Lavapiés es el paradigma del cambio de orientación de la política de inversiones en el centro. Si antes se priorizaban contenedores y actividades que fomentaban la atracción de su centralidad, ahora se ponen los recursos al servicio de sus residentes, procurando mejorar su calidad de vida con servicios y equipamientos de proximidad que hacen que siga valiendo la pena vivir en Lavapiés.




Generación de empleo desde el desarrollo social

El punto de partida ha sido el número 77 de la calle del Amparo frente al local ganador del concurso “CALLE”, celebrado este mismo mes de mayo, que trata de visibilizar el comercio de barrio a través de instalaciones de arte urbano en sus fachadas. Eventos como el Santa Ana Street Market y Tapapiés, los mercadillos agroecológicos y el apoyo a las iniciativas de economía social y solidaria desde la sede del Proyecto Europeo “MARES o el Centro de Consumo y Alimentación ayudan a dar vida al barrio y crear empleo.

Pero el barrio sigue siendo una zona con más desempleo que el resto de la ciudad, por su alta concentración de inmigrantes. La alcaldesa de Madrid quiere solucionarlo: "No es comprensible que haga falta mano de obra en la construcción en la ciudad de Madrid y aquí hay gente que puede trabajar”.


Trabajos en obras para personas con papeles

En este sentido, la alcaldesa ha anunciado que “mañana mismo voy a reunirme con la ministra Fátima Báñez y le voy a trasladar esta situación”. “Sólo el Ayuntamiento de Madrid tiene en este momento más de 30 obras en marcha, y no podemos tener trabajadores sin papeles a los que no dejamos trabajar cuando tenemos obras que necesitan mano de obra cuanto antes”, ha explicado la alcaldesa “Es una contradicción y hay que ver cómo podemos cambiar esta situación” ha concluido.

La idea es legalizar la situación de muchas personas que viven en el barrio de Lavapiés sin tener un permiso de residencia y que por el estado de esta situación son más vulnerables a caer en trabajos ilegales para ganar dinero, como puede ser la venta de drogas etc.. Las sanciones que se imponen a las personas que venden en la calle productos de imitaciones de marcas, latas de bebida o flores parecen exagerados y la alcadesa ha señalado que “hemos hecho un estudio sobre el resultado que da la ordenanza que impone multas en materia de comercio ilegal y el resultado es que casi no se paga casi ninguna de las multas porque se trata de personas que no tienen solvencia para hacer frente a ellas”.

Mejoras en la movilidad

La priorización de la movilidad peatonal impulsada en los dos últimos años en el eje formado por las calles del Casino y Tribulete se prolongará hasta la plaza de Lavapiés y su entorno, con ampliación de aceras y de la zona infantil y estancial existente. Estas mejoras a “nivel barrio” están directamente relacionadas con otras de ámbito ciudad como la reforma de la calle de Atocha y con el eje de conexión que unirá el barrio de Las Letras con La Latina a través de Lavapiés, por las calles de la Magdalena, Duque de Alba, San Millán, plaza de la Cebada y la carrera de San Francisco. Una de las prioridades de estas intervenciones es la mejora de las condiciones de accesibilidad universal, así como de la percepción de seguridad, con especial atención a la perspectiva de género.

La cultura urbana une

Lavapiés se ha enriquecido en estos últimos tres años con nuevas dotaciones como el Espacio de Encuentro Feminista o la pista de Street Workout en la plaza del Campillo del Mundo Nuevo. A esos, se suman la rehabilitación del Colegio Antonio Moreno Rosales, en el que el Ayuntamiento invertirá 420.000 euros; la nueva escuela infantil en construcción en la calle de Rodas 20, con un presupuesto cercano a los tres millones de euros; los locales en Red para Iniciativas Ciudadanas o el futuro equipamiento en el Palacio de la Duquesa de Sueca (plaza del Duque de Alba, 2), cuyos 11 000 m² conseguirán poner fin al histórico déficit dotacional de este barrio.