ganar dinero, crisis, mantener mi trabajo, mantener jobCómo mantener su trabajo en la crisis: Inflación, crisis financiera, escándalo de bancos, despedidas en Nokia, BMW y Pin Group – se nota que los tiempos se ponen más inquietos. Cada vez hay más historias de familias que notan la pérdida del valor de su dinero en su bolsillo y dan vuelta el Euro como tres veces antes de gastarlo...

Pérdida de valores: Mantener su trabajo

En la prensa se están multiplicando los casos de personas que invirtieron en la construcción de casas pero cuyos créditos fueron perdidos en las apuestas de los bancos – o casos de bancos que se jugaron millones de millones como el ejemplo del caso de Kerviel en la Société Générale. Y también las olas crecientes de despedidas desconciertan a la gente: ¿Cuánto tan seguro sigue siendo mi trabajo en realidad?

La respuesta estándar es: ¡Tan seguro como Ud. lo configura! Obviamente una persona no puede hacer mucho cuando cierran una fábrica entera o cuando una empresa quiebra. Entonces el puesto de trabajo fue. Pero es otra cosa cuando empresas quieren adelgazar y tienen que hacer una selección. Aquí entonces sí existen conductas y estrategias las cuales hacen que el propio puesto de trabajo esté asegurado más – o menos.

Las clásicas estrategias son las siguientes:

Hacerse cargo de tareas adicionales

La cuenta es simple: tanto más que Ud. se compromete tanto más le duele a la empresa perderlo.

Pérdida de valores – Cómo mantener su trabajo en la crisisSi además Ud. se ocupa de proyectos que significan gran responsabilidad o que sean relevantes para el futuro – su valor en el mercado sube atuomaticamente – más aún si se ofreció voluntariamente. También señala así que también durante la crisis la empresa puede contar con Ud. Mientras en el caso contrario: el empleado que evita el aumento de trabajo demuestra de esta manera que es poco solidario, documenta su superfluidad y pronto está en el puesto más alto de la lista de los que sean despedidos primeros.

Hacer conexiones lo antes posible

En el caso ideal uno no tarda hasta la crisis para hacer conexiones si no las hace ya antes – adentro y afuera. La red entonces ayuda por ejemplo a mantenerse informado sobre ofertas alternativas de trabajo. Pero también funciona como mentor colectivo y como referencia y embajador en cuanto a hacer públicas las cualidades de uno dentro de la empresa o para otros empleadores futuros.

Reorientarse internamente

Cuando el propio departamento cada vez más está bajo presión hay dos posibilidades: o se puede esperar que pase un milagro o buscar alternativas activamente a tiempo, primero interno. Quizás las capacidades de Ud. son buscadas desesperadamente en otra sección de su empresa. Por ahí hasta en una parte exitosa. Bien si entonces uno ya es conocido y tiene buena reputación.

Prescindir del sueldo

Si está todo mal lo primero que hacen los gerentes es reducir costos a toda costa. Cuanto más caro un empleado tanto más en peligro está su posición. Por eso por ejemplo aumentos de sueldo siempre tienen dos caras: siempre aumentan a la vez la presión de justificar su propio valor.

Estas son las clásicas respuestas en las cuales seguramente hay mucha verdad. Pero parten también de una posición fundamentalmente defensiva la cual está basada en una autoestima baja y en miedo: hazle poca molestia a tu jefe, trabaja más, cuesta menos, entonces mantendrás tu trabajo – así el precepto. El resultado son empleados que siguen siendo suplicantes, víctimas y dependientes, a pesar de que con estas estrategias estén actuando activamente al principio.

Mientras que los independientes normalmente son respetados más. También se tienen que adaptar menos veces, porque tienen un aura de autoestima alta y por lo tanto de valor. Porque hay límites también. Aceptar cualquier aumento de trabajo, reducción de sueldos y hasta ofrecer eso activamente, todo esto puede causar más atractivo a corto plazo. Pero también quita el valor de uno. Y si después de todo te tachan el puesto de todas maneras, incluso estás defraudado.

Si es que Ud. tendría que guiarse por el precepto de todas las negociaciones: ¡nunca des algo sin recibir algo también! O dicho de otra manera: en la crisis trabajar más y prescindir de parte de la ganancia son señales solidarias y por lo tanto no están malas en sí – pero al final de la crisis debe haber una contrapartida entonces que incluya más que la pura conservación del trabajo. En realidad en negociaciones así hay mucho más en juego que su puesto de trabajo: está en juego su propio valor.