de Natalia Torres

En estas sucesivas etapas profesionales creciendo en una adaptación a los cambios continuos vertiginosos, debemos ir sin prisa pero sin pausa avanzando, con lo que animo desde aquí a descubrir recursos que tenemos en nuestro interior y abrirnos a un mundo de posibilidades en las relaciones personales y profesionales. Desde el inicio, Roberto García Carbonell, experto en Oratoria y con una dilatada experiencia de cuatro décadas, les sedujo con su mensaje, traduciendo sus investigaciones en neurociencia, y de forma clara y precisa empatizó y resolvió sus dudas sobre cómo mejorar en lo que se refiere a la comunicación.

¿Con qué recursos contamos para poder influir?

Roberto nos dijo que nuestro cerebro se compone de hemisferio derecho (emocional) e izquierdo (racional). Le transmitimos información licuada que asimila nuestro sistema neurofisiológico, y revierte en nuestro estado de ánimo que tiene la capacidad de alterar los hábitos de comportamiento de nuestro cerebro. Existen estados de ánimo que generan salud y energía positiva, mientras que otros son terriblemente destructivos, sintiendo que hacen la digestión en nuestro inconsciente. Además, los estados de ánimo colectivos actúan de manera similar en los grupos y equipos de trabajo.

MBA & E: Estudiar en la HTW BerlinEn su serena exposición, que caracteriza sus dotes de oratoria, transmitió con armonía el concepto de la teoría de la mente, en concreto de las propias “neuronas espejo”: ” Las neuronas que se activan cuando realizamos una acción, como cuando vemos a otro realizarla, están relacionadas con los comportamientos empáticos, sociales e imitativos y atendiendo a la comprensión de las mismas. Sin duda constituyen una herramienta fundamental para el aprendizaje".

¿Qué debemos hacer para ser más transparentes y confiables?

Tener en cuenta la realidad de las personas, la energía YING/YANG que somos. Desde la práctica de sus ejercicios, nos dio las claves para que fluya la comunicación con la coherencia entre el lenguaje verbal y no verbal. Dicen que, tras las crisis, siempre agudizamos nuestro ingenio y operamos de forma más ágil y efectiva con menos medios disponibles.

¿Puede la neurociencia ayudar a influir mejor?

La ciencia ha avanzado en ese sentido, contando con un gran poder y utilizamos la conciencia y el espíritu, cuya energía nos aporta datos para la toma de decisiones, considerando nuestra capacidad de equivocarnos y aprender de nuevo. Finalmente me comentó una anécdota de diferencias interculturales referida al miedo al ridículo de los Españoles: un día festivo fue a una iglesia que suele frecuentar, y al sacerdote no se le oía ni lo que decía ni sus preguntas, con lo que Roberto pidió que arreglaran su micrófono... moraleja:

Ten los ojos bien abiertos y la capacidad de asombro activada.