Nadie en Europa gasta tanto dinero en comer y vestir como los españoles. Prefieren tener un piso pequeño, que no poder ir a restaurantes y bares. Sin embargo, ¿qué comen los españoles cuando van a la playa? ¿Se traen la comida de casa o la compran en el chiringuito? No, en las vacaciones se gastan promedio 600 euros solamente en comida según un estudio de Deliveroo. Porque con huevos fritos no basta, jamón ibérico o mariscos.


Los resultados indican que los españoles hacemos un gasto medio de 1.325 euros cuando viajamos y, en general, casi la mitad de los encuestados (47,6%) elige destinos nacionales frente al 20,4% que prefiere destinos exóticos y lejanos. Quitando el gasto en alojamiento, casi la mitad de los españoles (48%) destina entre un 30% y un 60% del presupuesto del viaje en comida. Tan solo una pequeña parte (5,4%) destina menos de un 10% y, rara vez (0,5%), más del 90% del presupuesto.




Más del 50% de los encuestados se llevan comida de casa cuando van a la playa, mientras que el 20,9% prefieren tomar algo en el chiringuito y el 13,6% van a un restaurante cercano. Apenas el 10,2% espera a volver a casa para comer y menos del 4% la encargan a una empresa de comida a domicilio, un servicio que empieza a proliferar en las cosas españolas.
Aunque llevarse la comida de casa es la opción mayoritaria para comer en la playa, no lo hacemos siempre.

Muy diferente a los alemanes y holandeses no les gusta a los españoles hacer un picnic en la playa.  Menos del 50% de los encuestados que se llevan la comida de casa lo hacen todos los días de playa. Generalmente, esta opción se reserva para cuando van a la playa con la familia (54,4% de los encuestados) y es necesario estirar un poco el presupuesto, pensando en la cuesta de septiembre.