corrupción, España, bancos, estado, EEUUA pesar de todos los controles, publicaciones e investigaciones, la inversión mundial hacia paraísos fiscales ha aumentado un 45% en menos de un decenio. En el caso español, la cifra se dispara: se ha multiplicado por cuatro en el último año. Cinco medidas que pueden acabar con la evasión de los impuestos necesarios para financiar un estado.

5 métodos para que se acabe la evasión fiscal

Para Cataluña, la cercanía con Andorra se paga. Muchas de las cuentas de los ricos de Cataluña están ahí y no en La Caixa o Banco Sabadell. Pero a partir del año que viene, se acaba el milagro de la multiplicación del dinero en Andorra. Se levanta el secreto bancario, lo que va a doler a muchos, también de la sección burguesa de los independentistas.

  1. Elaborar una lista negra mundial de paraísos fiscales siguiendo criterios objetivos y sin interferencias políticas, que vaya acompañada de contramedidas adecuadas, incluyendo sanciones y medidas que desincentiven su uso.
  2. Incrementar la transparencia en la información financiera, asegurando que todas las multinacionales publiquen informes financieros para cada país donde realicen actividad económica.
  3. Acabar con la opacidad fiscal tras la que se ocultan los super ricos estableciendo un registro público y centralizado de los titulares reales y últimos de sociedades, incluidas las empresas pantalla, cuentas bancarias, trusts, fundaciones, propiedades, etc.
  4. Reequilibrar los acuerdos fiscales garantizando que no erosionen las bases impositivas de los países en desarrollo.
  5. Crear un organismo fiscal mundial que incluya a todos los países en igualdad de condiciones para acordar una nueva generación de reformas fiscales que conduzca a diseñar sistemas tributarios que respondan al interés de todas las personas.

Estrucutras legales en países fiscales: no todo se persigue


Constituir una sociedad offshore
no tiene porqué ser ilegal, todo depende del uso que se haga de ella. Paradise Papers revela detalles de estos sofisticados esquemas a la carta que se siguen diseñando para grandes empresas y grandes fortunas a través de paraísos fiscales y por los que se escapan claramente miles de millones. Pero aún así, la evasión y elusión fiscal agrava la crisis de desigualdad extrema. En España, antes de la crisis, en 2007, las empresas aportaban el 22% del total de recaudación a través del impuesto de sociedades y las familias el 74%. Casi diez años más tarde, en 2016 el impuesto de sociedades aporta diez puntos menos, un 12% del total recaudado, por lo que el peso de la financiación del Estado se desplaza hacia las familias que aportan un 83% del total.

La evasión fiscal es dinero que falta en educación, formación e igualdad

La inversión internacional hacia paraísos fiscales crece año tras año a un ritmo mucho mayor al que lo hace la economía productiva. Las cifras hablan por sí solas: el dinero que viajó a estos territorios ha aumentado en torno a un 45 por ciento entre 2008 y 2016, más del doble del crecimiento de la economía mundial en el mismo período. Desde 2001 se ha multiplicado por cuatro. A pesar de que en los últimos años los beneficios de las empresas internacionales se han triplicado, este incremento no se ha visto reflejado en su contribución tributaria. Todo lo contrario: entre 2007 y 2014 los ingresos fiscales sobre los beneficios empresariales cayeron del 3,6% del PIB al 2,8%, según la OCDE.  En ello juegan un papel fundamental los paraísos fiscales. “Esta caída en la recaudación se debe en gran medida a su juego perverso, que les permite reducir al mínimo su contribución a las arcas públicas, lo que supone inmensas pérdidas de recursos fiscales esenciales para poner en marcha políticas públicas que permitan el desarrollo de millones de personas y aviva así la actual crisis de desigualdad”, señala el Director General de Oxfam Intermón, José María Vera.

España encabezando la desigualdad

La inversión española hacia paraísos fiscales entre 2015 y 2016 se ha multiplicado por cuatro. En la actualidad, uno de cada cuatro euros de inversión española va hacia un paraíso fiscal. Eso supone que la contribución de las empresas multinacionales al total de recaudación es cada vez menor, por lo que el peso de la financiación del Estado recae cada vez más sobre las familias, el trabajo y el consumo. En España tenemos una brecha de recaudación de 6 puntos frente a los países de la zona euro. No podemos renunciar a recaudar lo que en justicia corresponde pagar a las grandes empresas, porque eso supone dejar en la cuneta la lucha contra la desigualdad y, con ello, a millones de personas. Hay que recordar que España es el país de la UE en el que más ha crecido la desigualdad, después de Chipre.

Medidas de urgencia

  1. Promover que la contratación pública penalice a grandes empresas que operan en paraísos fiscales, uniéndose a la propuesta de la organización sobre zonas libres de paraísos fiscales.
  2. Las empresas multinacionales deben de pagar la parte justa de lo que les corresponde, tanto en España como en el exterior. La crisis de desigualdad se ha cebado especialmente con nuestro país que, recordemos, la desigualdad de renta desde 2008 ha crecido 20 veces más que el promedio europeo.
  3. Oxfam Intermón recuerda el papel imprescindible que juega la ciudadanía para conseguirlo. Con esta perspectiva, la organización ha lanzado la campaña “El dinero que no ves”, con el objetivo de movilizar a los ciudadanos y las ciudadanas para que exijan a grandes empresas internacionales que se comprometan a abandonar su presencia en paraísos fiscales.