Josep Borrell ve en el Brexit una oportunidad para España de recuperar el protagonismo perdido en Europa; y convertirse, junto a Alemania y Francia, en una pieza clave del rompecabezas europeo.

de Josep Borrell

La Unión Europea puede desaparecer como proyecto político si no da respuesta a los problemas que tienen sus ciudadanos. La desintegración ya ha empezado: el Brexit es una marcha atrás en la integración europea. El Aquarius fue un golpe de efecto para sacudir las adormecidas conciencias europeas, pero desde entonces no hemos conseguido encontrar ninguna solución.

Cataluña ha dañado la imagen de España

El independentismo catalán ha vertido sobre España toneladas de descrédito. Orban quiere una sociedad étnicamente pura: no es posible llegar a un acuerdo con él. El Consejo de Asuntos Exteriores de la UE es, más que un centro de decisión, un valle de lágrimas por donde pasan todas las llagas abiertas de la humanidad. Trump es el primer presidente americano que muestra hostilidad al proyecto europeo y nos califica de enemigos. China es un rival ‘sistémico’, que es la forma piadosa con la que en Bruselas se llama a las amenazas. España podría llenar el vacío que deja el Reino Unido en la UE porque somos una sociedad muy europeísta.