Interesantes datos sobre el coqueteo y el amor. AtracciónA menudo, los cambios de trabajo suponen un ascenso, subir de categoría en la carrera profesional, ya sea a nivel interno o en otra empresa diferente. En muchos casos, esto conlleva asumir simultáneamente o por primera vez el puesto de superior o jefe. Este cambio de rol requiere una preparación y unos consejos de gestión especiales, porque el nivel de exigencia es mucho mayor.

5 situaciones típicos de jefe y cómo dominarlos:

  1. Situación:De compañero a jefe. De "tú" a "usted". Las reacciones van desde la envidia, hasta el escepticismo. Ante la ambivalencia, los excompañeros esperan continuidad y la conservación del status quo anterior. El problema que el ascendido es un interno que conoce las fortalezas y debilidades del equipo demasiado bien. Por lo tanto, puede ser muy duro, para ser justo, o muy blando, para no ejercer su autoridad.
  2. Solución: Conciliar con claridad las viejas amistades con los nuevos roles ayuda a reducir las tensiones. No se puede trabajar igual que antes, sino que hay que perfilar las tareas y aprender a delegar. En poco tiempo se deben definir unas directrices claras: ¿qué se queda como antes? ¿Qué debe cambiar? Las conversaciones en privado son útiles, sobre todo con los competidores derrotados.


  3. Situación:
     Los rumores ya están circulando: para ascender tan rápido hacen falta buenos contactos o un mal carácter... El proceso es el siguiente: los trabajadores se distancian del portento y este se hace más y más fuerte, lo que se interpreta como arrogancia; es el círculo sin fin del aislamiento.
  4. Solución: Pese a las reservas y al escepticismo, hay que trabajar de manera consecuente en las relaciones clave. Descubre las fortalezas de tus trabajadores y tenlas en cuenta a la hora de tomar decisiones. Ten una cosa clara: no se trata de tu carrera, sino del equipo.
    Nuevo en el trabajo: el sucesor

  5. Situación: Si el predecesor era una persona querida, al nuevo se le recibe con especial escepticismo o incluso rechazo. Si no lo era, el nuevo se convierte en el depositario de todas las esperanzas. Especialmente difícil es apartarse de la sombra del jefe anterior para aquellos que ascienden al puesto de un jubilado, porque se les cuelga la etiqueta del eterno segundón.
  6. Solución: Valora siempre a tu predecesor al tiempo que dejas claro que tú eres otra persona completamente diferente. Resalta el trabajo del que el departamento está orgulloso, concéntrate en las propias fortalezas y define unos objetivos propios.
    Nuevo en el trabajo: el externo

  7. Situación: Los externos llegan porque falta know-how en la empresa. La consecuencia es que los competidores se sientes postergados y los compañeros se sienten amenazados por la competencia de un profesional de fuera. El clima puede ser desde reservado, hasta explosivo. La presión de las expectativas ante el nuevo talento es enorme.
  8. Solución: Dado que te faltan contactos en la empresa, lo primero es realizar las tareas pendientes al tiempo que creas una red de contactos interna. No empieces demasiado rápido; primero familiarízate con las reglas no escritas y busca algún aliado. Involucra siempre a los superiores.


  9. Situación:
     Cuando una empresa se sume en una crisis existencial, los recortes inmediatos y radicales son inevitables. El tiempo y el dinero son escasos. Lamentablemente, tus defensores también. La resistencia, la inseguridad y el miedo al despido contaminan el ambiente. A esto hay que añadir la presión externa de los medios de comunicación y los políticos.
  10. Solución:Hazte una composición de conjunto de la situación, define una vía de actuación e implanta la nueva estrategia de forma consecuente. Los gestores de crisis no deben amedrentarse ante los cambios de personal en los puestos estratégicos. Sin embargo, el concepto debe ser transparente para todo el mundo, sobre todo para la prensa. Lo más importante es motivar a los trabajadores de todos los niveles y desarrollar en grupo un nueva autopercepción de la empresa.