de Jan Goller

Seguramente todos lo conocemos. Después de algún tiempo en el trabajo, todo te parece rutinario y empiezas a aburrirte. Esto no debería pasar. Para estar (casi) siempre motivado en el trabajo, existen algunas medidas que los jefes tendrían que tener en cuenta para aumentar la productividad de sus empleados. Te las enseñamos.



Una metodología japonesa para crear una atmósfera productiva

    1. Comunicación. Una comunicación sincera, clara y transparente entre empresa y empleados ayuda a que los profesionales estén informados de todo lo que sucede dentro de ella. Además, favorece que ambas partes estén alineadas con la misión y valores de la compañía. Asimismo, es una forma de que la empresa también obtenga un feedback. Lo especial es que es uno real de los empleados de cara como por ejemplo que saben cómo mejorar procesos o formas de trabajo diarios.
    2. Las ‘pausas activas’. El estrés es uno de los caballos de batalla en los ecosistemas laborales. Una de las técnicas en auge para combatir el ‘burnout laboral’ son las ‘pausas activas’. Estos descansos duran aproximadamente 10 minutos. Consisten en el establecimiento de una rutina corta de ejercicios físicos concretos que se pueden realizar en la propia oficina.



    1. Establecer una metodología de trabajo. Para muchos trabajadores es importante saber qué hacer, cuándo y cómo llevar a cabo su trabajo. En este sentido, la empresa debería seguir una metodología transparente, lo que permite evitar fallos o posibles fracasos. Una de las metodologías más curiosas y utilizadas viene de Japón. Se llama ‘5S’ y se trata de crear una atmósfera que valga para maximizar el tiempo de los profesionales a través de reglas simples. Entre otras, aprender a priorizar, la disciplina o la limpieza del espacio en el que trabajas tienen un papel inportante.
    2. Actividades de afterwork. Una forma de contribuir a crear un ambiente laboral óptimo es realizar eventos o actividades fuera de la

      atmósfera de la presión del trabajo. Este tipo de acciones permite que los jefes y empleados se conozcan de una manera más cercana. Al mismo tiempo, pueden alcanzar mayor nivel de entendimiento a la hora de trabajar en equipo y así contribuir a crear un buen ambiente de trabajo.
    3. Flexibilidad en el horario y en el lugar. Un horario flexible es una de las características que más aprecian las nuevas generaciones de profesionales. Cada vez se opta más por trabajar durante las horas de mayor productividad. Por ello, permitir que los trabajadores cumplan su horario laboral cuando ellos decidan podría ayudar a las empresas a retener talentos extraordinarios. Asimismo, la flexibilidad también se aplica al lugar de trabajo. Un gran número de profesionales practica ya la opción de trabajar desde el lugar que prefieran. A este respecto, los espacios de trabajo flexible son opciones que facilitan el acceso a oficinas creativas, acogedoras e innovadoras.
    4. Planes de formación. Crear planes de formación a nivel interno en la empresa no solo ayuda a la empresa, sino también al trabajador. Estos planes de formación son una excelente oportunidad para que los trabajadores se sientan valorados y que la empresa se preocupe por su futuro, no solo su presente. Por otro lado, este tipo de cursos favorecen también a las compañías puesto que los trabajadores aprenderán habilidades nuevas que seguro compensarán a las empresas a corto y medio plazo.



  1. Ventajas fuera del trabajo. Es importante que el trabajador se sienta feliz con su vida dentro y fuera de la oficina. Por ello, las ventajas adicionales que pueda ofrecer una empresa se antojan muy atractivas para los empleados. Extras como seguros médicos, descuentos en gimnasios o incluso tickets restaurante son algunas de las más comunes.