A muchos universitarios y estudiantes no les gustan, a algunos incluso les dan pánico y los nervios se lo ponen todavía aún más difícil: nos referimos a las presentaciones en público. Apenas existen personas que se hayan salvado de tener que hacer alguna. A lo largo de tu vida escolar, tu formación profesional o tu carrera deberás enfrentarte a alguna presentación en público. Aquí, como en todo, practicar ante un público es lo que hace al maestro. Eso, por una parte. Para hacer una buena exposición, es necesario que empieces por los fundamentos metodológicos y hagas una buena preparación. A continuación te proporcionamos unos valiosos consejos que te ayudarán a preparar correctamente tu exposición y presentarla finalmente ante el público...

Presentaciones y discursos: ¿cuál es la diferencia?

Algunos estudiantes empiezan a trabajar los fundamentos de una buena presentación desde que comienzan la universidad, y eso está muy bien. Con frecuencia se tiende a pensar que los discursos y las presentaciones en público son lo mismo, y ese es precisamente un gran error.

Sin embargo, es normal, ya que las reglas básicas de un discurso son las mismas que las que rigen para una presentación. Con todo, ambas técnicas de exposición oral tienen diferencias considerables.
En general, los discursos y las presentaciones cumplen tres objetivos. Estos son:

  • Persuadir: a los oyentes, los clientes (en un futuro), los colegas o los jefes
  • Transmitir conocimientos: innovaciones, tendencias, técnicas, etcétera
  • Dar nuevos impulsos: activar, motivar e inspirar al público y los empleados

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Las presentaciones que tendrás que hacer a lo largo de tus estudios persiguen otra clase de objetivos. El público es diferente, como lo es también la persona que haga la presentación, quien, en general, no va a actuar en calidad de experto o proveedor, sino de estudiante o universitario como el resto del público.
A lo anterior es necesario añadir numerosas reglas y requisitos formales que se siguen a la hora de hacer presentaciones, y que por lo general vienen determinadas en forma de orientaciones y directrices por parte de las propias universidades.

De manera general, si vas a hacer una presentación, debes tener en cuenta lo siguiente:

  1. Transmitir los conocimientos que hayas adquirido o investigado
  2. Documentar tu propio aprendizaje y conocimiento
  3. Demostrar tus habilidades metodológicas para acreditar tu presentación
  4. Superar un examen oral

En estos casos debes enfocarte mucho más en hacer una aportación que al final se te va a evaluar, si bien no excluye la posibilidad de entretener a tus compañeros de clase o de carrera con tu presentación, lo cual también te hará ganar algún punto extra.

El discurso real es, por tanto, solamente una parte de la presentación. Su preparación, la planificación técnica de la materia, su precisión, responder a las preguntas posteriores y una documentación concisa y completa de la presentación, junto con los materiales de soporte, también resultan determinantes y la mayoría de las veces forman asimismo parte de la evaluación.

Presentaciones en público: temores que debes superar

Los estudiantes y universitarios saben que más tarde o más temprano tendrán que enfrentarse a una presentación en la que deberán demostrar su comprensión de una materia o asignatura y profundizar ante sus compañeros de clase o de carrera en un campo en particular. Muchas veces, solamente pensar en ello ya les hace sudar la gota gorda o les impide conciliar el sueño la noche anterior al día en cuestión.

Lo que para muchos puede ser una leve sensación de nerviosismo, en cierta manera incluso positiva, o un ligero miedo escénico, en otros se convierte prácticamente en pánico. Los factores desencadenantes son, por lo general, dos tipos de miedo que se deben superar:

El miedo a decir algo incorrecto. Te vamos a dar una buena noticia para que superes este miedo: cometer un error no es tan malo. Nadie lo sabe todo, y con nervios de por medio es perfectamente comprensible que no recuerdes absolutamente todos los puntos. No te preocupes demasiado: los errores forman parte de las presentaciones y en casi todas siempre se comente alguno.

El miedo a hacer el ridículo. En ocasiones, el alboroto que se oye de fondo hace aflorar los peores pensamientos, por ejemplo, «Voy a hacer el ridículo...» o «Me van a poner en evidencia...». A mayor miedo, mayores temores irracionales. Recuerda que una presentación es solamente una de las muchas formas de evaluar tus conocimientos y que nadie tiene la intención de dejarte en evidencia.

Cómo preparar la presentación: estructura y medios de apoyo

Una preparación adecuada y completa es el factor decisivo para que tu presentación resulte en éxito o fracaso. Incluso las personas que parecen tener un talento innato para las presentaciones o un pico de oro que embelesa pueden flaquear ante debilidades relacionadas con la especialidad o el contenido de la presentación, sobre todo si el público es entendido en la materia. Por eso, los estudiantes y los universitarios deben preparar sus presentaciones con el tiempo suficiente y conocer ampliamente los temas y contenidos que van a tratar.

Un paso determinante para ello es estructurar adecuadamente y lo antes posible el material de la presentación. Una buena estructura no solo te ayudará a mantener la perspectiva general; también a estudiar y a hacerte el discurso posterior más fácil. Todo lo que tenga una base lógica y se complemente con palabras te resultará más fácil de recordar y, por lo tanto, de exponer.

A la hora de elegir los soportes para tu presentación, a menudo existen especificaciones (técnicas) por parte de la escuela o la universidad. Si puedes elegir, ten en cuenta lo siguiente:
Las herramientas tipo PowerPoint, Keynote y similares son simplemente herramientas que ayudan a presentar los contenidos. Los contenidos y tú debéis estar en primer plano. También pueden resultar útiles los medios de apoyo analógicos, tales como los rotafolios o las tablas de planificación.Cambiar los medios puede ayudarte a elevar la atención de tu público. Las diapositivas deben incluir los puntos clave; no estar repletas de texto. Las imágenes y los gráficos pueden ayudarte a transmitir contenidos complejos de un modo más comprensible y sucinto.

Debes adaptar tu velocidad de presentación a la audiencia y sus conocimientos. Recuerda que muchas veces menos es más.Si el enfoque es transmitir conocimientos, debes conseguir siempre que sea posible que el público participe de manera activa.

Presentaciones en público: consejos para triunfar con tu presentación

Después de una buena presentación no habrá nada que te impida triunfar con tu presentación, salvo el pequeño detalle de que todavía tendrás que exponerla ante el público. No te vuelvas loco y confía en que has hecho una buena preparación. Si sigues un par de consejos, tu presentación resultará todo un éxito y de paso divertida para tu público si incluyes en ella datos curiosos e historias interesantes. Estos tres sencillos consejos pueden ayudarte.

  • Habla despacio y con calma
  • Te ves nervioso, tal vez incluso sientes miedo y quieres hacerlo lo más rápidamente posible para terminar cuanto antes. Sin embargo, ello no debería afectar a la velocidad de tu discurso. Si expones tu presentación a toda mecha, sin hacer pausas o sin ni siquiera coger aire, vas a dar una impresión de inquietud y desorganización. Por si fuera poco, al público le costará seguir tu discurso si lo haces así. Lo mejor que puedes hacer es echar un poco el freno.

  • No te escondas
  • La inseguridad nos induce a comportarnos tan discretamente como nos sea posible. Hacer la exposición oral de tu presentación no te resultará tan fácil si todo el público de la sala está centrado en ti y en lo que estás explicando. En este tipo de situaciones, a menudo uno intenta sentarse detrás de la mesa o utilizar las tarjetas de las notas como vía de escape para defenderse de las miradas y los ataques de los presentes. Por desgracia estos trucos no funcionan, ya que desconciertan al público.

  • Mantén una actitud positiva

Tu actitud durante la presentación precios, banner, oferta, karriebibel.es, publicidadtiene un importante papel para que puedas triunfar con tu presentación. Si solo te dedicas a pensar constantemente en el terrible tormento que allí te espera, sin duda no podrá irte peor mientras expones tu presentación. El público se dará cuenta rápidamente de que no te sientes cómodo. Por lo tanto, mantén una actitud positiva ante la situación y verás lo fácil que te resulta exponer tu presentación y lograr que a tu público le guste.