de Ing. Andrés Caballero Martínez

Colombia, una república establecida al noreste de Sudamérica, atravesada por tres cordilleras y rodeada por dos océanos, cuenta una diversidad de paisajes, costumbres y naciones que el resto del mundo empieza a conocer a través de la Economía Naranja.

Sembrando la naranja en Colombia

La historia colombiana puede resumirse por eventos marcados por el conflicto en un territorio exuberante donde la realidad y la fantasía se enfrentan, la cual es juzgada por el filósofo Nicolás Gómez Dávila en su libro Escolios a un Texto Implícito: “La exuberancia suramericana no es riqueza, sino desorden”.

Aquí cunde el Realismo mágico (Magischer Realismus), vocablo que acuñado en el libro Nach-Expressionismus: Magischer Realismus. Probleme der neuesten europäischen Malerei del crítico de arte alemán Franz Roh para describir la fusión entre la realidad tangible, visible y racional con la realidad mágica, invisible y surrealista se ha arraigado en Latinoamérica de la mano de los escritores Miguel Ángel Asturias, Alejo Carpentier y Arturo Uslar Pietri, cuya máxima expresión queda patente en el Boom Latinoamericano, representado por los escritores Álvaro Mutis y Gabriel García Márquez en este país, cuyas obras principales son Cien Años de Soledad y El Coronel no tiene quién le escriba.

Las siembra de la Naranja colombiana se remonta a comienzos del siglo pasado, cuando se desarrolla las bases de una industria musical a partir de géneros populares tales como la cumbia o el merecumbé, la consolidación, a veces espontánea, a veces circunstancial, de manifestaciones culturales tales como el Carnaval de Barranquilla (1936), la Feria de Cali (1957), la Feria de las Flores (1963) o el Festival de la Leyenda Vallenata (1968), además de las manifestaciones artísticas de Alejandro Obregón o Débora Arango , cuyos estilos sintetizan la estética contemporánea y la crítica social y ecológica.


Viene la cosecha de la economía naranja

El Plan Sectorial de Desarrollo Cultural se lleva a cabo a mediados de los años 80 del siglo pasado, bajo la presidencia de Belisario Betancur Cuartas. Esta iniciativa gubernamental valoriza el desarrollo de las manifestaciones culturales del país, protegiendo así el acervo literario, musical, pictórico y actoral del país.

La televisión colombiana facilita la difusión de estas manifestaciones a través de telenovelas costumbristas y melodramáticas tales como San Tropel (1987), o Café con Aroma de Mujer (1994). Al filo del siglo pasado se renueva la música local con los aportes musicales del Grupo Niche, Guayacán Orquesta, Carlos Vives o Shakira; surgen nuevos eventos culturales tales como el Festival Iberoamericano de Teatro (1988) o Festival de Rock al Parque (1995), así como aparecen las primeras producciones cinematográficas de proyección internacional tales como La estrategia del Caracol (1993), galardonada en el Festival de Cine de Berlín, y Rosario Tijeras (1998).

La moda como evento cultural

Una faceta marcadamente colombiana ha sido la consolidación de actividades económicas asociadas a la moda, revitalizando las industrias de telas y tejidos de la ciudad de Medellín y desarrollado importantes negocios de la mano de diseñadores tales como Alfredo Barraza, Silvia Tcherassi, Hernán Zajar y Francesca Miranda. Se puede considerar como un hito el posicionamiento de Paola Turbay (1991), Carolina Gómez (1994) y Ariadna Gutiérrez (2015) como finalistas de Miss Universo, así como la coronación de Paulina Vega Dieppa (2014).

La Economía Naranja florece en Colombia

El Banco Interamericano de Desarrollo publica Economía Naranja: una oportunidad infinita en 2013 (Véase Economía Naranja: ¿Qué es? ), la cual expone el respaldo de conceptos y cifras a la Economía Creativa como fuente de generación de riqueza, superación social y desarrollo territorial para los países latinoamericanos y presenta propuestas institucionales para su consolidación.



Tal enfoque ha sido elogiado por el británico John Howkins, autor del libro Creative Economy: How People Make Money From Ideas (2001) y uno de los mayores expertos en el tema, quien destaca su esfuerzo por describir las relaciones entre la creatividad, la innovación y esta forma de economía. Por su parte, el gobierno colombiano emite la ley 1.834 de 2017, que establece estrategias públicas para el fomento de esta forma de economía, la cual abarca actividades de creación, producción y comercialización de bienes y servicios de naturaleza cultural, desde las actividades editoriales y audiovisuales hasta las informativas y musicales.

Tal iniciativa legal ha estado respaldada en el desarrollo de la capital colombiana, Bogotá, en este abanico de actividades. A este respecto, la Alcaldía Mayor de Bogotá impulsa un plan de transformación urbana de una antigua zona de tolerancia como “El Bronx” en el primer Distrito Cultural y Creativo del país y entre los pioneros en el ámbito latinoamericano.

Las características de la economía naranja en Bogotá

Además, existen datos recientes de finales de 2017 sobre el peso y las características de la Economía Naranja en la citada ciudad, cuyo resumen se presenta a continuación:

  • La Economía Naranja en Bogotá está integrada por actividades audiovisuales y de medios, musicales, publicitarios y de mercadeo, videojuegos y de entretenimiento.
  • El sector audiovisual exporta productos por 209 millones de dólares.
  • Según el Observatorio de Desarrollo Económico (ODEB), existen 1.663 empresas audiovisuales, representando un 15% del total de empresas de la Economía Naranja y 63,9% de las empresas de creación y propiedad intelectual.
  • Colombia es el mayor exportador musical de Latinoamérica, dentro del cual la capital ha generado ventas por 250 millones de dólares en 2017.
  • Existen 1.765 empresas registradas ante la Cámara de Comercio de Bogotá que han generado 10.011 empleos en el último año. 980 se dedican a actividades musicales en vivo, 304 en actividades de grabación de sonido y edición de música, 240 en creación musical, 183 en actividades de programación y transmisión en el servicio de radiodifusión sonora, 38 en la fabricación de instrumentos musicales y 20 en producción de copias a partir de grabaciones originales.
  • Existen 98 museos en la capital, 63 de los cuales son atractivos turísticos y 80 bibliotecas hasta la fecha.

El nuevo gobierno promociona la Economía Naranja

Desde la posesión de Iván Duque Márquez como Presidente de la República en agosto de 2018, se ha establecido una voluntad política más explícita para promover la Economía Creativa en el país. De acuerdo con la Organización Mundial de Propiedad Intelectual, esta economía mueve 9.700 millones de dólares en el territorio, es decir, 3,4% del Producto Interno Bruto y aporta 800.000 empleos en 2018. Además, este sector ha crecido a una tasa media interanual del 5,2% desde 2005, alrededor del doble del aumento medio del Producto Interno Bruto en el mismo período.

Por su parte, el gobierno ha expresado en el Plan Nacional de Desarrollo – Pacto por Colombia, pacto por la equidad, el cual expresado que la Economía Naranja debe generar 56.300 empleos en los próximos cuatro años, pues su desarrollo permite nuevas fuentes de ingreso y un modelo de desarrollo más incluyente que permita mayores tasas interanuales de crecimiento económico, a lo cual establece una serie de estrategias basadas en la digitalización y la promoción de valor agregado a través de la creatividad, la innovación y el diseño.

Sin embargo, resulta necesario superar obstáculos, tales como la insuficiencia de bienes públicos para la generación de valor en municipios distintos a Bogotá y Medellín, la falta de identificación de las creaciones a ser protegidas con la propiedad intelectual, así como deficiencias en la elección vocacional y la educación orientada al emprendimiento, los negocios y el mercadeo.