El pago único o la capitalización de la prestación por desempleo, es una posibilidad regulada en la normativa socio laboral.de Angel San Juan Marciel, Doctor en Ciencias políticas y sociología

Si hacemos un análisis libre de los perjuicios de las sociedades actuales, nos vamos a encontrar con Gobiernos muy preocupados por los intereses de las clases privilegiadas, es decir, practican políticas que benefician a los ricos de manera palmaria, por ejemplo con un sistema fiscal que a todas luces favorece sus intereses con exenciones tributarias o con las llamadas Fundaciones y Sicav, que solo pagan a la Hacienda pública con el 1% de sus resultados económicos, o bien permitiendo la salida de capitales a paraísos fiscales, o con apoyos en defensa del mundo financiero para reflotarles con el dinero del Estado, es decir, de todos los contribuyentes. No se controla la emigración de capitales de los privilegiados y sí se facilita la emigración de los recursos humanos más valiosos: los jóvenes mejor preparados.

Trabajar bien merece un salario bien, si ni es indigno

En la Constitución hay artículos en defensa del trabajo, de la vivienda y de una vida digna para todos, cuando existen millones de trabajadores, sin vivienda y sin trabajo. A nivel constitucional se habla y existen artículos que amparan la existencia de la igualdad en la aplicación de la justicia, cuando se contempla a diario que hay corruptos que a la hora de juzgarles, ya están libres de transgresiones por haber prescrito el delito. Se establece a nivel constitucional la independencia de poderes, cuando se lo reparten en función de intereses partidistas; si se juzga o se pretende juzgar a los políticos en general, se acogen a estar aforados para que el Tribunal Supremo aplique la fórmula de hoy por ti y mañana por mí, es decir, que queden libres.

En la distribución del dinero de las pensiones, mientras a la mayoría de la población se les exige la tributación fiscal de 35 años para obtener una pensión completa , a los políticos se les facilita importantes cantidades de dinero sin haber apenas tributado, que nada tiene que ver con las cantidades dinerarias asignadas a los ciudadanos en general. Se habla de que existe en la Constitución artículos que garantizan la libertad de expresión, y cuando ésta se utiliza, siempre hay un sector de los privilegiados que sin ningún rubor les califican de extremistas, radicales, e incluso de fascistas; este pasaje me recuerda una conversación mantenida con un Presidente de Gobierno que me dijo hace unos años que qué hacíamos en las democracias del mundo occidental después de dejar cada cuatro o cinco años una papeleta en las urnas la respuesta es bien clara, nos queda el recurso del pataleo, pues lo que se pide de forma clara en la calle, no sirve para hacer cambiar las políticas del Gobierno de turno, al menos hasta el presente así ha sido.

Ser democratico también conlleva ofrecer trabajo y salarios dignos

Es cierto que mientras hay Gobiernos muy preocupados en favorecer la acumulación de capital por unos pocos, hay otros gobiernos preocupados por los pobres y en contra de los ricos, cuando lo importante es en ambos casos que no haya pobres. Pretender que no haya violencia en la calle, cuando hay millones de personas que no tienen casa ni ingresos que les permita vivir dignamente como seres humanos, y no teniendo nada que perder, porque tienen todo perdido ¿no parece un tanto utópico? Y quiero que quede bien claro, que estoy en total desacuerdo con la violencia, pero ¿existe una violencia peor que dejar a los seres humanos sin trabajo como medio de vida, y sin ingresos para poder alimentarse, vestirse y guarecerse bajo un techo?

Las preguntas que vienen a mi mente son ¿estamos en una democracia, o en una seudo-democracia? ¿estamos en un Estado de derecho o en un Estado de desecho?¿dónde están los auténticamente corruptos? ¿dónde están los robagallinas y robaperas? Se habla en los medios de información-no de comunicación- de la desafección del pueblo respecto de la casta política ¿no habrá motivos más que suficientes para esta actitud popular?

Necesitamos reformar nuestro sistema de economía de mercado

La globalización en base a la economía de mercado es la que ha generado las diferencias entre los pobres y los ricos cada vez más abismales y apoyadas por los poderes fácticos, con la exclusión de los países más pobres del planeta. Ya en la década de los 90, tuvimos la oportunidad de reflexionar sobre uno de los problemas que aquejan a una buena parte de los seres humanos del continente africano en el ámbito de la política exterior, que no era sino dedicar más medios para formar a estas poblaciones, vía la cooperación internacional para hacer frente a sus necesidades más básicas, algo parecido a la política de sustitución de importaciones generada en países de América latina allá por la década de los años 70 del pasado siglo XX y fijando así la población en el lugar donde han nacido. Esto no se hizo, y de aquellos polvos estos lodos.

Consultor: Profesión con futuroEl capitalismo deshumanizado que padecemos necesita con urgencia una graduación de la vista para ver los problemas bajo otra perspectiva, pues de lo contrario está exigiendo la venida de una nueva forma de gobierno de la economía, o si no ¿a quién le va a vender los productos generados, si cada vez excluye a un mayor número de posibles consumidores? Si recurrimos a la historia en los comienzos de la segunda década del pasado siglo XX.

Henry Ford magnate de la producción automovilística del entonces coche Ford Modelo T, que vendía a más de 900 dólares, pronto se dio cuenta que producía más coches que el número de personas dispuestas a comprárselo, y así se le encendió la luz, tomando la siguiente decisión: bajó el precio del coche en torno a poco más de 300 dólares y elevó el sueldo de los trabajadores 5 dólares; esta medida permitió que los trabajadores de esta empresa no fueran sólo productores de coches sino al mismo tiempo también consumidores.

¿Este tipo de discurso se aceptaría en los medios de información en un país que alardea de tener una democracia real?