Mirar a alguien a los ojos es una señal de fuerza y de seguridad, pero si el contacto es demasiado largo se puede malinterpretar. ¿Cuál es el tiempo óptimo para mirar a los ojos a nuestro jefe o a un futuro empleador?




Los ojos son la puerta que abre nuestro interior

Los ojos nos hacen únicos, el color, el brillo y sobre todo la seguridad y la emoción que trasmiten. En una charla o entrevista, es normal mirar a los ojos de la otra persona; lo hacemos muchas veces inconscientemente. El caso es distinto si queremos ligar o influir especialmente en alguien. En una entrevista de trabajo, se trasmite seguridad si se puede mirar fijamente al posible jefe. Sin embargo, los expertos alertan: „No hay que exagerarlo“, dice Alan Johnston de la University College London.



Un momento: ¿qué dicen los ojos?

"Te miro a los ojos, pequeña", dice Humphrey Bogart a Ingrid Bergman en "Casablanca". Y todos los estudios confirman que la cara con los ojos en el centro son lo primero que miramos y según lo que vemos confiamos o no en la otra persona. Karel Kleisner de la Karls Universität en Praha ha descubierto que los hombres con ojos marrones parecen más serios que los de ojos azules. La mirada fija e intensa se interpreta como un símbolo de fueza y carisma. Se dice que el actor Michael Caine ha entrenado una mirada fija. Pero cuidado: fijar la mirada a alguien también puede dar miedo y en una entrevista de trabajo, puede ser interpretado como arrogancia.

El tiempo son 3 segundos

Estudios en Londres han revelado que el tiempo óptimo para no intimidar son 3 segundos. Se investigó a 500 personas de diferentes edades y culturas. El sentimiento de intimidación es igual en todas las naciones. Sin embargo, en todos los casos se trataba del primer contacto. Cuando uno ya conoce a la persona con la que habla, no se trata de mirar más tiempo, ya que la otra persona sabe interpretar la intención del que mira. Resulta interesante el hecho de que, cuando la mirada dura más de 3 segundos, muchas personas que no se conocen empiezan a mirar a otro lado o hacia abajo.