de Stefanie Claudia Müller

MBA & E: Estudiar en la HTW Berlín BiblotecaRafael Caunedo nació en Madrid en el año 1966. Estudió derecho en la Universidad Complutense, hasta que se dio cuenta de que prefería el lado creativo de la vida. Escribe novelas, tutoriza y coordina talleres de escritura creativa, dirige clubes de lectura, redacta informes de valoración de manuscritos, colabora en medios escritos y tiene una sección de cultura en la radio. Su vena artística la canaliza a través de la pintura decorativa aplicada a muebles. Admira la creación en cualquiera de sus variantes. Envidia la capacidad para componer y tocar música, dones de los que carece por mucho que lo intente. Su pasión es la ficción en cualquiera de sus manifestaciones, incluida la adaptación de la propia realidad. Vive en Madrid, ciudad a la que ama y habla con nosotros.

  1. ¿Cuál fue el momento clave cuando se decidió a dejar una carrera profesional "normal" y "estable" para vivir una "aventura" literaria?



  2. El verdadero cambió ocurrió mucho antes. Simplemente, me equivoqué eligiendo carrera y no supe parar a tiempo. Hice Derecho pero nunca ejercí la abogacía. Cuando llegó el momento de llegar a la meta, lo dejé justo antes de rematar y decidí coger los pinceles. Siempre me gustaron los trabajos creativos, así que cambié la toga por las pinturas y los juzgados por los talleres de decoración de muebles. Al mundo literario llegué porque dediqué parte de mi escaso tiempo libre a escribir ficción. Lo hice por placer, por divertirme, por asistir a talleres literarios donde beber vino mientras hablaba con gente interesante. Cuando me quise dar cuenta, tenía una novela terminada.

    Luego vinieron las otras actividades asociadas: más novelas, clases presenciales de escritura creativa, tutorías on line, coordinación de clubes de lectura, la realización de informes de manuscritos, colaboraciones en medios escritos, participación en la radio con secciones de libros…. En fin, que me ha ido absorbiendo del todo. Y estoy encantado con ello. En definitiva, la razón del cambio fue darme cuenta que solo me veía feliz haciendo algo que me gustara, sin pensar en salidas profesionales ni nada de eso.

  3. ¿Por qué decidió estudiar Derecho?

  4. Esa pregunta me la he hecho muchas veces. Tal vez fue porque decían que tenía muchas salidas. Fue el error de mi vida. Mis hijas se encuentran en ese momento complicado en que tienen que decidir algo que te puede cambiar la vida. Ese vértigo que sentí yo no quiero trasladárselo a ellas. Saben que tienen que probar, que tantear, que experimentar. Nada es definitivo. Tomarse todo de manera drástica no contribuyó a que yo me realizara. Lo que me vino bien fue romper con aquello que me ahogaba. A ellas les digo siempre: busca aquello que te apasione. Esa es mi meta con ellas.

  5. ¿Eligió letras en el colegio?

  6. Si. Puras. En eso acerté. Soy de letras muy de letras. No tengo alma de ingeniero.

  7. ¿Qué opinión tiene de su época en un instituto español? ¿Va todo tan mal como se dice?
  8. Yo tengo muy buen recuerdo de mi colegio. Era privado, pero nada elitista. Ya por entonces podías elegir si querías estudiar religión o ética, clases de educación sexual y nos preparaban para el carnet de conducir. Además, teníamos una asignatura que se llamaba Política, en la que nos explicaban la Constitución. Hoy valoro mucho aquello porque la mayoría de la gente joven no se ha leído ni uno solo de sus artículos y no saben que somos lo que somos, en gran parte, gracias a ella. La educación es la base de todo. Siempre es susceptible de mejorarse, aunque en algunas cosas vamos para atrás. La figura del profesor, en mi opinión, está infravalorada.

  9. ¿Le parece bien que en España se dé mucha importancia a la sintaxis y menos a la redacción de textos y a estimular la imaginación?
  10. Escribir bien no es solo saber qué es un complemento directo y diferenciarlo del indirecto. Escribir bien es saber redactar. Creo que deberíamos poner más énfasis en esto. Dirijo talleres de escritura creativa para jóvenes y me suelo encontrar a chavales con una imaginación desbordante que no saben plasmar sus ideas en el papel. A veces, incluso, les cuesta explicarse. Veo que hoy se da mucha importancia a las imágenes. Todo se hace a través de vídeo. No tengo nada en contra de eso, pero la capacidad para expresarse, por escrito u oralmente, nos hace ser mas competentes. De igual modo que deberíamos fomentar hablar en público y defender posturas. Aprender a dialogar, a debatir. No veo que eso se haga en la gran mayoría de los colegios.

  11. Cuéntenos un poco sobre sus libros. ¿De qué van?
  12. Son historias de personas que todos podríamos conocer. No es literatura de género. Yo lo englobaría dentro de Narrativa contemporánea. Técnicamente, los describo en mis presentaciones como historias de personajes, ya que la acción muchas veces se sustenta sobre sus estados emocionales. Tienen mucho de psicológicos. Es decir, pasan muchas cosas a su alrededor, pero también por dentro. Eso me encanta, poder armar un personaje desde dentro. El último libro se llama “Lo que ella diga”, publicado por Versátil. Carmen Posadas, que lo presentó conmigo, dice que es una gran historia de amor y muerte. Es una historia con luz, por eso quise que su portada fuera completamente blanca.

  13. ¿Por qué cree que existe la leyenda de que los españoles compran libros, pero no los leen?
  14. Creo que España es uno de los países donde más libros se publican. Sería maravilloso que todos esos libros se leyeran. Sin embargo, me temo que no es así. Es algo que no entiendo. Y mucho menos entiendo que alguien compre libros para no leerlos. Simplemente, no tiene sentido. Tal vez sea justo eso, una leyenda. Los españoles somos muy dados a las leyendas que nos autodestruyen. Tenemos algo de masoquistas. Solemos ponernos a parir a nosotros mismos con mucha facilidad.

  15. ¿Cree que es triste que desaparezcan las librerías?
  16. Por favor, mi sueño sería montar una. Cada librería que cierra me hace sentir un profundo dolor. Creo que no hay semana en la que no pasee por alguna. Me gusta pasar un rato hojeando libros y no suelo contenerme a la hora de comprar. ¡Y me los leo todos!

  17. Mi hija todavía va a bibliotecas y librerías, y es tan interesante para ella como andar por las calles con sus amigos. Quiero decir que es muy importante. Toda su habitación está llena de libros. La dan tranquilidad. ¿Le pasa lo mismo?
  18. Creo en la trascendencia del ejemplo. Mis hijas están acostumbradas a ver a sus padres leyendo. Es algo habitual. Imponer la lectura como una obligación es un error. Los libros no son un castigo, son un premio. Por sí mismas ellas van entrando en el mundo de los libros. En casa tenemos muchos. Estanterías llenas que han aguantado varias mudanzas. Puedo deshacerme de ropa, pero jamás de un libro.

    En cualquier caso, no es fácil competir con el teléfono móvil. Creo que estar al día en cuanto a tecnología es muy importante, pero también hay que tomar distancia a veces. Mi obsesión es la de convencer que lo importante es la creatividad. Crear es lo que nos hace diferentes. Pero para eso hay que imaginar, pensar, idear. Si nos pasamos el día viendo lo que hacen otros, entonces no crearemos nada. Hay que esforzarse por crear, en cualquier disciplina, en cualquier campo. Crear, crear, crear.

  19. ¿Hay que leer mucho para poder escribir bien?
  20. No conozco ningún caso de gran escritor que no haya sido un gran lector. Pero ser un gran lector no significa estar veinte horas al día leyendo. Un gran lector significa saborear lo que lee, hacer lecturas analíticas a menudo, apreciar una buena descripción, por ejemplo. No es tanto la cantidad, como la calidad. Eso sí, siempre respetando la subjetividad de los gustos.

  21. ¿Cuáles son sus libros favoritos?
  22. Voy a nombrar a Thomas Bernhard porque siempre lo hago en cualquier entrevista. Creo que soy escritor gracias a él. Dicho esto, el libro del año 2018 para mí es…. Ordesa, de Manuel Vilas. Por favor, léanlo.

  23. ¿Qué piensa del e-book?
  24. Estamos destinados a convivir. Lo ideal es que se lea, con independencia del formato. Eso sí, pagando. La creación tiene un valor. Quien se descarga una novela pirata está robando.



  25. ¿Es terapéutico escribir?
  26. El acto de escribir no supone solo estar sentado frente a una mesa tecleando sin parar. Para poder escribir una historia hay que predisponer la mente para crear ficción. Salir a la calle con idea de captar ideas, observar, anotar en una libreta detalles que te llaman la atención. Este proceso es, sin duda, terapéutico. Ver como evolucionan tus personajes y como avanza la trama hace que me sienta bien. Mi consejo a los alumnos es que disfruten en el proceso. Sin una dosis de gozo, lo convertiríamos en una tortura, El placer de la escritura está al mismo nivel que el de la lectura. Creo que no podría vivir sin las dos opciones.