Las empresas en las que se fomenta la diversidad de género, en particular a nivel directivo, obtienen mejores resultados y aumentan notablemente su beneficio, según un nuevo informe de la Oficina de Actividades para los Empleadores  de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).




Más diversión, más rendimiento empresarial

En dicho informe, titulado Las mujeres en la gestión empresarial: Argumentos para un cambio , figuran los resultados de encuestas realizadas en casi 13.000 empresas de 70 países. Más del 57% de las empresas participantes señalaron que sus iniciativas a favor de la diversidad de género contribuyen a mejorar su rendimiento empresarial. En casi tres cuartas partes de las empresas que promovieron la diversidad de género en cargos directivos se registró un aumento de su beneficio del 5 al 20%, porcentaje que en la mayoría de las empresas osciló entre el 10 y el 15%.

Casi el 57% de las empresas participantes en la encuesta señaló que dicha diversidad contribuyó de igual manera a atraer y retener a profesionales con talento. Más del 54% de las empresas manifestaron que constataron mejoras en materia de creatividad, innovación y apertura, y un porcentaje análogo de empresas señaló que la diversidad de género mejoró su reputación; por último, casi el 37% reconoció que dicha diversidad permitió evaluar de forma más eficaz la opinión de sus clientes.



Las empresas deberían considerar el equilibrio de género una cuestión primordial, no solo un aspecto de recursos humanos”.

Deborah France-Massin, directora de la Oficina de Actividades para los Empleadores de la OIT

Según el informe, la diversidad de género redunda en beneficios empresariales si las mujeres ostentan, por lo menos, un 30% de los cargos directivos y de gestión. Sin embargo, ese objetivo no se cumple en casi el 60% de las empresas, que no pueden aprovechar, en consecuencia, las ventajas que les brindaría esa diversidad. Por otro lado, puesto que en casi la mitad de las empresas analizadas en la encuesta menos de una tercera parte de las personas contratadas en puestos directivos de base son mujeres, sus cuadros, incluidos los cargos de alta dirección, se ven privados de todo el talento necesario a los efectos de gestión.

 

Habida cuenta de la escasez de personal cualificado en la actualidad, las mujeres constituyen una formidable reserva de talento que las empresas no aprovechan suficientemente”.

Deborah France-Massin


En el informe se determinan asimismo varios factores clave que dificultan el acceso de la mujer a puestos de toma de decisiones. La cultura empresarial, que por lo general exige disponibilidad “en todo momento y en cualquier lugar”, afecta de forma desproporcionada a la mujer, habida cuenta de sus responsabilidades domésticas y familiares, de ahí que sea necesario hacer hincapié en políticas que fomenten la inclusión y la conciliación del trabajo con la vida personal (tanto en el caso del hombre como en el de la mujer), en particular en materia de horarios de trabajo flexibles y licencia de paternidad.