de Stefanie Claudia Müller

Quién no ha vivido esto: nos despertamos por la noche, todo está oscuro y de repente empezamos a ver cosas raras. Pensamientos negativos invaden nuestra mente. De pronto, nuestro marido o nuestra novia nos ha engañado, los hijos ya no nos quieren y además de repente estamos enfermos. Esta actitud de obsesión negativa puede llegar a ser peligrosa si influye en nuestra actitud diaria. Lamentablemente, en el trabajo hay muchos jefes y compañeros que piensan constantemente en conspirar contra el prójimo y así crean un ambiente tóxico. En algunas escuelas de élite, yo lo he vivido también en la mía de periodismo, hasta te enseñan cómo hacer estos juegos para quedar luego bien. Pero ¡stop!, por propia experiencia las personas que manipulan constantemente se quedan en un momento dado fuera del juego y les afecta a su estado de salud. 

El miedo nos manipula y nos secuestra

El miedo a veces nos salva, pero en la mayoría de las ocasiones nos lleva a lugares muy peligrosos. Empezamos a dudar, a cuestionar y a controlar a personas por miedo a la traición, al engaño. No confiamos en él o en ella porque no confiamos en nosotros mismos. En el contexto laboral, esto se refleja en un excesivo control de los empleados a través de sus emails o del móvil de trabajo y también en la creación de grupos competitivos que controlan a las personas en las que no se confía.

La baja autoestima es muy peligrosa y fomenta la toxicidad

Se dice: "Los hombres pequeños son peligrosos." No solamente se refiere a la estatura física, sino también a su autoestima y esto es igual para las mujeres: una jefa que sabe que está en un puesto que no lo vale, o ella cree que no vale, va a hacer todo lo posible para que no haya dudas de que sus empleados tampoco valen. Esto crea un ambiente altamente tóxico y no es nada productivo. En la cadena de hoteles Room Mate en España y también en el banco ING, solamente para dar una idea, la estrategia es al revés: "Solamente el hecho de que mis empleados se sientan bien y se les vea felices viniendo al trabajo me hace un directivo con éxito", dice Pablo Gabo, Senior Director of Global Sales & Marketing de la cadena de hoteles Room Mate en España.



Otros ven su éxito en el control tóxico que tienen sobre sus empleados, sobre todo en grandes multinacionales, donde el clima ya es muy competitivo y donde cada uno tiene que adaptarse a un sistema donde hay que callarse y tragarse muchas cosas. La sinceridad no es una virtud en estas situaciones, que también se pueden encontrar en empresas pequeñas, donde le fundador es el jefe y todos se adaptan a él. En este caso, él puede hacer todo pero los empleados no. Él puede llegar borracho a la oficina, pero los empleados no pueden ni hablar con otra persona por teléfono.

La interpretación negativa de todo crea ambientes tóxicos

Las personas tóxicas intoxican su entorno creando rumores y situaciones donde se habla mal de los demás. Los más listos lo hacen de una manera sutil, donde su entorno puede tardar años en darse cuenta. En la actualidad, se sufren trastornos relacionados con el ambiente laboral como "burnout", cansancio crónico o depresión. Los mensajes negativos que invaden nuestra mente producen malestar. Mucha gente tóxica ni siquiera se da cuenta de los juegos feos que inventan para convencerse a sí mismos de su idea, donde la persona más importante de ese juego son ellos mismos. Aunque la realidad es que todo el mundo habla también mal de su jefe y si le hacen la pelota es por miedo y no por respeto.

Soluciones para tratar personas tóxicas:

  • ¡no entres en su juego negativo!
  • ¡no les hables mal de otras personas, corta el rollo de inmediato cuando empiezan ese juego de involucrarte en su conspiración!
  • En el ámbito laboral, ¡intenta concentrarte solamente en lo profesional con ellos!
  • ¡No cuentes nada de tu vida privada!
  • !Nunca te creas todo lo que te cuentan, casi siempre hay una razón detrás!
  • ¡Si puedes, huye de la gente tóxica!

Qué hacer para no ser una persona tóxica



  1. Escribe durante 10 días por la mañana tus primeros pensamientos en un diario. Después, intenta encontrar la esencia de tu vida. Pregúntate si eres una persona negativa o positiva por dentro, en el fondo.
  2. Intenta ser "mindful", intenta ser consciente del momento y de las personas que están contigo y evita manipular situaciones. No te vas sentir mejor manipulando, tienes que entender que solamente siendo sincero y coherente vas a encontrar tu equilibrio.
  3. Intenta tener una ocupación bonita en tu vida, algo que te relaje y que te de energía positiva, para hacer desaparecer los pensamientos negativos que tenemos todos en la mente.
  4. Observa cómo son los niños, cómo actúan y juegan. Desde los 2 hasta los 6 años normalmente son tan ingenuos que les gusta todo, les fascina todo y solamente quieren provocar reacciones positivas en su colegas y compañeros, salvo excepciones. También hay niños tóxicos.
  5. Cuando te entra una espiral de pensamientos negativos, muchas veces nos pasa también con nuestra pareja, intenta pararlo activamente pensando en algo bonito, algo que te gusta.
  6. Si te despiertas por la noche y no puedes dormir, levántate. No te quedes en la cama, porque tu mente va a secuestrarte con algo negativo en la mayoría de los casos.
  7. Intenta fomentar tu autoestima. Normalmente las personas felices y las que se sienten bien en su propia piel no son tóxicas.