improvisación, talento, éxito, trabajo, ayuda, actuarLa improvisación es una capacidad importante para la resolución de problemas pero al hombre le gusta planificar. Incesantemente uno está ocupado planeando algo: su fin de semana, sus vacaciones, su carrera ... Pero como dijo John Lennon: “la vida es lo que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”. El mundo en que vivimos es impredecible y muy complejo. Sin embargo, uno sucumbe en repetidas ocasiones a la ilusión de que se podría crear un plan maestro que abarcara todo el futuro...

Demostrar tu capacidad de improvisación

El hombre forja planes a largo plazo, sólo para encontrar después, que todo va de manera muy diferente. En el trabajo vas a vivr de nuevo esta experiencia. Por ejemplo, has preparado vanamente durante semanas la presentación que vas a exponer a tu cliente. Las diapositivas de PowerPoint que has estado elaborando hasta el último detalle, pero en el día de presentación hay un corte. Es el momento crucial para demostrar tu capacidad de improvisación, y salvarte de una situación embarazosa. El truco saber enfrentarse a estos cambios imprevistos.

Hacer frente a los cambios

Se puede afirmar que hay dos maneras de lidiar con el cambio:

  • Resistirse al cambio. El plan inicial se tiene que cumplir a la fuerza. Tal actitud demuestra que estás abrumado por el cambio.
  • Aceptar el cambio. Rápido como un rayo, el plan que había sido preparado lo ajustas a la situación. Actúas de manera intuitiva e improvisada.
  • Improvisar es la clave del éxito.

    El hombre prefiere moverse por caminos conocidos. Nos han inculcado una conciencia de control finalizada a dar una precisa imagen frente la sociedad. Todo está planeado y hecho tan predecible en la medida de lo posible. Detrás de esto está el miedo a cometer un error y sentirte avergonzado enfrente de otras personas. La improvisación requiere dejar ir y eso es difícil para nosotros.

    El arte de la improvisación

    La palabra viene del latín "improvisus", que puede traducirse como imprevisto. Improvisar significa que algo sin previa preparación se muestra o produce.

    Pero la improvisación no goza de una buena imagen. Erróneamente, se supone que las personas que improvisan y salen del paso, no están preparados. La improvisación se entiende entonces como un signo de incompetencia. Todo lo contrario, sólo aquellos que están bien preparados puede improvisar.

    La improvisación es una capacidad importante para la resolución de problemas. El hombre capaz de utilizar sus recursos de forma espontánea, sabe usar la resolución de problemas, una habilidad que en el mercado laboral te puede conducir muy lejos.

    Cómo funciona la improvisación

    Hay métodos y técnicas para entrenar la capacidad de resolución de problemas espontánea. Éstos son tomados, en su mayoría, del teatro de improvisación. En esta forma de teatro se proponen obras que no han sido ensayadas previamente. Encima, el público hace sugerencias sobre la puesta en escena y luego los actores le responden.

    En una improvisación, hay tres reglas:

    1. Uno tiene que centrar sus pensamientos en el momento presente y prestar atención a su interlocutor. De lo contrario, no podrá reaccionar debidamente.

    2. El interlocutor hace preguntas y tienes que entablar una comunicación positiva. Esta actitud también se llama la técnica del “Sí y”.

    3. Uno de los aspectos más agradables de la improvisación es perder el hilo y poder retomar el discurso sin que los interlocutores se den cuenta.

    Los principios de la improvisación en la integración del empleo

    ¡Céntrate!

    Básicamente, la improvisación no es una sola habilidad, sino que consta de varios componentes: La capacidad de escuchar para responder a lo que el interlocutor dice. Pero tienes que escuchar, porque la única forma en que puedes reaccionar a la situación y entender la situación en la que te encuentras.

    Ejercicio:

    Céntrate en su totalidad en la escucha la próxima ocasión. No dejes que tu mente se distraiga. ¿Quién es la persona que tienes enfrente? ¿Qué es importante para él? Con el fin de dar a tu contraparte una buena sensación, que muestras interés de forma significativa.

    ¡Toma la iniciativa!

    La capacidad de trabajar en equipo: los actores interactúan entre sí y con el público. Ellos son un equipo y forman una unidad. Un error lleva a otro.

    Ejercicio:

    Quien considera a sus colegas como compañeros de equipo, se precipita en su ayuda. Toma la iniciativa de apoyar a tus colegas y si una vez notas que no le salen las palabras ayúdales a salir del bache.

    ¡Alternativas por favor!

    La capacidad de reconocer las oportunidades: cuando se improvisa, hay que ampliar la vista a todo lo que te puede beneficiar en esta situación.

    Ejercicio:

    Por ejemplo, tu jefe se niega a darte un aumento de sueldo con las palabras: “en este momento no está allí”. Reconoce la oportunidad que tienes delante: podrías preguntarle cuándo será el momento apropiado para hablar de ello de nuevo, o pedir alternativas.

    ¡Haz una prueba!

    La capacidad de aceptar un problema: cuando improvisas no se trata de estar libre de errores. Lo que genera errores es la ansiedad a cometerlos. Tienes que saber encontrar la mejor solución y no empantanarse adaptando la situación y sacando una solución después.

    Ejercicio:

    Tome nota de los errores que haces cuando estás nervioso. Haz una prueba delante de tus colegas y pregúntales cuáles han sido. Ten cuidado la próxima vez que se produce este error, para reaccionar de manera diferente de lo habitual. No te preocupes por él.

    Aprenderás a tomar la decisión correcta.

    La capacidad de confiar en la intuición de uno mismo: el hombre elige y reacciona espontáneamente. Hay decisiones que no se basan en un proceso consciente, sino en un impulso, una sensación. En los momentos en que tienes que improvisar, es el conocimiento activo se encuentra latente. Este conocimiento consiste en que ya has aprendido de la experiencia. Sin embrago,no siempre se puede controlar el acceso a dicha información. Saberse capaz de confiar en que se puede encontrar una solución espontánea en situaciones aparentemente sin esperanza, hace que la confianza en si mismo aumente enormemente.

    Ejercicio:

    Empecemos a entrenamos nuestro instinto de forma consciente. Aprovecha el buen tiempo, por ejemplo, y ve a jugar al voleibol. Te darás cuenta de tomar decisiones de manera intuitiva al esperar la pelota, al tirar la pelota. Con el tiempo, aprenderás a tomar la decisión correcta y aprender a confiar en tu instinto.

    de Silvia Mingarelli