este caso es mejor informarse primero, por ejemplo, preguntando a personas o conocidos que ostenten un puesto similar, de lo que ganan actualmente o de lo que podría considerarse una pretensión salarial adecuada.

Para transmitir el valor económico en el mercado laboral existen distintas opciones:

Por lo general, según los estudios llevados a cabo, el salario medio actual de los recién licenciados ronda los 3400 euros mensuales, brutos y sin contar pagas extra. Concretamente los que más varían son los salarios iniciales, dependiendo de la titulación de la que provengan y de dónde hayan obtenido el título.

Así, los jóvenes profesionales con doctorado pueden empezar cobrando de media un salario bruto mensual de 4220 euros, mientras que los licenciados con máster de alguna universidad pueden ganar unos 3680 euros. Quien por el contrario solo posee un título de grado de una escuela superior técnica debe conformarse con alrededor de 3300 euros. Con un título de graduado universitario se obtiene un salario aún más bajo: una media de 2880 euros.

Indicar las pretensiones salariales – ésta es la manera adecuada

Si tienes que indicar tus pretensiones salariales, aplica las siguientes reglas generales:

✔ ¡Menciona siempre los ingresos anuales brutos!
✔ Indica también si tus expectativas salariales hacen referencia a 12 o a 13 mensualidades.
✔ No menciones las pretensiones relativas a pagas extra como
✔ Pagas extra de vacaciones, subvenciones para gastos de transporte o ahorros salariales.
✔ No se suele indicar y, si lo haces, puedes parecer quisquilloso.
✔ En caso de que cambies de trabajo, guíate siempre por tu actual salario anual.
✔ Sin embargo, no lo incrementes en más de un 20 %.
✔ Como norma general, escribe tus pretensiones salariales al final de la carta de presentación, es decir, a modo de conclusión.

CONSEJO EXTRA:

En caso de que quieras un empleo de media jornada en el que no se indiquen las horas semanales, deberías plantearte a ti mismos esta base de cálculo en la carta de presentación. Por último, haz simplemente una regla de tres en la que indiques claramente ambas variables: Respecto a un puesto de media jornada (o: de 20 horas semanales) espero ganar un salario anual de XX.XXX euros. Lo que conduce directamente a la pregunta de cómo plasmar tus pretensiones sobre el papel...

Consejos para utilizar fórmulas concretas

A la hora de expresar tus pretensiones salariales para tu futuro puesto de trabajo vuelven a presentarse dos opciones:
a) indicar esta cifra de la forma más concreta y exacta posible, o b) describir un margen objetivo. La palabra "margen" muestra además al responsable de personal aptitudes generales de negociación.

  • Mis pretensiones salariales son de xx.xxx euros brutos al año.
  • Mis pretensiones salariales estiman un salario bruto en el margen de xx.xxx euros.
  • Teniendo en cuenta mi formación y mis conocimientos, mis pretensiones salariales son de xx.xxx euros al año.
  • Mis pretensiones salariales rondan entre los xx.xxx y los yy.yyy euros anuales. Estaré encantado de proporcionarles más detalles en una entrevista personal.
  • Tomando como base mis cualificaciones profesionales, considero adecuado un salario de xx.xxx euros.
  • Un salario bruto anual de xx.xxx euros se corresponde con mis expectativas.

Las siguientes fórmulas son un poco más evasivas y, por lo tanto, únicamente las indicamos a modo de recomendación siempre que en la oferta de trabajo no se pregunte expresamente al respecto:

Me gustaría tratar personalmente con usted mis pretensiones salariales.

Estoy seguro de que también podemos tratar el tema de las pretensiones salariales en una próxima entrevista personal.

Me encantaría que me invitaran a una entrevista personal para poder tratar asimismo el tema de las pretensiones salariales y no me cabe duda de que llegaremos a un acuerdo.

[de Matías Ruzzante y Deike Ricardo]

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