A partir de ahora, la nueva normativa sobre la precariedad obliga a las empresas españolas a registrar el horario laboral de todos sus empleados. Esta iniciativa legislativa busca terminar con algunos de los datos reflejados en la Encuesta de Población Activa (EPA) del cuarto trimestre de 2018, donde se muestra que 797.000 trabajadores españoles realizan horas extra en sus trabajos y el 48% de ellos declaran no cobrarlas.

Esta precariedad junto con los bajos salarios hacen que los españoles estén cada vez menos motivados en su trabajo. En este sentido, según el último estudio elaborado por IWG, principal proveedor de espacios de trabajo flexible, en España casi la mitad de los profesionales liberales (46%) hace más de 4 horas extra semanales. Igualmente, según el estudio, esta normativa entra en contraposición con las actuales tendencias laborales que se orientan hacia un modelo de trabajo flexible, en el que empresa y trabajador puedan organizar su tiempo y su jornada laboral de forma óptima.

Menos precariedad con mejor conciliación

En lo referente a la mejora en la calidad de vida de las personas, la flexibilidad aumenta la satisfacción de los trabajadores al ayudarles a conciliar su vida personal y laboral. Desde la reducción del tiempo de desplazamiento al trabajo y el estrés que esto genera, a una mejor organización de las cargas familiares, la flexibilización de las horas de trabajo se postula como el pilar de la conciliación.



Sin embargo, el estudio también recoge la dificultad de cambiar una cultura laboral mucho más rígida que ha sido la norma habitual durante mucho tiempo. Y precisamente es España quien lidera la tabla de países con mayor resistencia al cambio, con más de dos tercios de responsables de negocio que han expresado sus dudas a la hora de transicionar hacia un modelo de trabajo flexible.





Philippe Jiménez
, Country Manager de IWG Group España, comenta: “Las nuevas tecnologías permiten que tengamos la posibilidad de realizar nuestro trabajo desde cualquier lugar y en cualquier momento. Las compañías son cada día más conscientes de todos los beneficios que tiene el trabajo flexible y de su positivo impacto en el rendimiento, la motivación y la satisfacción en el trabajo.”.